A una semana de haber asumido la presidencia de la CEE, el juez Francisco Rosado Colomer mostró aplomo y dominio del ente electoral. Fo9to [email protected] TERESA CANINO RIVERA ([email protected])

A una semana de haber asumido el cargo y con un panorama más claro, el presidente de la Comisión Estatal de Elecciones (CEE), Francisco Rosado Colomer, reconoció que no tiene tiempo de amortiguamiento para lidiar con cualquier imprevisto en los preparativos para las elecciones generales del 3 de noviembre.

Dijo, igualmente, que un evento atmosférico que afecte severamente la isla pudiese impactar la fecha de las elecciones.

“No hemos identificado ninguna tarea que no se pueda realizar en el tiempo, pero no tenemos amortiguamiento”, sostuvo.

“Un evento de causa mayor nos podría afectar dependiendo de la severidad del evento. Unas lluvias quizás no. Cualquier evento de causa mayor que me impida laborar por varios días, eso me podría afectar el evento. En la secuencia de eventos, por ahora, yo no veo atrasos”, agregó el juez.

Por eso, sostuvo en entrevista con El Nuevo Día, se mantiene “ganando tiempo” en todo proceso que pueda adelantar en la CEE. Además, aseveró que revisa el protocolo de seguridad de la agencia para que, en caso de haya un contagio con COVID-19, no se detengan los trabajos del ente a cargo de las elecciones. El secretario de Salud, Lorenzo González lo visitó la semana pasada, se puso a su disposición y le ayuda en la revisión del protocolo.

“Lo que me preocupa es el tiempo”, dijo comentó.

Ayuda de los comisionados electorales

De la misma forma, el también juez recalcó que las elecciones siguen en pie para el 3 de noviembre. En esa ruta, destacó que los comisionados electorales han mantenido una actitud positiva y de diálogo que es “pieza esencial en este proceso, que nos está llevando a tener una elección para el 3 de noviembre”.

Rosado Colomer indicó que su equipo trabaja revisar el diseño de las papeletas para entregar esta semana el archivo a la imprenta Printech. Hoy personal de la CEE visitó la imprenta. También dijo que hoy comenzaron con la reparación de las máquinas de escrutinio electoral para luego darles mantenimiento.

A verificar las cuentas

Igualmente, hoy Rosado Colomer sostendrá una reunión con el equipo de presupuesto para saber, con precisión, con cuánto dinero cuenta la CEE para el evento electoral.

“Porque yo no tengo balance ahora mismo. Si estoy gastando mucho, si me van a dar un freno. A mí me gusta que me las canten como las veo. A mí no me gusta que me vengan a pasar la mano para después yo meter la pata. Eso es peor”, sentenció con un rostro serio.

No dudó, de ser necesario, en pedir fondos a la Junta de Supervisión Fiscal, pero destacó que “los gastos han ido aumentando y siguen identificándose necesidades”. Pidió a todos los departamentos de la CEE que identifiquen sus respectivas necesidades y se lo comuniquen.

“Creo que lo que se necesita es planificación, ejecución, seguimiento y reevaluación. Nosotros estamos ahora una etapa intermedia entre planificación y ejecución. Ellos (los empleados) están ejecutando normal, entusiasmados. No lo puedo perder ese entusiasmo”, aseveró Rosado Colomer, cuya formación, además del Derecho, es la ingeniería estructural.

Rosado Colomer reveló que todavía a estas alturas no ha recibido comunicación alguna del pasado presidente de la CEE, Juan Ernesto Dávila Rivera, quien renunció abruptamente a su cargo el pasado 3 de septiembre.

“Yo sí no encontré dónde estábamos, como no tuve una transición organizada”, apuntó.

Reveló que se reunirá con la expresidenta de la CEE, Liza García.

Los errores humanos, dijo Rosado Colomer, son posibles, pero busca contrarrestarlos. Está tratando a toda costa de evitarlos y para eso confía en la experiencia y peritaje de los empleados de la CEE. Reconoció que lo que halló en la CEE es que la comunicación intradepartamental no era buena.

“Lo bueno es que ha mejorado”, dijo.

“Yo le digo siempre a los empleados y a los supervisores que la ley (el Código Electoral) no modificó el trabajo de ellos. El evento sigue montándose con ellos, con lo que ellos saben. Aquí quien sabe correr el evento son los empleados a quines yo le tengo que agradecer su ímpetu”, añadió.

Retante el voto adelantado

El primer reto de la CEE será el envío de la papeleta de Voto Ausente Fuera del Territorio de Estados Unidos, que debe darse 45 días antes del evento, según dispuesto en el MOVE Act del 28 de octubre del 2009 y el Federal Uniformed and Overseas Citizens Absentee Voting Act (UOCAVA).

La CEE espera que aumente la cantidad de electores que soliciten votar mediante el voto adelantado, sobre todo, porque el Código Electoral amplió las categorías para solicitarlo.

El juez Rosado Colomer reconoció que necesitarán más recursos humanos para atender ese voto que lo maneja la Junta Administrativa del Voto Adelantado (JAVA). Está en el proceso de saber si tiene el dinero para ese asunto.

Asimismo, reconoció que el voto adelantado por correo es “el que me puede provocar problemas”. Pero apostó a los empleados de la CEE y a la directora de JAVA para manejar ese voto.

Respecto al registro electoral que cerró el lunes, Rosado Colomer dijo que aún resta que las Juntas de Inscripción Permanente remitan la información de los electores atendidos y que atiendan a 1,796 a los que se les dio turno. El número final de electores hábiles para votar en las elecciones se sabrá entre mañana y el jueves.

Al momento, hay 2,355,533 electores que pueden votar en las elecciones del 3 de noviembre. Unos 119,652 son nuevos inscritos y 77,064 son reactivados.