Nota de archivo: Este contenido fue publicado hace más de 90 días

Como todas las mañanas, Israel González Colón, de 48 años de edad, caminaba desde su residencia en Villa Escondida, en Trujillo Alto, para llegar a su trabajo como conserje en el centro comercial Plaza Encantada cuando desconocidos lo ultimaron a tiros en horas de la madrugada de hoy.

De acuerdo con el sargento Héctor León, del CIC de Carolina, el hombre, quien fue descrito como trabajador y querido por la comunidad, murió a consecuencia de las heridas de balas que recibió de desconocidos cuando caminaba por la acera de la carretera PR-181.

León piensa que puede haber sido un crimen vicioso por personas que quizás intentaron robarle.

"Aparentemente lo acecharon y le hicieron varios disparos por la espalda", dijo León. "Aparentemente, hasta ahora, es así (un crimen vicioso)… Una persona mayor, trabajadora, de 48 años, que se dirigía a su trabajo… Era el camino diario de él", detalló.

León dijo que las autoridades conocieron de lo sucedido luego de que escucharan unas seis detonaciones. El retén llamó a la patrulla, que luego encontró el cuerpo tirado boca abajo.

Sobre el hecho de que no se encontraran casquillos de bala en la escena, el sargento señaló que los disparos pudieron haber sido hechos desde "un vehículo o con un arma de fuego que no expulsa casquillos".

Familiares y allegados de González Colón llegaron a la escena visiblemente afectados emocionalmente. Un joven, quien dijo ser su hijo, quería llegar hasta el cuerpo, pero agentes de la Uniformada le orientaron de que no podía para que no se afectara la recopilación de evidencia.

"Es mi viejo, es mi viejo", gritaba sin consuelo el joven quien recibió apoyo de otras personas mientras observaba a distancia el trabajo de los investigadores y de personal del Instituto de Ciencias Forenses (ICF).

La Policía también conversó en la escena con la esposa de González Colón y con una persona que se identificó como su supervisor en Plaza Encantada.


💬Ver 0 comentarios