Nota de archivo: Este contenido fue publicado hace más de 90 días

Cayey- "Nos han pedido guerra y guerra tendrán. Que lo sepa el criminal: nuestra paciencia se acabó".

Así se expresó ante la Legislatura el 13 de febrero de 1993 el entonces gobernador de Puerto Rico, Pedro Rosselló, para dar inicio a una política de seguridad pública que, con algunas variantes, han seguido las demás administraciones gubernamentales, y que está basada en una filosofía de mayor cantidad de policías en las calles, con más armas, y con la intervención de la Guardia Nacional en lugares identificados como de alta incidencia criminal.

Aquella política conocida como "Mano Dura Contra el Crimen" ha sido una medicina equivocada que Puerto Rico ha tomado por 20 años para tratar superficialmente el síntoma de la criminalidad sin atender la enfermedad de la desigualdad social.

Esa fue la conclusión del debate sostenido por un panel de exfuncionarios de gobierno, políticos, líderes comunitarios y académicos al evaluar la estrategia de seguridad del gobierno desde la implantación de la "Mano Dura Contra el Crimen" hace 20 años, que inició con la ocupación de 80 residenciales.

La Comisión de Prevención contra la Violencia (Coprevi) convocó al foro en el Recinto de Cayey de la Universidad de Puerto Rico para discutir qué ha fallado en las estrategias para reducir la criminalidad, previo a la presentación de un plan elaborado por años, denominado "Estrategia Nacional de Seguridad Pública y Solidaria de Puerto Rico".

"Han pasado 20 años y varias administraciones con iniciativas parecidas y nombres diferentes. Aunque se han hecho cosas buenas y otras no tan buenas, en términos generales hemos fracasado", dijo Zoé Laboy, exsecretaria del Departamento de Corrección y Rehabilitación bajo la administración de Rosselló.

En el foro, Laboy fue la única representación del gobierno Rosselló, aunque ella entró en 1997, tres años antes de culminar sus ochos años como primer ejecutivo. Aunque reconoció el resultado fallido, matizó el consenso al señalar que fue una iniciativa bien intencionada que pretendía restablecer el orden en lugares considerados de alta incidencia criminal y que luego debían entrar en vigor otras fases de atención a las comunidades que no se completaron. También consideró que las administraciones siguientes de Sila Calderón y Aníbal Acevedo Vilá no le dieron continuidad al plan.

Sin embargo, no refutó las evaluaciones fulminantes que aquella "Mano Dura" y sus copias posteriores recibieron en el foro durante las participaciones del Padre Pedro Ortiz, el profesor Julio Muriente, el salubrista José Vargas Vidot y Miguel Pereira, quien fue secretario de Corrección y Superintendente de la Policía.

"La Mano Dura es una gestión de inmediatez", expresó Vargas Vidot. "Cuando un pueblo se siente permanentemente frustrado, uno busca desde donde asumir el control y uno se monta hasta en un clavo caliente".

De esta manera, el director de Iniciativa Comunitaria coincidió con Muriente en cuanto a la implantación de la "guerra contra el crimen". Muriente señaló que el anuncio de Rosselló ocurrió días después de que el mes de enero de 1993 cerrara con 104 asesinatos.

Citando cifras de la Policía para demostrar que fue la estrategia equivocada, Muriente señaló que desde aquel momento en Puerto Rico se han registrado 15,000 asesinatos.

"La problemática de la violencia y la criminalidad tiene unas profundas raíces sociales, económicas, culturales e ideológicas que no puede resolver ningún gobierno con medidas represivas ni ningún superintendente, por mejor que sea en materia represiva", declaró Muriente.

Indicó que de la única manera en que se podrá atender la enfermedad será "curando" la desigualdad social.

"Cuando te duele el ojo, tú no vas al ortopeda", dijo Muriente. "La Policía no ha fracasado. Lo que pasa es que injustamente le han impuesto una responsabilidad que no le corresponde. La criminalidad no es un problema policiaco, es un problema social".

Por su parte, Pereira señaló que durante todo este tiempo en Puerto Rico se ha insistido en la misma filosofía a sabiendas de que no funciona.

"¿Cómo es que nos mentimos a nosotros? A veces los políticos mentimos porque hablamos cosas que no creemos o porque creemos cosas que no hablamos", sostuvo Pereira.

"La Mano Dura, que comienza con el gobierno del Dr. Rosselló, es un reflejo de un deseo de imponerle la voluntad a otras personas sin entender que es lo que estamos tratando e hacer, sin estudiarlo", agregó. "Así fue cuando tumbaron los grandes prostíbulos en San Juan, diciendo que lo habían acabado. ¿Se acabó la prostitución? Lo mismo pasa con la Mano Dura. Es un fracaso absoluto. Fue fracaso cuando le decían Mano Dura, como cuando se le llamó Camino Seguro, como Castigo Seguro y Golpe al Punto. Es un fracaso, pero seguimos insistiendo".

Entre varios ejemplos, dramatizó que un narcotraficante puede establecer un acuerdo con productor de cocaína en Colombia por $400 el kilo para venderlo a $15,000 en Puerto Rico. "Si pierdo el 90% de mis 1,000 kilos y puedo vender solamente 100 kilos, lo que me costó $400,000 lo vendo por un $1.5 millón", exclamó Pereira. "Los niños que viven cercanos a punto de drogas se dan cuenta inmediatamente".

Para dramatizar su exposición, Pereira reveló que en las instituciones de rehabilitación juveniles el más joven actualmente tiene 7 años de edad.

En medio de todo esta situación, destacó el padre Pedro Ortiz, desde temprana edad los puertorriqueños están siendo bombardeados por una cultura que exalta la violencia, "desde el videojuego que te deja en navidad el Niñito Jesús".

A esta situación social sumó que desde 1995 en Puerto Rico "se estima que cerca de tres cuartos de millón de menores han sido víctimas de maltratoy desde el 2001 más de 80,000 han sido removidos de sus hogares".

De no detener el círculo vicioso, afirmó Muriente, será imposible detener la criminalidad.

"Para algunos, el narcotráfico es un problema social. Para los que entran en eso, es una solución al problema social de desigualdad", dijo Muriente.

"Ya Puerto Rico es el tercer país con más policías per capita en el mundo. Lo que hace falta es una economía más autosostenida y solvente que atienda la desigualdad social… Más educadores y trabajadores sociales, servicios de salud, deportes, artes y tantos otros cambios que nos urge levantar".

Para no dejar el tema en el aire, el director de Coprevi, Samuel Figueroa, anunció que presentará públicamente "Estrategia Nacional de Seguridad Pública y Solidaria de Puerto Rico", que es el resultado de la investigación que llevó a cabo por años junto con representantes de 18 comunidades. Consiste de 100 propuestas "integradas" y "medibles" para enfrentar la criminalidad desde su raíz social.


💬Ver 0 comentarios