El cuerpo de la víctima del asesinato fue encontrado dentro del apartamento 237 del residencial Santiago Iglesias Pantín, en Ponce. (GFR Media)

Un menor de cuatro años resultó herido de bala anoche en medio de un ataque por el control de puntos de drogas en el residencial Santiago Iglesias Pantín donde sicarios asesinaron a un hombre de 26 años.

El capitán Joel González, del Cuerpo de Investigación Criminal (CIC) de Ponce, indicó que el individuos entraron al residencial para perpetrar el asesinato.

Las balas también alcanzaron al menor de edad, quien fue transportado al Centro Médico de Río Piedras. Al atenderlo, los doctores encontraron sustancias controladas en su ropa.

"Tenía como 150 decks de heroína", dijo González a El Nuevo Día.

Según el informe de la Policía, los hechos se registraron a eso de las 10:47 de la noche de ayer, cuando las autoridades fueron alertados sobre disparos en el edificio 29 del complejo de vivienda pública. Cuando los agentes del precinto Este llegaron al lugar, encontraron dentro del apartamento 237 el cuerpo sin vida del hombre con múltiples impactos de bala.

En comunicado de prensa, la Policía indicó que familiares lo identificaron como John P. Hernández Santana, de 26 años, y quien supuestamente era vecino del mencionado residencial.

"Varios individuos llegan al residencial y ubican al muchacho, que estaba en el balcón (del apartamento en el primer piso del edificio). Le hacen varios disparos y él corre para adentro de la casa y allí lo ultiman. Las balas entran a la residencia y alcanzan al menor", explicó González.

El oficial no cree que los pistoleros hayan entrado físicamente al apartamento, pero entiende que dispararon desde la entrada del mismo, porque encontraron casquillos de bala en el área del marco de la puerta.

Para González no cabe duda de que el ataque "está relacionado con la guerra por puntos de drogas", pues Hernández Santana "ya estaba presente en nuestras investigaciones".

"No tenía récord criminal, pero sabíamos que era parte de la organización que se dedica al trasiego de drogas allí (residencial Santiago Iglesias Pantín)", agregó.

Sin embargo, dijo que todavía era muy temprano para apuntar a algún sospechoso u organización criminal. El agente explicó que podría haber más de un grupo tras el crimen.

González comentó que este año no se habían registrado asesinatos en ese complejo de vivienda pública, pero dijo que "varios miembros de la organización criminal de allí habían sido asesinados este año en la calle, fuera del residencial".

Destacó que uno de los asesinados fue Héctor Canet, a quien identificó como el supuesto líder de la ganga. Canet, de 24 años, fue encontrado tirado sobre el pavimento con impactos de bala el pasado 29 de enero en la barriada Ferrán de Ponce.

Varios de los disparos contra Hernández Santana impactaron el torso del menor, que estaba dentro de la casa, dijo González.

El niño fue transportado al Hospital Dr. Pila, donde fue atendido por el médico de turno, quien lo refirió al Centro Médico de Río Piedras.

"La información que tenemos es que el niño está estable. Parece que las balas no dejaron ningún órgano comprometido", comentó González.

Además de identificar a los responsables del ataque a tiros, el CIC también investigará cómo la droga encontrada por los doctores llegó hasta la ropa del menor, quien es hijo de la pareja de Hernández Santana.

Añadió que la madre, quien no estaba en la casa en el momento de los hechos, no había sido entrevistada aún.

En el apartamento también había una niña de dos años, quien resultó ilesa. Su custodia fue asumida de emergencia por el Departamento de la Familia, informó González.

"La droga estaba en la ropa del niño. No cabe duda de que lo estaban utilizando. Alguien pudiera decir que el nene pudo haber visto eso (los decks de heroína) y se lo echó él mismo encima sin saber, pero entonces, al menos, significa que (la droga) estaba al alcance de los niños. Todo esto es parte de lo que se estará investigando y que corroboraremos", dijo González.

"Allí (en el apartamento) había otros dos adultos que vieron lo que pasó. Lo que falta es que nos ayuden y estén dispuestos a cooperar con nosotros", abundó.

La investigación de la escena estuvo a cargo de la fiscal Rubimar Miranda, junto con el agente Rafael Rivera Negrón, y la supervisión del sargento Luis Feliciano de la División de Homicidios Ponce.


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