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Contra Julio Quevedo Gordián, de 64 años, y Nancy Santos Vargas, de 63 años se sometieron cargos por por los artículos 6.05 de la Ley de Armas y por el artículo 401 de la Ley de Sustancias Controladas.
Contra Julio Quevedo Gordián, de 64 años, y Nancy Santos Vargas, de 63 años se sometieron cargos por por los artículos 6.05 de la Ley de Armas y por el artículo 401 de la Ley de Sustancias Controladas. (Xavier J. Araújo Berríos)

El juez Ángel Candelario Cáliz, del Tribunal de Ponce, encontró causa para arresto contra el abuelo y la abuela de un niño de cuatro años que resultó herido de bala por sicarios que asesinaron a un hombre en el residencial Santiago Iglesias de Ponce.

En comunicado de prensa, el Negociado de la Policía informó que contra Julio Quevedo Gordián, de 64 años, y Nancy Santos Vargas, de 63 años se sometieron cargos por por los artículos 6.05 de la Ley de Armas y por el artículo 401 de la Ley de Sustancias Controladas.

Las denuncias contra ambos surgen después de que en su apartamento del mencionado complejo de vivienda pública la Policía diligenciara una orden de allanamiento en el apartamento de Quevedo Gordián, donde ocurrieron los hechos.

En el allanamiento, los agentes encontraron una pistola Glock, calibre .40, cargada con 15 municiones, además de 84 decks de cocaína.

La fiscal Rubimar Miranda instruyó presentar las denuncias y el juez Candelario Cáliz encontró causa para el arresto de ambos el viernes pasado, fijando una fianza de $10,000 para cada uno. 

Ambos imputados prestaron la fianza, por lo que quedaron en libertad condicionada hasta la vista preliminar, pautada para el 27 de febrero en el Tribunal de Ponce.

Previamente, contra Santos Vargas se habían presentado cargos por violación de sustancias controladas después de que agentes encontraran en su cartera 15 bolsitas de marihuana y 50 decks de heroína.

Hasta el mencionado apartamento llegaron el lunes pasado varios sujetos que asesinaron a John P. Hernández Santana, de 26 años, en hechos que los investigadores atribuyen a la guerra por el control de puntos de drogas.

El oficial había indicado que Hernández Santana ya figuraba en las investigaciones de la Policía sobre una organización criminal dedicada al narcotráfico en el residencial Santiago Iglesias, por lo que entienden que el ataque está relacionado a la guerra por el control de puntos de droga.

Mientras atacaban a Hernández Santana, el niño de cuatro años de edad, hijo de su pareja, resultó con varios impactos de bala en el torso.

Según la Policía, afortunadamente ningún órgano resultó comprometido, por lo que estaba en condición estable la semana pasada.

Sin embargo, cuando los doctores recibieron al menor para atenderle las heridas, encontraron en su ropa 156 decks de heroína.

La custodia de emergencia del niño, así como de su hermanita de 2 años de edad, fue asumida por el Departamento de la Familia mientras la Policía continúa con la investigación.