Hilton Cordero Rosario se disculpó con la víctima y su madre durante una intervención en sala. (GFR Media)

El excomisionado de la Policía Municipal de San Juan, Hilton Cordero Rosario, se declaró culpable este jueves del cargo federal que pesa en su contra por pornografía infantil y fue sentenciado a 104 meses de prisión.

Puesto que Cordero completó 93 meses de cárcel por la condena que se le impuso a nivel estatal, le restaría por cumplir 13 meses adicionales. Una vez salga de prisión, Cordero servirá una condena adicional de 12 años bajo libertad condicionada, dictó el juez federal Gustavo Gelpí durante una vista en el Tribunal Federal en el Viejo San Juan.

La víctima de los hechos, hoy mayor de edad, estuvo presente durante la vista, acompañada por su madre. 

Este no es el caso de mi hija, es el el caso de miles y miles de niños que son atacados”, afirmó la mujer durante una alocución en sala.

“Mi deseo es que mi hija no se sienta avergonzada porque no tiene nada de qué avergonzarse. Y me alegro que esté aquí para que ella pueda cerrar esta etapa”, sostuvo. 

En la sala también estuvo la fiscal Cristina Caraballo y la agente a cargo del caso, Lillian Agudelo Doval, de la división Homeland Security Investigations (HSI) del Departamento de Seguridad Nacional. Cordero estuvo acompañado por su abogado José Nieto-Mingo.

Sentada en la esquina de una banca en la primera fila de la sala 6 del tribunal, la joven, entre lágrimas, miraba a su madre. En el lado de los imputados, Cordero Rosario observaba a la madre, algunas veces cabizbajo. 

“Espero que hayas sacado un pedazo de ese tiempo (en prisión) para reflexionar (sobre) el daño que ocasionaste”, manifestó, de pie. La madre de la víctima también dijo que perdonaba a Cordero Rosario.

Según el contenido del pliego acusatorio, la víctima, que tenía 15 años al momento de ocurrir los hechos en el 2005, "fue empleada, utilizada, persuadida, inducida, incitada y coaccionada" por Cordero Rosario "a participar en una conducta sexualmente explícita, a la exposición lujuriosa de las áreas genitales y la realización de actos sexuales”, con el fin de producir imágenes fotográficas que almacenó en un disco duro. 

Cordero Rosario se declaró culpable en el foro federal en el 2013, cuando fue sentenciado a 10 años de cárcel por Gelpí, pero luego apeló ante el Primer Circuito de Boston y solicitó la supresión de la evidencia porque había sido recolectada de forma ilegal.

El foro judicial de Boston aceptó el argumento y recomendó que se eliminaran varias piezas de la prueba excepto un disco duro, una cámara de vídeo y el testimonio de la víctima. 

Aunque Cordero Rosario también apeló el dictamen, la corte en Boston mantuvo su decisión, dando paso a una nueva acusación de parte de las autoridades federales en el 2016. La madre recordó hoy en sala el momento en que recibió la noticia de la apelación en Boston. 

“Ver en los periódicos como se llena una persona de alegría, de un triunfo en Boston, ¿pero a costa de qué? Fue un triunfo, sí, pero fue un triunfo con mi dolor, revivir el de mi familia, y poco a poco yo tener que volver a recuperar a mi hija, todo ese tiempo que la perdí”, sostuvo, al tiempo que instó a las madres a no tener miedo de denunciar a quienes cometan este tipo de actos contra menores de edad.

Cordero Rosario estuvo acompañado por su abogado, José Nieto-Mingo. El hoy sentenciado también se expresó en sala y se dirigó tanto a la madre como a la víctima, cuyas identidades protegemos en esta historia mediante nombres ficticios.

“Carmen siempre fue una gran madre y siempre estuvo preocupada por sus niños, y si en algún momento Sofía pensó que ella no estaba cerca, se equivoca. Yo fui el que se metió entre ustedes dos, yo tuve la culpa. Lo acepto. Por eso he pasado los últimos ocho años de mi vida pidiéndole perdón a Dios, pidiéndole perdón a mi familia, y hoy, en esta sala, me vuelvo a tornar a ellas dos y les vuelvo a pedir perdón, de verdad, de corazón”, afirmó, mirándolas. 

Un largo trayecto judicial 

El 12 de agosto, durante una vista de estatus, se informó que Cordero Rosario aceptaría el acuerdo presentado por el ministerio público para declararse culpable.

Además, el juez Gelpí denegó, el pasado 17 de julio, una moción radicada por la defensa en la cual solicitaron la desestimación de los cargos federales radicados en 2018. Gelpí delegó la evaluación de la petición a la jueza Silvia Carreño, quien recomendó denegar la petición mediante resolución entregada el 8 de noviembre. La defensa objetó la recomendación.

Sin embargo, en la orden de denegación, el juez concluyó que las recomendaciones en el informe de Carreño se adoptarían en su totalidad. La defensa, no obstante, alegó que eran los mismos cargos por los que fue procesado en los tribunales estatales y que se estaba violando el derecho constitucional contra la doble exposición.

El excomisionado de la Policía Municipal de San Juan se declaró culpable en enero de 2014 en el tribunal estatal y, al momento, cumple una condena de cárcel de ocho años por cinco delitos de pornografía infantil y uno de actos lascivos contra una menor de edad.

“Cordero se declaró culpable de actos lascivos; enviar, transportar, vender, distribuir, publicar, exhibir o poseer material obsceno y producción de pornografía, mientras que la acusación federal descansa en un cargo de tráfico sexual de menores”, indicó Carreño en su resolución del 8 de noviembre.

La magistrada encontró que la diferencia estaba en que la acusación federal le imputaba un “acto sexual comercial”, aludiendo a una conducta delictiva diferente a la establecida en los cargos estatales y para la cual se requería una prueba distinta de los hechos.


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