En la foto, desde la izquierda, la jueza de quiebras Mildred Cabán, el juez de quiebras Enrique Lamoutte, el juez Gustavo Gelpí, el juez Daniel Domínguez y el juez Jay García Gregory. (Alex Figueroa Cancel)

La comunidad jurídica puertorriqueña expresó hoy su profundo pesar por el fallecimiento del juez federal Juan Torruella y destacó su legado en defensa de los derechos constitucionales de los residentes de Puerto Rico.

“Fue un gran amigo para mí y mi familia”, indicó la jueza presidenta del Tribunal Supremo de Puerto Rico, Maite Oronoz Rodríguez, al señalar que durante casi cuarenta años como juez federal "fue una voz contundente, fuerte y valiente a favor de Puerto Rico y de los derechos constitucionales que cobijan a todos los puertorriqueños.

“Su trayectoria se caracterizó por su entrega sin límites a la causa de la justicia y su preocupación profunda por la igualdad y la equidad”, agregó Oronoz Rodríguez.

Juan Rafael Torruella del Valle, primer juez boricua en el Circuito de Apelaciones de Boston e incansable crítico de la situación colonial de Puerto Rico, falleció hoy a los 87 años, a causa de un infarto cardiaco masivo luego de complicaciones con su enfermedad de diabetes.

Para el juez asociado Luis Estrella, Torruella “fue un ejemplo de la importancia de contar con una judicatura activa, tanto dentro como fuera del estrado”.

“Su legado no quedará restringido a sus opiniones judiciales, ya que fue una voz poderosa como conferenciante y autor de obras jurídicas en las que valientemente analizó las desigualdades e inequidades de las relaciones entre Puerto Rico y los Estados Unidos”, indicó Estrella.

Mientras, el Tribunal de Distrito federal de Puerto Rico también lamentó su partida y recordó el legado de la extensa trayectoria de Torruella.

El presidente del foro judicial en San Juan, Gustavo Gelpí, manifestó que “hoy es un día de suma tristeza personal para mí, a la vez que también lo es de agradecimiento por la amistad personal y profesional que tuve con el Juez Torruella”.

“Tuve la dicha de conocerlo desde niño, pero ya como estudiante de derecho, abogado y luego juez siempre le tuve una enorme admiración y respeto. Para mí es un honor y orgullo a través de los años el haber compartido y colaborado con el en múltiples asuntos de índole judicial y académica, al igual que junto a amistades mutuas”, expresó Gelpí.

Agregó que “fue un mentor especial, no sólo desde el estrado donde se distinguió por tantos años. También lo fue como ser humano, ejemplarizado por su hermosa relación con su madre, esposa Judy, hijos, nietos y hermanos quienes eran el centro de su vida”.

“Estudié junto a su hija menor, y siempre recuerdo que a pesar de su carga y responsabilidades de trabajo, el juez nunca faltaba a ninguna de sus actividades escolares o atléticas. Juan para mí siempre seguirá presente en espíritu y memoria. ¡Celebremos pues hoy y siempre su vida!”, agregó.

El jefe de los fiscales federales, Stephen Muldrow, sostuvo que “estamos entristecidos por el fallecimiento del juez Torruella. Fue un jurista distinguido y un gran hombre que sirvió al Primer Circuito, el Tribunal de Distrito de Puerto Rico y a todo Puerto Rico con integridad y distinción. Honramos sus años de servicio público dedicado, incluyendo las décadas como jurista y mentor”.

En comunicado de prensa, el Tribunal Federal en San Juan envió las condolencias a su familia y recordó que Torruella fue nombrado a ese foro por parte del presidente Gerald Ford en 1974.

Luego fue juez presidente del tribunal de 1982 a 1984, cuando fue nombrado por el presidente Ronald Regan al Primer Circuito de Apelaciones de Boston, donde sirvió por 32 años. También presidió el foro apelativo de 1994 a 2001.

“Pese a llegar a la edad de retiro hace dos décadas, el juez Torruella se mantuvo en la banca sin disminuir su carga de trabajo”, destacó el comunicado del tribunal.

“Consumado abogado, académico, escritor y olímpico, el juez Torruella será siempre recordado como nuestro estimado amigo y colega”, añadió. “Invitamos a sus exoficiales juridicos y equipo de trabajo a unirse a nosotros en honrar el legado y vida de este extraordinario jurista y un ser humano excepcional”.

Reacciona la comisionada

Mientras, la comisionada residente en Washington, Jenniffer González, se unió a las expresiones de duelo y exhortó a los electores de la Isla a honrar en las urnas las “valientes denuncias” de Torruella sobre la situación colonial de Puerto Rico. “El juez Torruella falleció sin que la Corte Suprema rectificara la grave injusticia de un status que trata a los ciudadanos americanos de Puerto Rico de forma separada y desigual”, indicó la comisionada González.

La congresista demócrata puertorriqueña Nydia Velázquez (Nueva York), por su parte, envió sus condolencias a la familia del juez Torruella, a quien describió como “un gigante de nuestro sistema legal, un pionero, un hijo nativo de San Juan y un feroz defensor de Puerto Rico”.

“El juez Torruella usó su posición legal para dar visibilidad a los problemas más urgentes que enfrenta Puerto Rico. Su permanencia en el tribunal también ayudó a asegurar victorias para los derechos reproductivos de las mujeres y para los derechos de los estadounidenses LGBTTQ a obtener beneficios federales”, agregó Velázquez, al indicar que el sucesor tendrá “zapatos muy grandes que llenar y debe ser elegido cuidadosa y deliberadamente".