America Cruise Ferries ha transportado en el transcurso de la última década a más de un millón de pasajeros y 210,000 automóviles entre Puerto Rico y República Dominicana, lo que la convierte en una de las compañías del sector más importantes del Caribe. (Archivo)
La empresa indicó que después de inspecciones de agencias federales y estatales se firmó un acuerdo con el Departamento de Salud para reanudar viajes el 8 de noviembre, pero que el 7 de noviembre se les informó por una llamada telefónica que la gobernadora Wanda Vázquez había ordenado cancelar el acuerdo.

La compañía Ferries del Caribe, a través de su empresa matriz America Cruise Ferries, sometió una demanda federal contra la gobernadora Wanda Vázquez por cancelar un acuerdo que le hubiera permitido reanudar los viajes entre Puerto Rico y República Dominicana por primera vez desde que inició la emergencia del COVID-19.

La empresa solicitó un interdicto de emergencia contra el gobierno de Puerto Rico, pero el juez federal Daniel Domínguez denegó la petición de urgencia y ordenó una vista el lunes 23 de noviembre para determinar si procede un interdicto preliminar.

“Aunque el tribunal reconoce que el demandante pudiera estar sujeto a un daño económico serio como resultado de la alegada acción del gobierno estatal, los supuestos hechos levantan preguntas que tienen que ser clarificadas antes de continuar adelante”, señaló Domínguez, quien ordenó que para el día de la vista, las partes deben haber expuesto sus posiciones.

Según la demanda de la compañía, conocida en Puerto Rico como Ferries del Caribe, el gobierno canceló “unilateralmente” un acuerdo que habían firmado el pasado 6 de noviembre para que pudieran reanudarse las operaciones de los viajes entre Puerto Rico y República Dominicana.

En comunicado de prensa, Néstor González, presidente de Ferries del Caribe, indicó que “durante las últimas semanas el secretario de Estado, las agencias federales, el Departamento de Salud, la Autoridad de los Puertos, la Compañía de Turismo de Puerto Rico y el Centro para la Prevención y Control de Enfermedades o CDC, por sus siglas en inglés, visitaron la embarcación y los predios del puerto para evaluar los protocolos establecidos”.

“Producto de dichas visitas y de todas las agencias estar sumamente complacidas con la aplicación de los procesos, el Departamento de Salud del Gobierno de Puerto Rico, emitió su autorización para el recomienzo de la operación y estableció que el 8 de noviembre sería el primer viaje”, señaló González, en declaraciones escritas.

“A estos fines el Departamento de Salud firmó un acuerdo de colaboración con Ferries del Caribe el 6 de noviembre de 2020, con vigencia de un año, que permite a Ferries del Caribe operar durante la Pandemia”, agregó.

Sin embargo, de acuerdo con el comunicado de la empresa, “el 7 de noviembre, sin que mediara ningún documento escrito y de forma abrupta, Ferries del Caribe recibió una llamada telefónica donde se le indicaba que la gobernadora, hon. Wanda Vázquez Garced, ordenó que se cancelara unilateralmente el acuerdo para transportar pasajeros y que esa cancelación era efectiva luego del 13 de noviembre”.

En la demanda, señala que la llamada fue realizada el director ejecutivo de la Autoridad de Puertos, Joel Pizá Batiz.

La empresa destaca que el 9 de noviembre se llegó a realizar un viaje con pasajeros “sin ningún incidente”.

Por la cancelación, la compañía no solo alega violaciones al debido proceso de ley por la forma en que se canceló el acuerdo, sino que denunció un discrimen de parte del gobierno contra el transporte marítimo, en comparación con el aéreo.

Reacciona el gobierno

Por su parte, el secretario de la Gobernación, Antonio Pabón, reaccionó indicando que “aún cuando no entraremos en detalles de controversias legales pendientes en los tribunales, aclaramos que la actividad permitida en virtud del acuerdo cuenta con la correspondiente cláusula de cancelación”.

"Además, es la responsabilidad de la rama ejecutiva y el Departamento de Salud tomar las decisiones que mejor entienda protegen a la población general en tiempos de pandemia, tomando en cuenta tanto las circunstancias vigentes y esperadas como las leyes y reglamentos aplicables”, agregó Pabón en declaraciones escritas.

Ferries del Caribe sostuvo que “el transporte de pasajeros que realiza Ferries del Caribe es parecido al de las líneas aéreas, donde se transporta al pasajero de punto A a punto B, en un corto periodo de tiempo y con la única ventaja o beneficio de que a bordo del ferry sí se puede guardar el distanciamiento físico requerido, mientras en un avión no”.

La compañía añadió que “los pasajeros que transporta Ferries del Caribe son los mismos que actualmente llegan todos los días por el aeropuerto Luis Muñoz Marín, por lo que los viajes de Ferries del Caribe no conllevan ningún riesgo adicional para Puerto Rico. Todo lo contrario, Ferries del Caribe representa una alternativa más segura de viajar entre Puerto Rico y República Dominicana, limitando el riesgo de propagación del COVID-19”.

“La cancelación de los viajes de Ferries del Caribe es una decisión caprichosa, ya que no se fundamenta en data científica que la sustente, pues las personas como quiera realizan sus viajes por vía aérea, en un sistema de transporte mucho más inseguro por la falta de distanciamiento físico, entre otras consideraciones. Reiteramos que las agencias concernidas ya habían aprobado los protocolos al punto de firmar un acuerdo”, afirmó el presidente de Ferries del Caribe.

La compañía aseguró que tras “ocho meses de no operar y producto del impacto riesgoso para esta costosa operación y para los 300 empleos directos y 500 indirectos que surgen de la misma, Ferries del Caribe desarrolló todos los protocolos necesarios para realizar su operación sin que de forma alguna se pueda poner en riesgo la salud y el bienestar de los pasajeros y tripulantes”.