Ana Lydia Vega
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Inventario navideño

Las Navidades son cada vez más largas. Antes arrancaban en “Thanksgiving”, continuaban hasta la reyada y culminaban con las octavitas. Ahora rompen en “Halloween” y cierran con las Fiestas de la calle San Sebastián. Quizás duran tanto por ser una especie de premio a la sobrevivencia. Llegan justo después de la temporada de huracanes y nos libran, cuando toca, del agobiante suplicio electoral. Con todo y su función terapéutica, no están exentas de calamidades.

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