Chu García

Chuchazo

Por Chu García
💬

Deporte sin público es como un mar sin olas

Hay que reconocer que los bielorrusos son atrevidos y, obviamente, imprudentes porque han sido los únicos europeos que no han tomado medidas ante el COVID-19 y su liga de fútbol profesional se ha mantenido jugando.

El sábado, sin embargo, la Bundesliga efectuó cinco partidos, sin público en las gradas, y mantendrá su certamen activo, que junto a España, Inglaterra, Francia e Italia conforman el quinteto de mayor excelencia en el Viejo Continente.

De hecho, a nivel de selección, los germanos e italianos han ganado cuatro veces la Copa del Mundo cada uno, siendo Brasil el líder con cinco, tocándole a los franceses ser los últimos monarcas al vencer a los croatas en la final del 2018, 4-2, en Rusia.

Hay una interrogante que se cae de la mata: ¿debe jugarse un deporte sin fanáticos, aunque haya una razón tan válida como el peligro que conlleva esta pandemia?

Si bien es cierto que en parte el fin justifica los medios, porque la TV se gasta miles de millones de dólares para transmitir nacional, continental y universalmente los torneos, los graderíos vacíos y la falta de aplausos y gritos desluce y desvaloriza el espectáculo porque los jugadores no son autómatas y necesitan el estímulo emocional.

El país galo, empero, ya suspendió su torneo y declaró campeón al Paris Saint-Germain, que encabezaba el standing y hacía gala de sus dos luminarias: Mbappé y Neymar.

Los españoles, asimismo, han empezado a practicar con mucha prudencia, sin unirse más de cinco compañeros y en áreas alejadas, contemplándose que a fines de junio se retome la competición que domina Barcelona sobre Real Madrid por un par de unidades.

No se duda, claro, que a fin de cuentas el fanático acepta ser, al menos, testigo televisivo, pero comoquiera un estadio desierto es igual que un jardín sin flores, un mar sin olas, un ruiseñor que no trine con sus tonalidades que le consideran el pájaro del amor y el optimismo.

Tenemos, pues, que todos los clubes saben que sufrirán grandes pérdidas económicas por culpa del coronavirus, pero sería peor si los más importantes no siguen sudando el uniforme y tratar de ganar la UEFA o la Eurocopa.




Otras columnas de Chu García

lunes, 6 de julio de 2020

Toño Feliciano: 98 años de felicidad

Toño Feliciano supo auparse a través del deporte, practicando pista y campo, como corredor de 400 y 800 metros, más béisbol y sóftbol mientras era becario en la UPR, escribe Chu García