José Aponte Hernández

Tribuna Invitada

Por José Aponte Hernández
💬 0

La salud, derecho de todos

La salud de los ciudadanos americanos que residen en Puerto Rico debe y tiene que ser una prioridad para la Junta de Supervisión Fiscal, sobre todo ahora,  después del azote del histórico huracán María. Sin embargo, ha pasado casi dos años desde que la Junta entró en vigor y todavía no hemos visto acciones concretas para buscar mayores recursos para sustentar el plan de cubierta médica gubernamental, Mi Salud.

Desde 2016 al presente, la Junta se ha concentrado en pedir masivos recortes presupuestarios sin buscar alternativas para mantener en funcionamiento Mi Salud. Ahora que los fondos federales asignados a la isla para la Reforma de Salud, a través de reembolsos de Medicaid,  como parte del llamado Obamacare están a punto de expirar, se hace necesario que la Junta reclame la igualdad en asignaciones relacionadas a este programa utilizado para costear Mi Salud.

Actualmente, la Reforma cubre a cerca de 1.4 millones de vidas, proveyendo cubierta médica a miles de puertorriqueños de escasos recursos económicos que, de otra manera, no tendrían plan médico. El costo anual de este plan, vital para nuestra gente, ronda en los $2,300 millones al año. De esa cantidad, el 55 por ciento es pagado por fondos federales, lo que significa que el gobierno estatal tiene que desembolsar sobre $1,000 millones anuales para sostener la Reforma.

Con el fin del Obamacare en 2019, también se acaba el nivel de reembolso que el gobierno federal tiene. Ese 55 por ciento bajará a los niveles que estaba en 2010, posiblemente podría llegar hasta un 25 por ciento. Esto resultaría en un impacto presupuestario sin precedentes en nuestra historia, forzando al gobierno a sacar sobre $1,700 millones para Mi Salud. En palabras sencillas, el gobierno estatal no tendría dinero para pagar la Reforma y miles de ciudadanos americanos quedarían descubiertos de su seguro de salud.

Increíblemente, este escenario lo sabe la Junta desde 2016 y no han hecho nada para remediarlo.

Eso tiene que cambiar, y es ya. La Junta tiene que ir al Congreso a reclamar la igualdad de asignaciones de fondos Medicaid para Puerto Rico. Si fuéramos un estado de la unión, como ha exigido nuestra gente, la isla estaría recibiendo un nivel de reembolso mínimo de 83 por ciento, el cual podría llegar hasta 95 por ciento debido a circunstancias apremiantes como el nivel de pobreza y la recuperación después de María.

El acceso a servicios básicos de salud es un derecho de todos los ciudadanos americanos, estemos donde estemos. La Junta tiene que entender esa realidad y actuar sobre ella. No queremos más reuniones sobre el asunto, queremos ver acciones. 

💬Ver 0 comentarios