Joxel García

Punto de vista

Por Joxel García
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Lecciones globales del COVID-19

En medio de la crisis mundial del COVID-19, hay varias lecciones aprendidas basadas en las diferentes respuestas de cada país. 

Cuando doctores en la Provincia de Wuhan en China levantaron la alarma de que una infección viral respiratoria estaba afectando entre uno a cinco nuevos casos diarios, el sistema de salud pública no actuó con inmediatez y dio comienzo la epidemia del nuevo coronavirus. Ahora China parece haber controlado la epidemia mediante fuertes medidas de aislamiento, higiene, pruebas a personas con síntomas y el cierre de provincias afectadas. Lamentablemente las acciones se tomaron tarde, ya que hoy tenemos una pandemia del virus.

Por otra parte, tenemos los casos positivos de Singapur y Hong Kong, que fueron detectados en los inicios de la pandemia. Sus gobiernos respondieron con acciones básicas de salud pública que demostraron la importancia de que el gobierno, el sector privado y la ciudadanía trabajen juntos para lograr efectos contundentes contra la propagación del virus. Los casos han disminuido significativamente gracias al uso de vigilancia epidemiológica, incluyendo pruebas a personas sintomáticas y a sus contactos, aislamiento y cuarentena, protección de fronteras, eliminación de viajes hacia países afectados y comunicación clara y transparente del gobierno hacia los ciudadanos, incluyendo el llamado a mantener la calma.

Los casos de Italia, España e Irán, entre otros, tenían pocos casos inicialmente y luego incrementaron significativamente. Irán tuvo al Ministro Adjunto de Salud en televisión nacional anunciando medidas para minimizar el riesgo de contagio mientras lucía enfermo y con tos, y más tarde arrojó positivo al COVID-19. Tres semanas atrás, Italia tenía solamente tres casos y hoy aproximan a los 20 mil casos y sobre 1,500 fallecidos a causa del virus. España ahora tiene aproximadamente 200 fallecidos, el segundo país con la más alta mortalidad luego de Italia. La Organización Mundial de la Salud (OMS), en la que fungí como director adjunto para el hemisferio occidental, ha catalogado a Europa como el nuevo epicentro del COVID-19. Hoy los países están bajo orden de confinamiento de ciudadanos y el cierre de comercios y eventos sociales.

En Estados Unidos la respuesta no ha sido perfecta ni temprana. Cabe señalar que las predicciones de cuántas personas van a ser afectadas por el virus no tienen razón de ser al momento, ya que con los limitados números de pruebas de detección del virus a nivel nacional no se puede crear una simulación de una proyección que tenga un nivel de confiabilidad del 95%.

Reflexiono aquí sobre varias acciones y reacciones de los Estados Unidos. El cierre de viajes hacia o desde China estuvo correcto. Sin embargo, no crear una prueba temprana para detectar a los posibles pacientes afectados me decepcionó. Esta falla federal fue la más importante y necesaria para ayudar a los departamentos de salud pública estatales y locales. La politiquería que ambos partidos utilizaron para crear miedo y confusión fue muy errada. La dependencia de acción federal por los estados fue inesperada para mí, ya que salud pública es una actividad a nivel local y estatal. También me decepcionó la manera en que algunos medios de comunicación nacional crearon histeria y miedo.

Las acciones tomadas por el presidente Trump y el Congreso la semana pasada me dan esperanza y creo que venceremos la pandemia pronto. Por ejemplo, la activación de la Ley Stafford y la declaración de Emergencia Nacional por el presidente liberará más de $50 billones y otros fondos adicionales a los estados y territorios, incluyendo a Puerto Rico, para combatir la pandemia. Entre las muchas medidas tomadas, las pruebas de detección - creadas en gran parte por el sector privado - serán gratis y se crearon exenciones temporeras de Medicare para facilitar la creación de unidades de cuidado intensivo a nivel hospitalario y facilitar licencia a médicos en áreas afectadas. La cancelación de viajes de Europa, el epicentro, es también una acción correcta, al igual que la activación de la guardia nacional. Además, una acción sin precedentes que agilizara la mitigación y eliminación de esta pandemia en todos los estados y en Puerto Rico es la participación masiva del sector privado: farmacéuticas, laboratorios, centros académicos, medios de transportación y proveedores de alimentos, entre muchos otros, son parte de la solución.

Puerto Rico necesita minimizar la entrada del virus a la vez que fortalece las interacciones con el sector privado. Las acciones proactivas de la gobernadora están alineadas con las mejores prácticas de salud pública y gobierno a nivel de la OMS y de Estados Unidos. Desde las aseguradoras que proveen Medicare y Medicaid hasta los laboratorios privados, centros comerciales, medios de transportación y otros sectores públicos y privados, incluyendo las iglesias y templos de oración, todos somos parte de la solución. 

Es un nuevo reto para Puerto Rico después de tantos desastres en tan corto tiempo. Pero como dijo Franklin Delano Roosevelt: “No hay nada que temer, pero solo temer al temor.”

Puerto Rico tiene lo mejor del mundo: ¡los puertoriqueños! Trabajemos juntos, tengamos paciencia y conciencia, y lograremos sobrepasar el COVID-19 con éxito.

Las acciones proactivas de la gobernadora están alineadas con las mejores prácticas de salud pública, asegura el doctor Joxel García

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