Raymond Pérez

Tinta Boricua

Por Raymond Pérez
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Machete Maldonado va al ritmo de Despacito

En el mes de enero de 2007 el mundo pareció caérsele encima al joven receptor naguabeño, Martín Maldonado, cuando Anaheim, organización que lo seleccionó en la ronda 27 del sorteo de MLB del 2004, lo dejó libre.

Sobra decir que hubo tristeza, pero tuvo a su lado un ángel guardián que no lo suelta ni en las cuestas, desde que era un jovencito y soñaba con ser pelotero profesional.

Su madre, Janet Valdés, al conocer la dura noticia, se aferró a su fe en Dios y le dijo que no se preocupara, que pronto el teléfono de la casa iba a sonar y le iban a llover ofertas.

Eso sí, en lo que las llamadas llegaron, Janet buscó consejo en el expelotero profesional y para ese entonces coach de liga menor de Boston, Víctor Rodríguez, quien le dejó saber que en su organización había interés en los servicios de Maldonado, pero no había cupo de inmediato.

Su consejo grande…que Maldonado estudiara ofertas de equipos que en realidad necesitaran sus servicios y que se viera en uno o dos años en las Mayores.

El estudio se hizo. Milwaukee contaba con el prospecto Jonathan Lucroy, de buen bateo y poder oportuno, pero sin las destrezas defensivas de Maldonado, apodado ‘Machete’ por su certero brazo.

Lucroy y Maldonado, parecían la pareja perfecta para adueñarse de la receptoría de Milwaukee. Maldonado firmó con los Cerveceros el 14 de enero del 2007, a los cuatro días de haber sido dejado libre por Los Angelinos.

Lucroy, seleccionado en la tercera ronda en el 2007, llegó a las Mayores en el 2010. Maldonado lo hizo al siguiente año y fue el ‘backup’ de Lucroy hasta el 2016, cuando el 13 de diciembre fue canjeado, sorpresivamente para él, a la organización que lo firmó inicialmente, Anaheim.

Y decidió que iba a trabajar duro para ser regular, que iría al campo de entrenamiento a ganarse esa posición desde el día uno en el 2017.

Lo hizo, y fue más allá. Ganó un Guante de Oro.

A sus 31 años, Janet sabe que su hijo, quien no falla en la época navideña en su trabajo comunitario en pro de los niños y los ancianos de su pueblo, aspira ‘despacito’ a más.

Su meta es ser seleccionado al Juego de Estrellas de las Grandes Ligas. De hecho, Maldonado aparece entre los 14 receptores de la Liga Americana con oportunidad de coger votos para el clásico.

“Sigue siendo un joven humilde y eso Dios lo bendice”, comentó Valdés, quien rió a carcajadas al recordar que su hijo le conto días atrás que fue a la lomita a hablar con el derecho japonés de 23 años, Shohei Ohtani, para calmarlo y le decía en español “Ohtani…suave…suave…suave”… en el momento mismo que le hacía gestos con sus manos para que se calmara, y el derecho japonés le ripostó con… “Martín… des-pa-ci-to… des-pa-ci-to”, en alusión al éxito musical de Luis Fonsi y Daddy Yankee.

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