Jesús Rabell

Punto de Vista

Por Jesús Rabell
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“Yo me quedo en casa y en el trabajo me cuido”

Los mantras son fórmulas o afirmaciones de repetición constante. Se usan en la meditación, en las religiones y espiritualidades, en la política y en la publicidad. Nos dice el autor Jorge M. Reverte que “hay que tener un mantra…porque con eso, la vida se hace más simple, quizás hasta sencilla. Hay muchos asuntos de la vida cotidiana que pueden ser afrontados con la mera enunciación de las palabras mágicas que, eso sí, deben ser seleccionadas con un cuidado enorme, porque las palabras pueden ser como cuchillos, de doble filo”. 

El mantra de esta crisis de COVID-19 es: “Yo me quedo en casa o quédate en tu casa”.  Es un mantra de política pública muy efectivo para lograr que la población se quede en su casa durante la pandemia. Este es un mantra que tiene su origen en preservar la salud y es muy exitoso en motivar a tomar una mantener la salud de nuestra población. 

¿Qué hacemos ahora que se va a abrir un número elevado de establecimientos comerciales respecto al mantra de “Yo me quedo en casa”? El mantra puede ser modificado para que diga.  “Yo me quedo en casa y en el trabajo me cuido”.   

¿Y qué hago para cuidarme y preservar la salud mientras trabajo?  Pues trabajo plenamente atento (mindful) y mantengo la calma respirando pausadamente, siguiendo las siguientes recomendaciones de la “Guía sobre la Preparación de los Lugares de Trabajo para el virus COVID-19” (OSHA 3990) del Departamento del Trabajo de los Estados Unidos, Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA), que fue adoptada en Puerto Rico por el DTPR y PROSHA; las “Guías para empresas y patronos para prevenir la exposición de los trabajadores al coronavirus” del Medical Task Force COVID-19 del gobierno de Puerto Rico y la Orden Ejecutiva OE-2020-038. 

Para la mayoría de los empleadores, la protección de los trabajadores dependerá de enfatizar las medidas básicas de prevención de infecciones. Además del uso de mascarillas, cubrebocas, bufandas de tela, u otra forma de protección en el área de la nariz y la boca; y el distanciamiento físico de seis pies o más entre personas todos los empleadores deben implantar en sus lugares de trabajo unas buenas prácticas de higiene y control de infecciones, según sea pertinente al nivel de riesgo del negocio y las condiciones particulares del empleado, incluyendo:

1-OSHA y PROSHA recomiendan promover el lavado de manos frecuente y exhaustivo, incluyendo que se provea a los trabajadores, clientes y visitantes del lugar de trabajo un lugar para lavarse las manos. Si agua y jabón no están disponibles de inmediato, se deben proveer toallitas de mano que contengan al menos un 60% de alcohol. La Orden Ejecutiva 2020-038 recomienda asegurarse antes de comenzar labores y periódicamente lavarse las manos con agua y jabón por 20 segundos o utilizar gel desinfectante. Es obligación del patrono según la citada orden “proveer estaciones o mecanismos en el establecimiento para que las personas puedan desinfectarse las manos mientras permanecen en el mismo”.

2-Procurar que los trabajadores permanezcan en sus hogares si están enfermos.

3-Estimular buenos hábitos respiratorios, incluyendo cubrirse la boca al toser y estornudar. La Guía práctica de salud mental en situaciones de desastres de la Organización Panamericana de la Salud nos recomienda “respirar pausadamente” como ejemplo de una de las técnicas sencillas que deben recomendarse para la canalización del estrés durante un desastre natural. La práctica de mindfulness anclado en la respiración y las técnicas de respuesta de relajación que promueve nuestra organización Mind & Body Awareness Foundation le da contenido a la recomendación universal de “mantener la calma” en situaciones de desastres naturales tal como lo son huracanes, terremotos y pandemias.

4-Proveer papel higiénico y depósitos para la basura.

5-Los empleadores deben explorar si pueden establecer políticas y prácticas, como la flexibilidad sobre el lugar de trabajo (por ejemplo: trabajos desde la casa) y en el horario de trabajo (por ejemplo: turnos de trabajo escalonados) a fin de aumentar la distancia física entre los trabajadores, y entre los trabajadores y otras personas si las autoridades de salud estatales y locales recomiendan el uso de estrategias de distanciamiento social.

6-Desalentar, en cuanto sea posible, que los trabajadores utilicen los teléfonos, escritorios, oficinas u otras herramientas y equipo de trabajo de sus compañeros de labores.

7-Conservar de manera regular las prácticas de limpieza de mantenimiento, incluyendo la limpieza y desinfección rutinaria de las superficies, equipo y otros elementos del ambiente de trabajo. La Orden Ejecutiva 2020-038 requiere a cada empleado desinfectar sus estaciones de trabajo al llegar y luego de culminar sus labores.

8-En áreas comunes como baños, cafetería, salón comedor, terraza y otros es importante limitar la cantidad de empleados que las estén usando simultáneamente, asegurarse que se está usando las mascarillas o su equivalente y cumplir con las normas de distanciamiento físico e higiene.

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