Fernando Cabanillas
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A propósito del Covid largo

No les podría decir cuántas veces he oído a pacientes comentar que les duele todo el cuerpo, pero como no tienen pérdida de olfato (anosmia), piensan que no puede ser COVID-19.

No es culpa de los enfermos pensar así, porque los datos que reciben a través de internet provienen de los Estados Unidos, donde la anosmia es un síntoma común.

A pesar de que muchos en esta isla quisieran que aquí todo fuera idéntico a los Estados Unidos, la realidad es otra. Por lo que sé, hasta ahora no existía un estudio científico que describiera si hay una diferencia en la sintomatología de las personas que desarrollan COVID-19 en Puerto Rico. En Estados Unidos los síntomas más comunes son, en orden de frecuencia: fiebre, tos, anosmia, pérdida de apetito, y debilidad o decaimiento. ¿Y cómo compara esto con Puerto Rico?

En los primeros 136 pacientes que hemos tratado en nuestro protocolo en el Hospital Auxilio Mutuo, la frecuencia de estos síntomas fue diferente. El síntoma más común en nuestros pacientes fue la tos, que ocurrió en 65% comparado con 70% en Estados Unidos, bastante similar. Sin embargo, la anosmia ocurrió en solo 51% de nuestros pacientes, versus 72% de los pacientes del norte. Otra diferencia interesante es que en nuestros pacientes el segundo síntoma más común fue el dolor muscular, presente en 64% de los casos comparado con solo 23% en el continente. El dolor de cabeza es poco común en Estados Unidos (13%) y en Puerto Rico tampoco es demasiado común, habiéndose observado en solo un 43%. Usualmente todos estos síntomas desaparecen una vez se resuelve la enfermedad, lo cual ocurre entre una a dos semanas después que empieza.

Sin embargo, en algunos pacientes no desaparecen los síntomas con brevedad y desarrollan una enfermedad continua, a la que se le ha llamado el “Síndrome de Covid Largo”, que en algunos casos puede durar más de siete meses. Sus manifestaciones suelen ser muy variables, posiblemente se pueden dividir hasta en cuatro categorías. La doctora Elaine Maxwell, quien dirigió un estudio sobre el tema, dijo: “Esta revisión sobre COVID-19 pone de relieve el impacto físico y psicológico perjudicial que el Covid largo está teniendo en la vida de muchas personas”.

Entre los cuatro tipos de Covid largo se incluyen los que experimentan los efectos asociados con haber pasado tiempo prolongado en una unidad de cuidados intensivos; aquéllos con fatiga postviral, los que sufren daño duradero a uno o más órganos, y aquellos con síntomas migratorios que se mueven de una parte del cuerpo a otra.

Muchos pacientes de COVID-19 que han sobrevivido a un período en cuidados intensivos quedan tan débiles que ni pueden sentarse sin ayuda, y algunos incluso pueden tener dificultades para hablar o tragar.

Los del síndrome de fatiga postviral, experimentan dolor muscular crónico y dificultad para concentrarse. Se puede parecer mucho al Síndrome de Fatiga Crónica.

En el tercer grupo, el de daño a órganos, la dificultad respiratoria y la tos inicial pueden continuar, reflejando daño duradero a los pulmones o el corazón. El daño pulmonar se asocia particularmente con los pacientes que requirieron tratamiento hospitalario, pero aquéllos con infecciones aparentemente leves también pueden verse afectados.

Un estudio reciente encontró que seis semanas después de salir del hospital, alrededor de la mitad de los pacientes todavía estaban experimentando dificultad para respirar, y a las 12 semanas esta cifra descendió, pero solo a 39%. En cuanto al corazón, aproximadamente un tercio de los pacientes hospitalizados sufren daño cardíaco.

En un estudio de 100 pacientes, muchos de los cuales presentaban síntomas relativamente leves cuando se infectaron, 78 de ellos mostraron cambios estructurales anormales en el corazón. Sin embargo, estos cambios no necesariamente causan síntomas y no está claro si tendrán consecuencias a largo plazo. También se han reportado problemas crónicos con el hígado.

Quizas el más extraño es el cuarto grupo, el que tiene síntomas migratorios que se mueven alrededor del cuerpo. En estos, los síntomas surgen en un órgano y luego disminuyen, sólo para resurgir en otra parte del cuerpo. Aunque el mecanismo subyacente persiste sin explicación médica, se piensa que estos síntomas fluctuantes podrían ser debidos a una alteración del sistema inmune.

¿Cuán frecuente es el Covid Largo? Se estima que uno de cada 50 pacientes seguirá enfermo a los tres meses. Un informe del National Institute for Health Research concluyó que habían observado síntomas duraderos en todos los grupos de edad, incluyendo los niños, pero los resultados sugieren que las mujeres y las personas mayores pueden estar en mayor riesgo.

En nuestra experiencia, el Covid largo ocurre tanto en casos que han recibido cortisona como los que no la han recibido pero nuestros resultados preliminares sugieren que ocurre más comúnmente en mujeres, especialmente si no reciben tratamiento con cortisona.

Se ha comentado que las próximas elecciones en los Estados Unidos podrían terminar en una guerra civil y el detonante podría ser el COVID-19. Siempre me pareció exagerada esta conclusión hasta que leí los comentarios a mi columna anterior, en la que me referí al editorial de la prestigiosa revista médica New England Journal of Medicine donde critican a la administración de Trump por el mal manejo de la pandemia. El comentario más incomprensible: “La pandemia es producto de una conspiración entre Biden, los demócratas, Gates y los chinos”. También recibí algunos epítetos insultantes como “idiota, mentiroso, morón, estúpido, amigo de terroristas, doctorcillo”. No me tomo nada de esto personalmente, pero admito que me preocupa la gran polarización que está ocurriendo en Estados Unidos, y, a un grado menor, en Puerto Rico. Eso queda plasmado en estos comentarios. Ha llegado al punto que muchas personas han perdido totalmente la capacidad para razonar objetivamente y eso puede desembocar en violencia.

Esto me recuerda el conocido encuentro entre el anti intelectual general franquista, Millán Astray, y el intelectual don Miguel de Unamuno al principio de la guerra civil española, cuando el primero alegadamente gritó “Muera la inteligencia” y Unamuno contestó “Venceréis, pero no convenceréis”. Sabemos que la historia se repite. ¿El caso Trump vs Fauci será paralelo a Millán Astray vs Unamuno? Fauci ha sido amenazado de muerte varias veces. ¿Profecía de otra guerra civil?

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