Fernando Cabanillas
💬

De una fiesta en Oslo hasta el Nobel de Donald Trump

En 1888, Alfred Nobel se sorprendió al leer su propio obituario, titulado “El mercader de la muerte está muerto”. Resultó que era un error del periódico, porque el que había muerto era su hermano Ludvig, pero el obituario desconcertó a Alfred Nobel, despertándole una gran preocupación sobre cómo sería recordado después de su muerte. ¿Por qué la preocupación? Alfred era un científico sueco que hizo varios descubrimientos, pero lo más importante fue la dinamita, precursor de una gran cantidad de explosivos militares. Ya ven porqué el título de “mercader de la muerte”.

Otras columnas de Fernando Cabanillas

domingo, 4 de diciembre de 2022

Mucho cuidado con el consumo de ciertas vitaminas

Si usted consume altas dosis de una de estas sustancias por sus alegadas propiedades antienvejecimiento, debe comprender que su conducta es potencialmente peligrosa, escribe Fernando Cabanillas

domingo, 27 de noviembre de 2022

Arrecia el debate sobre el costo de las medicinas

Un estudio reciente encontró que no hay relación significativa entre el precio de los medicamentos y la magnitud del beneficio clínico, escribe Fernando Cabanillas

domingo, 20 de noviembre de 2022

Curar el cáncer de mama… ¿sin cirugía?

Ahora, por primera vez, en un estudio proveniente del Centro de Cáncer MD Anderson, se ha planteado la posibilidad de omitir la cirugía y solo usar quimioterapia, terapia biológica y radiación, escribe Fernando Cabanillas

domingo, 13 de noviembre de 2022

Las hijas y nietas del ómicron

Todavía no se sabe con exactitud si estos nuevos sublinajes son resistentes a la inmunización, pero se piensa que la nueva vacuna bivalente todavía podría ayudarnos en términos de evitar hospitalizaciones y muertes, escribe Fernando Cabanillas

💬Ver comentarios
Popular en la Comunidad

Ups...

Nuestro sitio no es visible desde este navegador.

Te invitamos a descargar cualquiera de estos navegadores para ver nuestras noticias: