💬

Crece con ímpetu la fuerza política de las mujeres

La elección de Kamala Harris como la primera vicepresidenta de Estados Unidos, y el favor sufragista en Puerto Rico a una treintena de mujeres que asumirán en enero escaños en la legislatura y la jefatura de nueve alcaldías, son avances importantes en la lucha femenina por abrirse paso en la alta esfera política.

Este respaldo significativo a las mujeres evidencia el creciente reclamo, entre los votantes, de equidad de géneros en campos profesionales que históricamente han privilegiado al masculino. Refleja, además, la persistencia y capacidad de superación de las mujeres que incursionan en la pocas veces equilibrada arena política, esta vez en plena complejidad pandémica.

El ascenso electoral de Harris, la primera afroamericana con raíces caribeñas y asiáticas en la vicepresidencia estadounidense, constituye un giro esperanzador por su compromiso de combatir el racismo y promover la justicia social. Su experiencia como fiscal especializada en violencia doméstica y explotación infantil la califica para impulsar política pública de protección y oportunidades para los sectores necesitados.

En enero también juramentará un grupo diverso de mujeres que incluye a congresistas reelectas, entre las que figuran las puertorriqueñas Nydia Velázquez y Alexandria Ocasio Cortez, ambas por Nueva York. Al ruedo congresional se suman la enfermera y pastora Cori Bush, activista del movimiento Black Lives Matter, y Sarah McBride, defensora de los derechos humanos y primera transgénero electa en el Senado, entre otras mujeres. En la Cámara de Representantes revalida la Speaker Nancy Pelosi, y debutan republicanas como la empresaria Marjorie Taylor.

Al igual que en la política en Puerto Rico, en el Congreso las mujeres siguen siendo minoría. Sin embargo, la diversidad que hoy representan, y la determinación que proyectan para atender una sociedad en crisis pandémica y golpeada por graves conflictos e injusticias sociales, prometen cambios en los estilos y las prioridades gubernamentales. Se trata de transformaciones de vanguardia reclamadas con ímpetu por sectores marginados y la población más joven.

Puerto Rico ha contado con una gobernadora electa, Sila María Calderón, y la saliente gobernadora constitucional, Wanda Vázquez. Varias de las legisladoras elegidas en los recientes comicios pertenecen a los partidos emergentes Proyecto Dignidad y Movimiento Victoria Ciudadana. Igualmente relevante es que los máximos márgenes de apoyo electoral en el Senado fueron alcanzados por la independentista María de Lourdes Santiago, quien regresa al cuerpo legislativo con un respaldo de 132,208 sufragios, seguida de Joanne Veve Rodríguez, quien obtuvo 86,227 votos en la plataforma de Proyecto Dignidad.

Será conveniente que estas victorias permitan encaminar marcos legales y políticas públicas que contribuyan a liberar a las mujeres de desigualdades, discriminaciones y abusos. Los obstáculos que las mujeres enfrentan incluyen menor remuneración por la misma tarea que realizan hombres y la violencia machista en sus diversas manifestaciones. Encaminar la educación con perspectiva de género se impone como prioridad.

Sin duda, el liderazgo de las mujeres debe trascender la política y abarcar todos los ámbitos sociales. De ahí la importancia de que el próximo gobierno ponga en vigor mecanismos para prevenir y procesar los abusos contra las mujeres, la niñez y los adultos mayores. Así responderán al clamor de los miles de ciudadanos que en el Verano del 2019 y en los recientes comicios repudiaron las negligencias, la corrupción y los atropellos gubernamentales.

Este año se cumple un siglo del reconocimiento del derecho fundamental del voto para las mujeres en Estados Unidos. En nuestra isla, en la actualidad las féminas constituyen el 53% de la fuerza sufragista. El que de los 32,083 nuevos votantes 17,392 sean mujeres, habla también sobre el vigor del voto de las féminas.

En esta coyuntura histórica, la gestión de avanzada de las mujeres en cargos políticos debe traducirse en mayor equidad y seguridad social. Para adelantar estas transformaciones, será esencial apertura y voluntad en la forma de respuestas de verdadero progreso social.

 

Ups...

Nuestro sitio no es visible desde este navegador.

Te invitamos a descargar cualquiera de estos navegadores para ver nuestras noticias: