💬

La justicia mayor que Arellys Mercado Ríos merece

Al sentenciar a 129 años de prisión a Jensen Medina Cardona por los delitos que cometió al privar de la vida a una mujer, el tribunal ha articulado un mensaje de repudio sin tregua a la impunidad que aún suele predominar en los crímenes enraizados en el machismo en Puerto Rico.

Corresponde ahora, tanto a las instituciones como a los individuos, proporcionarle justicia mayor a la víctima Arellys Mercado Ríos, y a su familia, actuando desde nuestros respectivos ámbitos para poner coto a las distintas manifestaciones de violencia de género que lesionan gravemente a la sociedad puertorriqueña.

Nuestra sociedad tiene ante sí la tarea impostergable de cerrarle la puerta a toda actitud de condescendencia y acomodo de la violencia contra las mujeres, incluida aquella que se escuda en las mal llamadas tradiciones culturales.

El dictamen de pena máxima contra Medina Cardona en algo pudiera reivindicar al sistema judicial estatal, cuyo desempeño ha sido puesto en entredicho ante ciertos casos de violencia machista que han trascendido públicamente. Ejemplo reciente es el de Andrea Ruiz Costas, ultimada por su expareja el 27 de abril de 2021, después de que ella acudió a la corte pidiendo, en vano, auxilio ante las amenazas y el acoso de su victimario.

La culminación del proceso judicial en torno al crimen perpetrado por Medina Cardona, cuya sentencia de 129 años de reclusión cubre los delitos de asesinato en primer grado y violaciones a la Ley de Armas, debe servir como disuasivo de crímenes que acarrean el mayor irrespeto y desprecio a la vida humana, como ha expuesto el Departamento de Justicia.

Es lamentable que, a la hora de su sentencia, Medina Cardona no haya expresado arrepentimiento por haberle quitado la vida a la joven de 34 años. Por el contrario, durante su oportunidad de dirigirse a la corte, el convicto intentó justificar la agresión mortal que perpetró el 18 de agosto de 2018, en un área de los muelles del complejo Villa Marina, en Fajardo. La pena que se posa sobre las familias afectadas es inmensurable.

La crisis derivada de la alta incidencia de agresiones contra mujeres en Puerto Rico propició, el pasado año, el decreto ejecutivo de un estado de emergencia de violencia de género. Se trata de un reconocimiento de un grave problema social que es preciso erradicar con educación y mejorando el desempeño de las agencias de gubernamentales que tienen la misión de proteger la paz y el bienestar ciudadano.

Durante el año que recién culminó, 51 mujeres y una persona trans fueron asesinadas en la isla, de acuerdo con el Observatorio de Equidad de Género. Once de esos crímenes fueron perpetrados por la pareja o expareja de la víctima. La entidad destaca que otras 26 muertes violentas que se sospecha pueden ser casos de violencia machista permanecen bajo investigación de las autoridades.

Es preciso que las gestiones iniciadas en 2021 para resolver este problema mayor enfaticen en la prevención, así como en el riguroso procesamiento criminal de las agresiones producto de conductas deleznables.

La extensión de los procesos en el caso contra Medina Cardona debe también aleccionar a los tribunales sobre la responsabilidad de establecer términos procesales razonables para la administración de la justicia, sin menoscabo a los derechos de los acusados.

El referido proceso, que se prolongó por 20 meses, ha demostrado la importancia de que los componentes del sistema de justicia criminal, incluidos el Negociado de la Policía, el Departamento de Justicia y el Instituto de Ciencias Forenses tomen pasos para mejorar su desempeño, incluyendo el uso de evidencia tecnológica.

La tarea diligente de todo el sistema de administración de la justicia será determinante para frenar la criminalidad en Puerto Rico, en particular, la alta incidencia de violencia de género que tanto devasta a familias.

💬Ver comentarios
Popular en la Comunidad

Ups...

Nuestro sitio no es visible desde este navegador.

Te invitamos a descargar cualquiera de estos navegadores para ver nuestras noticias: