Yarimar Bonilla
💬

¿Qué nos ofrece la estadidad en tiempos de pandemia?

Una vez más se nos exhorta a participar en el ya conocido ritual de la política boricua: el plebiscito. Pero esta vez este se realizará en circunstancias excepcionales: en medio de una pandemia. Algunos dirán que no es aconsejable invertir millones de dólares en una consulta electoral en estos momentos, que los esfuerzos deberían enfocarse en atender la crisis del COVID, en reparar los daños causados por los sismos, en terminar las investigaciones sobre los almacenes de suministros y los escándalos sobre la compra de pruebas—sin hablar de desarrollar planes para la temporada de huracanes que se aproxima, donde tendremos que preparar refugios mientras mantenemos el distanciamiento social. Todo esto parecería ser una agenda ya sobrecargada para un gobierno en crisis, pero a esto se le añadió la tarea de organizar un plebiscito, el cual conlleva a su vez desarrollar una campaña educativa sobre las opciones de estatus.

Otras columnas de Yarimar Bonilla

lunes, 21 de septiembre de 2020

La caravana de Bad Bunny

Bad Bunny nos ayudó a recordar que aun en la pandemia, la crisis, y repetidos desastres existen formas de gozar, escribe Yarimar Bonilla

sábado, 5 de septiembre de 2020

Una blanca que quiso ser boricua

Lo que Jessica Krug realmente adoptó no fueron las tradiciones de negros y latinos, sino las posturas de la supremacía blanca colonial al apropiarse y adueñarse de lo que no le pertenece, escribe Yarimar Bonilla

miércoles, 22 de julio de 2020

El costo del turismo

El contexto de la pandemia nos muestra, de la forma más extrema, cómo una economía que gira alrededor de los anhelos y antojos del ‘visitante’ literalmente pone en riesgo la vida y el bienestar de los residentes, escribe Yarimar Bonilla

domingo, 19 de julio de 2020

La sociedad del riesgo

En el aniversario de nuestra más reciente catarsis social deberíamos preguntarnos cómo organizar nuevamente nuestro coraje para que el verano del 2019 no sea un episodio aislado, sino el principio de una nueva era de riesgos políticos, dice Yarimar Bonilla