Tania Z. Abreu Velázquez

Punto de vista

Por Tania Z. Abreu Velázquez
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Maltrato de menores: la otra pandemia

La violencia es un fenómeno social que se conoce desde el principio de los tiempos. Cualquier persona puede ser su víctima y el serlo provoca que se enfrente a muchísimos factores que afectan de manera negativa la sana convivencia. Cada víctima tiene que poner de manifiesto sus mejores cualidades para poder sobrevivir a la violencia. Pero, ¿qué sucede cuando la víctima es un niño? ¿A quién le corresponde protegerlo? 

Se presume que cuando un niño nace, en la mayoría de los casos, lo hace en el seno de una familia que afirma estar dispuesta a proveerle lo necesario para que tenga un desarrollo óptimo. En ese proceso convergen los estilos de crianza de cada persona que tenga que ver con el menor, las condiciones sociales y económicas en las que se desarrolla y todos los demás sistemas que tienen inherencia en el proceso de desarrollo del niño. Todos esperan que el proceso de criar sea fácil y que todo esté accesible al momento de necesitarlo. Pero sabemos que esa no es la realidad. Lamentablemente hay muchos factores que han provocado que criar de manera adecuada sea más difícil de lo que se piensa. Estas dificultades trazan una línea muy fina entre la crianza positiva y el maltrato de menores, siendo este último una de las manifestaciones más crueles de la violencia que enfrentan nuestras familias cada año.

¿Qué es el maltrato de menores? La ley 246 del año 2011 define el maltrato como “todo acto u omisión intencional en el que incurre el padre, la madre o persona responsable del menor de tal naturaleza que ocasione o ponga a este en riesgo de sufrir daño o perjuicio a su salud e integridad física, mental y/o emocional, incluyendo abuso sexual, según es definido en esta ley”. La tipología de maltrato infantil va desde el maltrato físico, verbal, psicológico y sexual hasta la trata humana, entre otros. Esta ley se crea con el propósito principal de garantizar el bienestar de los menores al brindar un sinnúmero de recursos y procesos que así lo permitan. Al final, siempre se busca la reunificación familiar y que tanto el padre como la madre tengan las competencias necesarias para tener capacidades protectoras para con el menor. 

En momentos en los que estamos viviendo una pandemia que amenaza nuestra salud física, también estamos enfrentando una pandemia cuyos efectos pueden ser tan o más letales que los que puede causar el COVID-19. Si se perpetúan los patrones de maltrato en un ser humano, este va a sufrir las consecuencias en todos los niveles de su vida y se afectarán todos los sistemas con los que interactúa. Urge que atendamos este asunto con la premura que se merece. 

Es importante que entendamos que detener este fenómeno es responsabilidad de todos. Cada uno de nosotros podemos promover pequeñas acciones para lograr que nuestros niños tengan un desarrollo óptimo que les permita alcanzar su máximo potencial. Lo más importante es reconocer que en ocasiones necesitamos ayuda y guía en el proceso de crianza. Agraciadamente hay muchísima información a la que podemos recurrir cuando se tiene alguna duda o cuando no sabemos cómo hacer algo. Educarnos sobre las etapas de desarrollo infantil es primordial en este proceso. Así vamos a poder conocer las características de cada etapa y esto nos va a poder ayudar a seleccionar las estrategias de disciplina adecuadas y así evitar el maltrato.

Educar a un niño es realmente una aventura. Es importante que todos, desde nuestro espacio, comencemos a promover maneras adecuadas de resolver conflictos promoviendo siempre la sana convivencia y la crianza positiva. Todos podemos poner nuestro granito de arena, enseñando que es posible transformar la sociedad en la que vivimos siempre que lo hagamos desde el amor que educa y protege. En Vimenti por Boys & Girls Clubs estamos dispuestos a ayudarte si necesitas guía en el proceso de crianza de tus menores. Si piensas que estás a punto de perder el control, tómate un tiempo para ti. Relájate, descansa, desconéctate y así podrás retomar con más fuerza la tarea de la crianza. ¡No dudes en comunicarte si necesitas ayuda!