Mediante la prueba de citología del Pap, profesionales en laboratorios de patología pueden detectar células precancerosas obtenidas directamente del cérvix durante el examen ginecológico.
Mediante la prueba de citología del Pap, profesionales en laboratorios de patología pueden detectar células precancerosas obtenidas directamente del cérvix durante el examen ginecológico. (Shutterstock)

En el 2020, la American Cancer Society publicó sus guías actualizadas para el cernimiento del cáncer del cuello uterino.

Un año antes, la American Society for Colposcopy and Cervical Pathology había publicado sus nuevas guías para el tratamiento y seguimiento de las pacientes con resultados anormales en dichas pruebas. El resultado dio a conocer que nos encontramos en un momento donde las tecnologías y metodologías disponibles ofrecen gran variedad de opciones para prevenir el cáncer cervical, identificar las pacientes a riesgo y dónde se prioriza el manejo individualizado de las pacientes que se encuentran a riesgo de desarrollar la enfermedad.

Con las nuevas tecnologías y guías puede parecer que la prevención del cáncer cervical es complicada, pero basta con recordar que las dos herramientas principales para luchar contra este mal son ya conocidas y están ampliamente disponibles: la prueba del Pap (o Papanicolaou), y las pruebas para la detección del virus del papiloma humano (VPH).

El VPH es el causante de la inmensa mayoría de los cánceres del cérvix, por lo que su detección se ha convertido en pieza fundamental de la salud de la mujer. Aun así, la mayoría de las infecciones por VPH se resuelven solas sin secuelas negativas. Entonces, de aquí se desprende la importancia de la prueba de citología del Pap, mediante la cual, profesionales en laboratorios de patología pueden detectar células precancerosas obtenidas directamente del cérvix durante el examen ginecológico. El hallazgo de estas células es crucial para determinar el manejo de las pacientes y ayudan a individualizar el régimen de seguimiento para minimizar el riesgo de desarrollar cáncer cervical.

Diversas guías señalan las edades de 21 o 25 años como el momento de iniciar las pruebas de detección, pero cada caso es individual. Si has pasado de esta edad, y para desarrollar un plan de prevención adecuado para ti, visita a tu médico. Una vez decidan comenzar con tus pruebas de prevención, verifica que tanto tus pruebas de VPH como el Pap se procesen en un laboratorio de patología con los más estrictos controles de calidad y patólogos subespecialistas y con experiencia en citología y patología ginecológica. En Puerto Rico Pathology contamos con las tecnologías y el personal más capacitado y comprometido con la salud de la mujer en Puerto Rico.

El autor es jefe de Servicio de Citología y Clínica de FNA de Puerto Rico Pathology.

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