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Los llamados detalles son los que más se aprecian.
Los llamados detalles son los que más se aprecian. (Shutterstock)

En enero de 2022, la agencia publicitaria Arteaga & Arteaga realizó un sondeo entre 430 adultos puertorriqueños de diversas generaciones para medir sus opiniones sobre el afecto en estos tiempos de pandemia. Entre los resultados de este estudio se destacan estos hallazgos:

  • El afecto se expresa entre los miembros de la familia y personas allegadas al círculo íntimo por otro tipo de relación (amigos, vecinos, compañeros de trabajo o miembros de una comunidad particular).
  • La expresión del afecto trasciende lo material: puede darse por diversos gestos considerados como “amables”: ayudar, escuchar, compartir.
  • El respeto, la oración (espiritual/religiosa) y la percepción de cercanía –aunque haya distancia– son valorados como expresiones de afecto, al igual que la empatía, la solidaridad y el servicio.
  • Los detalles hacen la diferencia para crear, en una persona, la sensación de afecto: dar/recibir ayuda y apoyo, compartir una comida o, simplemente, estar presente.

El análisis tras el estudio sobre los afectos

Juan Alberto Arteaga, vicepresidente de estrategias y nuevos negocios de la agencia publicitaria, explicó que, en estas últimas investigaciones, la empresa ha tomado el pulso de los cambios en comportamiento que han manifestado los puertorriqueños. Particularmente, dijo el ejecutivo, estos pequeños estudios han reflejado los eventos traumáticos que hemos enfrentado desde los huracanes hasta la pandemia.

“Ha sido fuerte, e interesante”, admitió Arteaga sobre los resultados. “En investigaciones previas, estábamos notando que los participantes expresaban su preocupación [por el riesgo de contagio con el COVID-19], pero se sentían más ansiosos por la llegada de “ese momento” de expresar el cariño, libres ya de cualquier restricción”, destacó

“Por naturaleza, los puertorriqueños –y el público latino en general– estamos acostumbrados a la experiencia de estar juntos. Tenemos la nostalgia, la añoranza, no tanto de ir a conciertos o a la playa, sino de expresar el cariño y el afecto de la manera en que lo hacíamos antes”, señaló el ejecutivo.

Para entender qué es el afecto

El doctor José Daniel González es psicólogo clínico y funge como director de estrategias de negocio y experiencias humanas en la agencia publicitaria. González se encargó de validar la autenticidad del instrumento de sondeo que se administró en línea a una población diversa, representativa del espectro generacional que tenemos en Puerto Rico.

Según el experto, el afecto es sumamente importante en el desarrollo del ser humano, desde un aspecto relacional. “Se manifiesta a través de los lazos que nos unen a una o varias personas –familia, amigos, compañeros de labor e, incluso, las mascotas. Hay que distinguir entre la emoción, que es pasajera, y el afecto, que tiende a durar mucho más”, explicó González.

Para el psicólogo, el afecto también establece unos vínculos estrechos que se manifiestan durante la vida de un ser humano. “Cumplen una función evolutiva, porque nos ayuda a establecer conexiones saludables con los que están a nuestro alrededor”, enfatizó. Esas conexiones, dijo el psicólogo, se construyen a través de pequeñas acciones que causan bienestar, como estar juntos en una conversación, compartir la experiencia de una película en el cine, o tomar los alimentos en torno de una mesa.

“Hay personas que no pueden expresar afecto porque no lo aprendieron o no lo sintieron en su crianza”, afirmó González.

Se vale apreciar los detalles…

Uno de los hallazgos más significativos de este sondeo es el privilegio que los encuestados le dieron a la expresión de detalles –esos pequeños gestos o acciones que denotan el interés, el cuidado y la atención que los seres humanos necesitamos para sentirnos validados, respetados y apreciados. “Los llamados detalles son los que más se aprecian, porque son una manera de validar que la distancia no nos separa”, aseguró Arteaga.

A renglón seguido, el ejecutivo enumeró varias respuestas interesantes que se mencionaron en el estudio: “saber que (la persona) está ahí cuando la necesitas”, “ocuparse de saber cómo estoy”, “enviarme un saludo”. Para Arteaga, “son gestos pequeños, pero tienen mucho valor porque estábamos tan acostumbrados a estar juntos que, al imponernos la separación, se añora ese calor humano que nos distingue”, aseveró.

“Estar presente” –uno de los detalles mencionados en las respuestas– es algo que, en este tiempo, nos ofrece una sensación de paz, dentro de la imposición de regulaciones salubristas para contener el impacto de la pandemia. “Ha habido mucho trauma”, comentó, por su parte, González. “Hay personas que han perdido familiares (por causa de la pandemia) y no pudieron despedirse de ellos como se acostumbraba. Otras han muerto solas, sin la compañía de su familia, o se han tenido que ir del país”.

A juicio del psicólogo, ese asunto hace que algunas personas se hayan alejado de otras por un asunto de proteger su salud, sus emociones y sus sentimientos. “Los casos de ansiedad y depresión han aumentado dramáticamente en estos años, según los datos de ASSMCA”, afirmó.

… y utilizar la experiencia como estrategia

Tanto Arteaga como González aseguraron que, para el futuro inmediato, las empresas reforzarán sus estrategias de mercadeo para sanar las experiencias de la pérdida, el dolor y la separación que trajo la pandemia. El mercadeo de experiencias muestra ya signos de incorporar tendencias que incluyan a más público, en espacios de gran impacto a los sentidos, sin perder de vista el escenario pandémico que todavía prevalece.

“En la conversación digital, incluir un emoji se ha convertido en una manera de expresar afecto, aunque no sustituye la experiencia real, pero te da cierto grado de satisfacción”, afirmó Arteaga. “Más allá del mercadeo, está la humanidad”, indicó González, por su parte.

“No se trata solamente de vender un producto o un servicio, sino establecer relaciones con las personas, ocuparnos de sus asuntos. A juicio del psicólogo, la empatía –esa capacidad de ponernos en el lugar del otro– será crucial para que aprendamos a estar juntos, otra vez, como parte de la experiencia humana.

“Es importante asumir ese reto. Los demás aprenderán de lo que hicimos en este tiempo tan difícil, aunque quede esa marca, ese estigma de este tiempo tan particular”, apuntó el psicólogo.

Ante el reto que subrayó González, Arteaga se mostró optimista.

“Cuando todo esto pase a otra etapa, debemos proveerles a las personas espacios y situaciones de acercamiento, que sean memorables, que apelen a los sentidos y que nos vuelvan a juntar”, dijo el publicista. “[Eso es importante] para que la gente sepa que el afecto es importante, como también [lo son] las maneras de expresarlo. Esto es parte de nuestra misión y seguiremos adaptándonos”, concluyó Arteaga.

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