Todos los miembros de la familia, incluyendo los niños, deben saber lo que van a hacer en caso de que ocurra una emergencia. (Shutterstock)

Uno de los aspectos más importantes de la disciplina del preparacionismo implica el análisis de los riesgos que se puedan enfrentar y tomar acción para disminuir su posible impacto en caso de que ocurran.

Para ello, según explicó Benjamín Nieves, especialista y consultor en manejo de emergencias y seguridad nacional, y presidente de la compañía Industrial Security Products, Inc. (ISP), en Bayamón, se debe reconocer que las emergencias para las que el prepper puede prepararse no solo son eventos catastróficos naturales o causados por el hombre, sino también situaciones más cotidianas.

“A veces pensamos en grandes emergencias y puede ser hasta la pérdida del empleo”, mencionó el también profesor y consultor, al señalar que conoce de personas que están usando ahora pailas de comida que prepararon hace siete años, pues han perdido sus empleos y no han recibido ayudas gubernamentales, pero sus familias no se han visto desprovistas de comida.

Insistió en que, cuando se habla del preparacionismo, se debe pensar en los diferentes escenarios que pueden afectar la estabilidad personal.

“Se trata de que planifiques y estructures adecuadamente cada cosa, ya sea la comida, el agua u otra, de manera que te de paz, cuando ocurra una emergencia, porque las emergencias siempre van a ocurrir”, afirmó. A la vez, destacó que debemos reconocer que somos vulnerables a situaciones como terremotos, huracanes, pandemias e incluso al acceso a la comida y a otros suministros, los cuales, aún en momentos que no son críticos, pueden escasear.

“Si se acaba la cadena de suministros, los preparacionistas que estuvieron conscientes de que eso podía pasar algún día, hasta cierto punto, van a estar tranquilos porque saben que, en su casa, la comida no va a faltar”, expuso.

“Por eso es importante poner la planificación en la acción”, adujo, al explicar que el plan de emergencia familiar es un documento muerto si no se lleva a la práctica. Por ello, invitó a las familias a hablar sobre el tema y que todos los miembros, incluyendo los niños, expresen sus preocupaciones y sus miedos, de manera que se sientan tranquilos de que saben lo que van a hacer en caso de que ocurra una emergencia.

Del mismo modo, enfatizó que el ejemplo es importante y que a los niños y a los jóvenes se les debe inculcar la noción del preparacionismo para que lo vean como un estilo de vida y no como una reacción a algo que ya sucedió. Lo esencial es que las personas se preparen poco a poco e integren técnicas más avanzadas que incluyan, por ejemplo, la preservación de alimentos por largos períodos.

En esta era en la que la información está por doquier, también aconsejó a las personas a mantenerse atentas a las informaciones oficiales de entidades como el Servicio Nacional de Meteorología y la Red Sísmica, para evitar la desinformación. Finalizó diciendo que, debido a que el tema del preparacionismo está muy de moda entre influencers y celebridades, es importante educarse, antes de seguir sus recomendaciones.