Ante tanta volatilidad ocasionada por el cambio climático, las catástrofes y sus efectos en un mundo globalizado, las aseguradoras están siendo más rigurosas. (Shutterstock)

Con la temporada de huracanes del Atlántico en curso, la preparación y la respuesta para este año vinieron con una nueva capa de complejidades para los líderes empresariales y gubernamentales: la pandemia del coronavirus (COVID-19).

Si analizamos la industria de seguros, podemos marcar un antes y un después del huracán María. Antes, las aseguradoras brindaron amplias coberturas a precios competitivos, ofreciendo un buen mercado para los clientes. Luego de este fenómeno sin precedentes, el mercado experimentó aumentos en primas de un 50 % y de hasta 300 %, incluso en las renovaciones de asegurados que no sufrieron daños a causa del huracán. Si bien experimentamos un período prolongado de aumentos en tasas, recientemente observamos un mercado con algunas muestras de estabilización.

Sin embargo, ante tanta volatilidad ocasionada por el cambio climático, las catástrofes y sus efectos en un mundo globalizado, las aseguradoras están siendo más rigurosas en cuanto a la responsabilidad de los asegurados en tomar un rol activo en el manejo del riesgo. Esto lo vemos, por ejemplo, en el proceso de reclamaciones. Se requiere evidencia de planes de contingencia, mitigación y certificaciones de mantenimiento, entre otra documentación. La creación de planes de apoyo más amplios podría ser un reto para aquellas empresas que cuentan con recursos limitados debido al impacto económico del COVID-19.

La pandemia también puede afectar la disponibilidad de suministros de emergencia. Además de las necesidades particulares a raíz de un evento catastrófico —como generadores y combustible—, las empresas también deben reservar suministros para pandemias, tales como máscaras, guantes y desinfectante para manos.

Ante este escenario, es esencial prestar atención a las exposiciones, analizar bien los riesgos y conocer los límites. Por ello, el asesoramiento de un experto de riesgo es sumamente importante, ya que podrá ayudar a prever el impacto financiero de cualquier evento inesperado, identificar vulnerabilidades o áreas grises que deba mitigar o trasferir, y considerar el valor de otros intangibles.

Para hablar con un representante de Aon, llama al 787-754-8787 o accede a su Centro de Información para la Temporada de Huracanes 2020 y COVID-19 através de su sitio web; www.aon.com/puertorico.

El autor es CEO de Aon Puerto Rico, Venezuela y el Caribe.