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La vacuna contra las variantes asociadas a estos cánceres puede ser administrada desde los 9 años hasta los 45 años.
La vacuna contra las variantes asociadas a estos cánceres puede ser administrada desde los 9 años hasta los 45 años. (Shutterstock)

A través de la efectiva y segura herramienta de la vacunación, es posible prevenir ciertos tipos de cáncer causados por el virus del papiloma humano (VPH). Este virus es común y se conocen más de 100 variantes. Es el virus responsable de las verrugas comunes, verrugas en las cuerdas vocales, verrugas genitales y algunos tipos de cáncer. Afortunadamente, nuestro sistema inmunológico es capaz de eliminar la mayoría de estas infecciones en uno o dos años, pero hay ocasiones en que la infección permanece y es capaz de inducir cambios en las células que pueden generar cáncer. Entre estos están los cánceres de cérvix, vulva, vagina, pene, ano y de cabeza y cuello.

No existe un tratamiento para este virus. El virus se transmite por contacto sexual o por contacto con piel infectada. Se estima que el VPH causa unos 35,900 nuevos casos al año en Estados Unidos.

El cáncer de cérvix o cuello uterino es causado por el VPH en un 90 % de los casos. Los datos científicos demuestran que la incidencia mundial de esta condición es de 13 por cada 100,000 mujeres. Esto varía por país y se considera la causa de cáncer más común en mujeres. En Estados Unidos, y según datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, esta condición era la mayor causa de muerte por cáncer en las mujeres. Afortunadamente, debido a las pruebas de cernimiento Papanicolaou, la introducción de la vacuna contra el VPH y el tratamiento para células precancerosas, esta mortalidad ha disminuido significativamente. Aun así, la Sociedad Americana Contra el Cáncer estima que se diagnosticarán unos 14,400 casos nuevos y se morirán unas 4,290 mujeres. El cáncer de vagina tiene una incidencia de 0.7 por 100,000 mujeres y el de vulva un 2.6 por cada 100,000 mujeres. En ambos tipos, el VPH es responsable en un 70 %.

Con respecto al cáncer de pene, sabemos que es raro y, en su mayoría, se diagnostica en una edad avanzada. Se estima que su incidencia es de 1.2 por cada 100,000 hombres en Estados Unidos y que, en la mitad de los casos, es causado por el VPH. En otros países, el cáncer de pene puede alcanzar a ser el 10 % de las malignidades en los varones.

Con respecto a cáncer de ano, se estima que la incidencia es de 1.8 por cada 100,000 personas. Se estima que, este año, se diagnosticarán unos 9,090 nuevos casos y morirán alrededor de 1,430 personas. Esta enfermedad está ligada al VHP en un 91%.

El cáncer de cabeza y cuello puede incluir el área de las amígdalas, base de la lengua y garganta. Un 70% de los casos es por causa del VPH.

Este tipo de enfermedad ha estado en aumento en las últimas décadas y se estima que se diagnosticarán unos 3,500 casos en mujeres y unos 16,200 casos en hombres en Estados Unidos.

Tenemos una gran oportunidad de cambiar estas estadísticas y evitar esta enfermedad y hasta la muerte por estos tipos de cánceres asociados al VPH. La vacuna contra las variantes asociadas a estos cánceres puede ser administrada desde los 9 años hasta los 45 años. Es preferible que se completen las dosis antes de que se comience cualquier tipo actividad sexual. Entre los 9 y los 14 años son dos dosis con seis meses de separación. A partir de los 15 años, se recomiendan tres dosis con un itinerario de segunda dosis a los dos meses y una tercera dosis a los seis meses de la primera. La vacuna es segura y es eficaz.

La autora es presidenta de la Sociedad Puertorriqueña de Pediatría.

Fuentes: Academia Americana de Pediatría, Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades y Sociedad Americana Contra el Cáncer.

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