Los niños son sumamente curiosos y es importante prevenir la intrusión de cuerpos extraños en oídos, nariz y boca. (Shutterstock)

Como parte de su crecimiento y desarrollo, los niños comienzan a explorar y se muestran curiosos con objetos en su entorno. Este proceso se presta para que algunos de nuestros niños introduzcan objetos extraños en sus oídos, nariz y boca. Por esta razón, es sumamente importante conocer sobre los cuerpos extraños, y los signos y síntomas producidos por esta lesión no intencional y cómo proteger a nuestros niños para prevenir que esto ocurra.

¿Qué es un cuerpo extraño?

Un cuerpo extraño es un objeto o sustancia que no pertenece al lugar donde se encuentra. La introducción de cuerpos extraños en oídos, nariz y boca es muy común en los niños y puede causar daño, siendo esta una de las razones frecuentes para visitas a las salas de emergencias.

Ingestión de un cuerpo extraño

Cuando los niños introducen un objeto extraño a la boca, siempre existe el riesgo de que se lo puedan tragar o aspirar. Cuando los aspiran, el objeto cae en la vía respiratoria y, cuando lo tragan, el objeto se dirige al tracto gastrointestinal. Esto ocurre, mayormente, entre los 6 meses y los 3 años. Las monedas son los objetos ingeridos con más frecuencia. El riesgo de complicaciones dependerá del objeto que se ingiera.

El 80 % de las veces que un niño introduce un objeto a la boca y se lo traga es presenciado por un cuidador. Aun así, cuando la introducción del objeto no es presenciada, se pueden observar signos y síntomas como tos, exceso de salivación, dolor al tragar, no querer comer o ahogamiento. En caso de sospecha de ingesta de algún objeto extraño, es importante buscar ayuda de inmediato, en especial si el niño tiene síntomas de dificultad respiratoria o para tragar. Si desarrolla síntomas como cianosis (color morado o azul en los labios), falta de aire o pierde el conocimiento, debes llamar al 911.

Si el paciente no tiene estos síntomas, lo puedes llevar a una sala de emergencias. Al llegar, una vez se estabilice al paciente, se tomarán radiografías para localizar dónde se encuentra el objeto extraño en el tracto digestivo. De ser indicado, el objeto puede ser extraído por endoscopia o se espera a que el niño logre pasar el objeto y lo descarte en la excreta. Más del 90 % de los cuerpos extraños ingeridos por los niños logran pasar de forma espontánea en sus heces fecales.

Cuerpo extraño en los oídos y nariz

A diferencia de la ingesta de cuerpos extraños, la intrusión de cuerpos extraños en los oídos o la nariz, usualmente, no causa síntomas de emergencia. Aún así, los niños deben ser evaluados por su pediatra lo antes posible o en una sala de emergencias para removerlos y evitar complicaciones serias como infección.

El oído es el sitio más común para que los niños introduzcan objetos extraños, ya sea por curiosidad, imitación, aburrimiento o forma de juego. En la mayoría de los casos, esto ocurre en niños menores de 8 años. Debido a la anatomía del canal auditivo, es común que, al introducir el objeto extraño, este se quede atrapado en el oído y sea difícil de remover.

La mayoría de las veces, los pacientes no presentan síntomas y los objetos se encuentran de forma incidental o el mismo niño le notifica a los padres que tiene algo en el oído. El retraso en encontrar el objeto o removerlo puede resultar en inflamación o infección del canal auditivo externo. Los niños pueden presentar dolor en la oreja, dolor de cabeza o secreciones por el oído. Al evaluar al niño, es importante evaluar ambos oídos ya que hay un riesgo de que la introducción del cuerpo extraño haya sido bilateral.

Cuando se van a remover estos objetos extraños, es importante la protección de la membrana timpánica y el canal auditivo. El uso del equipo adecuado y manos expertas pueden llevar a que la remoción sea rápida, efectiva y no cause daño.

La mayor parte de las veces, cuando un niño introduce un cuerpo extraño a la nariz, el objeto se queda en el suelo del canal nasal. Esto ocurre con mayor frecuencia en niños entre las edades de 2 a 4 años, y suele ocurrir más comúnmente en varones.

La mayoría de los niños con objetos extraños en la nariz pueden presentar secreciones nasales amarillentas por el orificio nasal tapado por el objeto, sangrados nasales, dolor en la nariz, aumento en estornudos o aumento en respiraciones por la boca.

Luego de que se logra visualizar el objeto, hay distintas técnicas para poder removerlo. Dependiendo del objeto, el tiempo de intrusión y en qué área de la nariz se encuentre, el médico determinará el equipo y la técnica a utilizar.

Como todo en pediatría, la herramienta más importante es la prevención. Los niños son sumamente curiosos y es importante prevenir la intrusión de cuerpos extraños en oídos, nariz y boca. Debemos almacenar correctamente y no dejar a su alcance objetos con partes pequeñas. A su vez, debemos ser juiciosos con el uso de juguetes apropiados para la edad. Para esto, busca siempre en las etiquetas la edad sugerida, ya que esto se utiliza para evitar ahogamientos y promover su desarrollo de acuerdo con la edad del niño. Tenemos que supervisar a nuestros niños pequeños todo el tiempo. Queremos a nuestros niños seguros y esto depende de nosotros.

Las autoras son pediatras. La doctora Jahzel M. González Pagán se encuentra en el Departamento de Pediatría del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico.

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Este contenido fue redactado y/o editado por el equipo de GFR Media.

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