Luis Armando Torres, cofundador de Engine-4, muestra cómo queda la visera que cubre ojos, boca y nariz, mientras se puede usar con equipo de protección personal como gafas de seguridad y mascarillas. (Suministrada)

La firma de diseño y fabricación Tredé y el laboratorio de alta tecnología de Engine-4 juntaron fuerzas para producir y donar cientos de viseras que ayudan a proteger del contagio con el novel coronavirus al personal médico, de enfermería y de primera respuesta.

Lo hacen armados con siete impresoras tridimensionales (3D) que, en operación continúa, producen al día poco más de 120 escudos de plástico transparente que cubren boca, ojos y nariz, explicó Vicente Gascó, fundador de Tredé y quien avanza la iniciativa con su socia y esposa María Laura Martínez; el cofundador de Engine-4, Luis Armando Torres; y el programador y mecánico de los equipos, Víctor Ortiz.

“Esta tarde hacemos las primeras entregas a hospitales”, adelantó Gascó sobre las máscaras que presentan como un opción ante la escasez global de equipos de protección personal como mascarillas N95 y guantes desechables que ha generado la pandemia del COVID-19. El propio Instituto Nacional de la Salud (NIH) validó en días recientes un diseño de este tipo de visera que, según recalcó Gascó, es muy similar al que están produciendo.

“Se pueden usar con confianza junto con otros equipos como mascarillas. Es un modelo que se desinfecta y se puede reusar”, agregó Torres sobre el diseño que fue consultado con personal de cuidado de salud y médicos que confirman la necesidad y la ventaja de tener una capa adicional de protección para evitar el contagio. Además, la visera permite remover y reemplazar la lámina de plástico que cubre el rostro con facilidad.

“Venía observando cómo en varios países afectados las estaban fabricando y usando. Cuando médicos y enfermeros nos confirmaron la necesidad aquí, decidimos tirarnos la misión en Engine-4 porque tienen el equipo y la disposición”, explicó Gascó.

Para aumentar la capacidad, Torres indicó que la aceleradora de negocios Parallel18 le facilitó trasladar la impresora de nivel industrial Gigabot que tenía en sus instalaciones, que se sumó a la que ya tenía Engine-4 en el laboratorio de inteligencia artificial e internet de las cosas que aún no ha inaugurado. Cada uno de esos equipos imprime 15 viseras a la vez. Junto con las otras cinco impresoras medianas, consiguen generar unas 120 diarias.

Torres subrayó que el proyecto de donaciones en gran medida ha sido posible porque el Fideicomiso de Ciencia, Tecnología e Investigación les está dando apoyo en logística y compra de materiales como los filamentos que usan las impresoras.

Desde hoy están entregando unidades en hospitales como San Lucas en Ponce, HIMA en Caguas y Auxilio Mutuo, además de oficinas médicas como Clínica Las Américas.

También están recibiendo pedidos a través de 3dprintingdisruption.com. Las prioridades en esta etapa son instituciones de salud, personal de primera respuesta como paramédicos y policías, y personal de farmacia.

En ese portal también se puede donar materiales a la iniciativa.


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