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Llevar tu crecimiento personal y espiritual a otro nivel comienza con un simple acto: reconocer que existe una gran insatisfacción con la vida en general, entiéndase tu entorno laboral, familiar, personal y, por supuesto, espiritual, y que dentro de esa decisión estás dispuesto a explorar nuevas alternativas que te ayudarán a transformarte.

Este reconocimiento no es más que el despertar de la conciencia, es un simple recordatorio de que cada uno de nosotros tiene una misión que cumplir, una razón de vida o, mejor dicho, que vinimos a hacer algo más allá de lo que estamos haciendo hoy.

Ese reconocimiento es una señal clara de que debemos de despertar del sueño eterno de la monotonía y del sentimiento de vivir en el modo automático en que vivimos. En cada continente, el sentimiento ha llevado a las personas a realizar grandes transformaciones en sus vidas y, por consecuencia, han impactado a cientos de miles de individuos.

El crecimiento personal va a depender, en su inmensa mayoría, del tiempo (muchas de las veces) de las crisis en las que nos vemos involucrados, de las experiencias de ese momento, de lo que conocemos y lo que estamos expuestos, de nuestro entorno laboral y, sobre todo, del proceso de administrar nuestras decisiones diarias.

Vamos a tener esto claro: NO existe una fórmula mágica que podamos dar como si fuera una receta. Lo que sí podemos hacer, y es lo que nos da placer, es compartir lo que le ha funcionado a personas de cuyos cambios hemos sido testigos.

El gran científico Albert Einstein decía: “no pretendamos que las cosas cambien si siempre hacemos lo mismo”. Así que, siguiendo esa misma filosofía,  te presentamos algunas sugerencias que han funcionado en el pasado:

1. Saca el tiempo para pensar qué es lo que deseas de la vida y por qué.

2. Reconoce cuáles son tus fortalezas y cómo estás utilizándolas para transformar tu vida.

3. Comprende que todos tomamos miles de decisiones diarias, que si, al menos, tomamos una diferente diariamente, ya con esa simple acción, estamos haciendo algo para cambiar o modificar.

4. Identifica lo que estás sintiendo, para saber en dónde estás en ese momento y qué es lo que necesitas para saber cuáles son tus opciones reales.

5. Pregúntate, si no tuvieras ningún límite, ¿Cuál sería el escenario ideal? ¿Qué necesitarías? ¿Qué podrías hacer diariamente para llegar a ese escenario?

6. Lo más importante de todo es cuán consistente eres con las acciones, ya que la consistencia de las acciones determinarán los resultados.

En cuanto a tu crecimiento espiritual, pregúntate…

1. ¿Cuál es tu entendimiento de la palabra espiritualidad?

2. ¿Qué es lo que crees hoy día?

3. ¿Cómo te sientes al hablar del tema?

4. ¿Comprendes y conoces cuál es la diferencia entre espiritualidad y religión?

5. ¿Cuál es ese espacio en donde te sientes en paz?

6. ¿En dónde es que sientes esa conexión con el todo, entiéndase, la naturaleza y la humanidad?

Cuando estés haciendo este ejercicio individual, tómate el tiempo necesario, no tengas prisa, ya que esa acción no te ha llevado a ningún sitio. Considera todas las opciones; no descartes ni la más mínima o la más loca.

Una observación muy importante en este proceso es que debes darte cuenta de que aunque entiendas que las cosas no se están moviendo a la velocidad que deseas, las cosas se están moviendo.

Solo hay que dar el primer paso y ser consistente, pues, eventualmente, todo caerá en su lugar y podrás llevar tu crecimiento personal y espiritual a otro nivel, administrando correctamente el entendimiento de las cosas.


El autor es Certified Executive-Business Coach de Dragonfly Coaching Group. Para información, llama al 1-305-335-4044, o accede a www.dragonflycoachinggroup.com. Suscríbete a su blog en www.waldemarserrano.com, o síguelo en Twitter @wserranob / @Dragonfly_Coach o en Facebook  como DragonflyCoaching.