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Vísta aérea de Charlotte Amalie, en St. Thomas. (Archivo GFR Media)
Vísta aérea de Charlotte Amalie, en St. Thomas. (Archivo GFR Media)

El auge en la popularidad de los cruceros continúa. Se estima que 28.5 millones de personas tomaron uno en el 2018 (un 6.7 por ciento más que en el 2017) según cifras de la Cruise Lines International Association.

Claro, en esta época moderna con sus trajines y estrés, no hay nada tan delicioso y relajante como un crucero, particularmente por el Caribe. Los días se pasan en paseos por islas de nuestro mar, explorando bellas playas, ciudades coloniales y bosques pluviales, y las noches se disfrutan con cenas exquisitas, música en vivo y espectáculos variados. Todo esto desempacando una sola vez, y con un escuadrón de empleados que se ocupan de las comidas, la cabina, las excursiones opcionales y otros detalles.

Mi esposo Humberto y yo seleccionamos una travesía de dos semanas abordo del barco Nieuw Statendam de Holland America que visita islas del Caribe Occidental y Oriental, ofreciendo una variedad de puertos y experiencias memorables.

Entre las escalas populares se encuentran las siguientes:

La isla privada de Holland America, Half Moon Cay. Dos paradas en esta idílica islita en las Bahamas ofrecieron oportunidades para disfrutar de la natación en aguas turquesas cristalinas al igual que una variedad de aventuras incluyendo un encuentro con mantarrayas, paseos a caballo por el litoral, y deporte de paravela. Y después de las aventuras podíamos optar por un rico almuerzo de langosta fresca a la parrilla. La langosta viene con arroz y frijoles caribeños y salsa de piña o de sofrito –y se puede disfrutar al son de música de calipso interpretada por una banda local. ¡Qué delicia!

En Amber Cove, en la República Dominicana, Ocean World, es un parque-acuario con suficientes atracciones para pasar un día relajado y divertido. El parque ofrece varios espectáculos incluidos en el pase de un día: un show con delfines realizando saltos y peripecias, un espectáculo con bellas aves de colorido plumaje y shows con leones marinos y tiburones (los visitantes que se atreven pueden acariciar a un tiburón). Entre otras opciones se encuentran programas de encuentros con delfines incluyendo una oportunidad de nadar con ellos. Los visitantes también pueden practicar snorkel en el Acuario del Arrecife Tropical del parque y caminar por un trecho en un bosque pluvial. 

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Nos encantó que el crucero hizo escala en San Juan, donde se nos daba la bienvenida con muchas opciones incluyendo un paseo por el Bosque Pluvial Nacional de El Yunque con visita a una cascada, un espectáculo de música y bailes típicos; también visitas a las fortalezas  San Cristóbal y San Felipe de El Morro y paseos por el Viejo  San Juan y los sectores más modernos de la ciudad capital. El Viejo San Juan con sus pintorescas plazas y calles adoquinadas  y arquitectura colonial está a unos pasos de los muelles de cruceros. Hacer una parada en uno de los restaurantes del área, como el Princesa Gastrobar en Paseo La Princesa es magnífico para disfrutar de platillos auténticos de la cocina boricua de los 1800s como la pechuga de pollo con salsa de guayaba, garbanzada de mero, mofongo con langosta y camarones, y sorullitos de maíz en el pintoresco ambiente del restaurante con un interior adornado de árboles y vegetación.

En St. Thomas, en las Islas Vírgenes de los Estados Unidos, las posibilidades para el ocio y la diversión incluyen una mañana o tarde en la bella playa de Magens Bay (que siempre figura en las listas de las “Mejores Playas del Caribe” por sus arenas arqueadas en forma de corazón y aguas plácidas y cristalinas). Otra opción es una visita al parque-acuario  Coral World que sigue reponiéndose después de los huracanas del 2017 y la linda playa Coki Beach, ideal para la natación y el buceo y situada  al lado de Coral World.

En St. Thomas se encuentra el acuario natural Coral World Underwater Observation Tower. (Archivo de GFR Media)
En St. Thomas se encuentra el acuario natural Coral World Underwater Observation Tower. (Archivo de GFR Media)

Cozumel, isla sagrada de la civilización Maya, que la consideraba como su Edén, ofrece bellas playas, el Parque Nacional de Chankanaab –con su divina laguna que es como un gran acuario—y programas a las ruinas mayas de Tulum, cerca de Playa del Carmen, junto al Mar Caribe, y Chichén Itza, una de las Siete Nuevas Maravillas del Mundo y Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, con su famosa Pirámide de Kukulkán, en la Península de Yucatán.

El crucero

El Nieuw Statendam es una nave moderna, de tamaño mediano e inaugurada en diciembre del 2018. Tiene capacidad para 2,666 pasajeros, de ambientación elegante, con diseño inspirado en las líneas fluidas de instrumentos musicales, y ambiente sosegado –con todas las facilidades para unas vacaciones relajantes y divertidas incluyendo un spa, piscinas, casino, un comedor formal precioso y restaurantes alternativos como Sel de Mer (especializado en mariscos), Pinnacle Grill (comida gourmet), Tamarind (especialidades asiáticas) y el Grand Dutch Café. 

El entretenimiento incluye clases de cocina de America’s Test Kitchen, música en vivo en el Music Walk con salones que presentan música de estilos variados en el Lincoln Center Stage, Billboard Onboard, Rolling Stone Rock Room y B.B. King’s Blues Club. Y en adición se presentan espectáculos en el salón principal del barco, el World Stage, un teatro ultra-moderno de dos pisos que presenta, entre otras cosas, filmes de BBC Earth Experiences al son de música en vivo.

Para información sobre este crucero puede visitar www.hollandamerica.com. Sobre otras opciones para disfrutar del Caribe consulte su agente de viajes.