La Boca, en Barceloneta, fue una de las playas en las que la línea de agua migró o se movió tierra adentro después del paso del huracán María, en septiembre de 2017, según la investigación. (Luis Alcalá Del Olmo)

El huracán María ocasionó que, en varias secciones de playas en la isla, la línea de agua (orilla) migrara o se moviera tierra adentro, lo que aumentó la vulnerabilidad de comunidades costeras frente a eventos como el poderoso ciclón del que se cumplen tres años en una semana.