El profesor Amílcar Rincón Charris, investigador principal del satélite boricua PR-CuNaR2 recalca la importancia de apoyar este tipo de proyectos.

Cabo Cañaveral, Florida - Puerto Rico se sumó esta madrugada al prestigioso grupo de países con satélites en el espacio tras el lanzamiento del PR-CuNaR2 e, inmediatamente, el equipo que lo creó se impuso nuevas metas: desarrollar más aparatos de exploración e impulsar la industria aeroespacial en la isla.

“Hay una gran oportunidad de crecer no solo a nivel educacional, sino también a nivel industrial. Pienso que, si se le da apoyo a este tipo de proyectos, podemos crear un mejor Puerto Rico”, afirmó el profesor Amílcar Rincón Charris, de la Escuela de Ingeniería de la Universidad Interamericana, recinto de Bayamón.

Como investigador principal del proyecto, Rincón Charris lideró a 65 estudiantes que, desde 2013, le dieron forma al Puerto Rico CubeSat NanoRocks2, que hoy, domingo, a las 3:14 a.m., partió del Centro Espacial Kennedy, en esta ciudad, hacia la Estación Espacial Internacional.

El satélite boricua –que por dos años estudiará la formación y desarrollo de asteroides, planetas y estrellas jóvenes– partió en el interior de la cápsula Dragon, que fue propulsada, a su vez, por el cohete Falcon 9 de la compañía SpaceX, en una misión conjunta con la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA, en inglés).

“Este satélite es el primero de Puerto Rico. Es un satélite experimental desarrollado por estudiantes y por una universidad que no tiene un historial de investigación. Pero hemos querido cambiar la historia y estamos apostando a que nuestros estudiantes y todo Puerto Rico miren hacia adelante con las nuevas tecnologías”, dijo el profesor en entrevista con El Nuevo Día.

De acuerdo con Rincón Charris, las oportunidades para la isla están en la construcción de componentes aeroespaciales y el “testing” (pruebas) de aparatos. También, mencionó la creación de alianzas con universidades “con trayectoria científica”, las cuales se aprovecharían del “expertise” (pericia) en ingeniería de las instituciones boricuas.

“Con la emersión de compañías como SpaceX, Blue Origin y otras, el desarrollo de componentes y sistemas espaciales van a ser en un futuro la orden del día. Se habla de viajar a Luna, Marte y otros lugares, así que se necesitan muchos estudios previos para que el ser humano pueda llegar a estos sitios, y ahí están las oportunidades. Si nos metemos en esa área, aseguro que vamos a tener mucho éxito”, recalcó.

Colaboran con universidades

Por otro lado, Rincón Charris informó que junto a sus estudiantes trabaja en el desarrollo de dos satélites adicionales, como parte de una colaboración con la Universidad de Florida Central y la Universidad de Michigan, que “son pioneras en ciencia aeroespacial y el estudio de la Tierra”.

“Los profesores nos han brindado la oportunidad de colaborar con ellos y desarrollar la ingeniería para sus satélites. La sinergia que estamos desarrollando entre universidades es algo que quiero destacar, porque es una de las cosas a las que la academia debe aspirar”, dijo.

Agregó que, para el trabajo con los nuevos satélites, aprovecharán “mucho de lo que hicimos” con el PR-CuNaR2. “Hemos desarrollado y tenemos el equipo para poder construir componentes”, resaltó.

Insistió, no obstante, en que la isla carece de infraestructura para el “testing” de dichos componentes. Recordó que las pruebas con miras a la autorización del lanzamiento del satélite boricua se hicieron en Orlando, Florida, y Houston, Texas, donde hay compañías especializadas.

“Ambicionamos a que Puerto Rico tenga los equipos para probar componentes aeroespaciales y que, a futuro, no sea tan cuesta arriba como se nos hizo a nosotros. Vemos aquí un campo de oportunidades que podemos explotar, y la Interamericana está disponible para trabajarlo”, expresó.

Rincón Charris dijo que los dos nuevos satélites en los que trabajan “tienen fondos”, al menos, para su diseño y construcción. Habría que obtener fondos para lograr su lanzamiento al espacio, ya sea en una misión de la NASA o de alguna compañía privada.

“Desde que comencé en la Universidad Interamericana hace 18 años, siempre mi enfoque ha sido la enseñanza basada en proyectos, pues es lo que hace que el estudiante vea la pertinencia de los conceptos teóricos. Desarrollar estas experiencias extracurriculares permite inspirar a que más jóvenes se interesen por las carreras en ciencia y matemáticas”, puntualizó.

El satélite boricua PR-CuNaR2 estará, al menos, dos años en órbita tras los cuales será atraído por la atmósfera hasta desintegrarse. Durante ese período, pasará dos veces al día sobre Puerto Rico. En total, le dará 16 vueltas a la Tierra a diario, cada una de 90 minutos.

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