El cable que cayó sobre el reflector primario del Observatorio de Arecibo rompió entre 250 a 300 paneles. (Suministrada)

El Observatorio de Arecibo detendrá sus operaciones, en por lo menos unos cuatro a seis meses, luego de sufrir daños por una falla en uno de los cables auxiliares de soporte del Domo Gregoriano.

El director del Observatorio de Arecibo, Francisco Córdova, informó hoy que se encuentran en el proceso de investigar y conocer qué causó la falla en uno de los cables auxiliares de soporte del Domo Gregoriano.

“Ahora mismo todos nuestros esfuerzos se han movido en analizar y entender la causa de la falla y ver cómo podemos mover la estructura para limitar la cantidad de carga que va hacia los cables que conectan con la torre”, explicó Córdova, quien detalló que al momento del accidente no había ningún empleado cerca.

“El accidente nos tomó a todos por sorpresa, ya que lo que falló fue el punto de amarre del cable auxiliar de soporte, lo que provocó que se soltara. Esto causó que el cable cayera de la torre e impactara el reflector primario, impactando y rompiendo unos 250 a 300 paneles. En teoría, se supone que ese tipo de punto de amarre tenga una vida útil de unos 50 años y actualmente no alcanzamos los 25 años de uso”, expresó.

El plato reflector, de 1,000 pies de diámetro, está compuesto por casi 39,000 paneles de aluminio perforado montados sobre un andamiaje en tipo de rejilla en acero que le dan su forma esférica mediante cables de tensión en contrapeso. El cable que se rompió es uno de los 12 que soportan el peso del módulo receptor y transmisor suspendido sobre el reflector. Los 12 cables están anclados a tres torres de concreto reforzado que rodean al plato reflector.

Reparaciones

Aunque la administración trabaja para lograr que la reparación se haga lo más rápido posible, aún no tienen un estimado del costo de las reparaciones, ni cuánto tiempo exacto podría tomar llevarlas a cabo. “Todavía no sabemos cuánto va a ser el estimado total, sabemos que tenemos que reemplazar un cable y hemos obtenido cotizaciones y cuánto es el tiempo total que se necesitaría para hacer esa instalación”, añadió Córdova.

Inicialmente se van a instalar unos cables temporeros para estabilizar el domo, algo que podría tomas de cuatro a cinco semanas. Simultáneo a esto, tienen que hacer el pedido del cable nuevo fijo, que es hecho a la medida y con las especificaciones exactas de carga para soportar el peso de más de 225,000 toneladas del Domo Gregoriano. “Todavía es muy temprano para poder decir exactamente cuánto va a tomar el arreglo, pero ciertamente van a ser varios meses. Si son cuatro, cinco o seis meses, está por ser determinado”, detalló.

A pesar de que un sinnúmero de investigaciones científicas que se llevan a cabo actualmente se verá paralizadas hasta que no se arregle finalmente el radiotelescopio, hay otro tipo actividades que pueden seguir en pie.

“Lo bueno es que, aunque el radiotelescopio va a estar parado por un tiempo, la ciencia no se detiene. Nosotros tenemos petabits de data que continuamos analizando, por lo que vamos a continuar haciendo publicaciones de ciencia y de nuestros descubrimientos”, comentó el administrador del Observatorio.

“Ciertamente se impactarán otros programas, pero ya le hemos comunicado a la NASA y al resto de la comunidad científica que hace uso del radiotelescopio de la situación. Afortunadamente, todos nos han dado su apoyo y respaldo. Algo por lo que estamos inmensamente agradecidos”. De igual manera, las visitas de público en general al Observatorio fueron suspendidas hasta nuevo aviso, incluyendo el museo, y solo se permitirá la entrada al equipo de ingenieros estructurales.

El radiotelescopio es administrado actualmente por la Universidad Central de Florida (UCF), el recinto de Cupey de la Universidad Ana G. Méndez y las Empresas Yang.