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Instalan sistema de monitoreo remoto en la cuenca del estuario de la bahía de San Juan

La iniciativa fortalecerá la observación ambiental, al permitir evaluar cambios a corto y largo plazo, así como la respuesta del ecosistema ante eventos climáticos extremos

29 de enero de 2026 - 5:37 PM

En la foto, una de las boyas que forma parte del Sistema de Monitoreo Remoto de Calidad de Agua del Estuario de la Bahía de San Juan. (Suministrada)

En busca de evaluar cómo los cuerpos de agua estuarinos responden a cambios y acciones de restauración, así como identificar problemas futuros de contaminación que podrían afectar a la ciudadanía y los organismos acuáticos, el Estuario de la Bahía de San Juan anunció este jueves la instalación de un Sistema de Monitoreo Remoto de Calidad de Agua en lugares estratégicos que incluyen la Laguna del Condado y el Caño Martín Peña.

El sistema, que permitirá medir parámetros clave de calidad de agua –como conductividad, clorofila a, temperatura, pH, oxígeno disuelto y turbidez–, contará con seis boyas, dos de ellas en la Laguna San José –una operada por un equipo de científicos del Recinto Universitario de Mayagüez (RUM) de la Universidad de Puerto Rico– y las demás distribuidas en la Reserva Natural Estuarina Laguna del Condado, el río Piedras, el Caño Martín Peña y Laguna La Torrecilla.

“Cuando más necesitamos ver esos cambios en cuerpos de agua es cuando hay tormenta. Cuando hay unos cambios severos y extremos en el medioambiente, nosotros queremos saber cómo está reaccionando ese cuerpo de agua. Sin embargo, el ser humano, por razones de seguridad, no puede tirarse a la calle. Tener un sistema remoto nos apoya a nosotros a tener datos de manera constante, ‘in real time’, cada 15 minutos, y obtener información de esos signos vitales, así que esa es la importancia”, comentó Brenda Torres Barreto, directora ejecutiva del Estuario, en una conferencia de prensa realizada en los predios del muelle de Metropistas, frente a la Laguna San José.

Los datos recopilados estarán disponibles en la plataforma digital Hydrosphere, pero Torres Barreto anticipó que el Estuario publicará un informe cada tres meses, “de manera que grupos científicos y también ciudadanos puedan acceder a ellos y conocer qué significan esos datos”. Añadió que la instalación de las seis boyas debe completarse en marzo.

A manera de ejemplo sobre los beneficios que podría traer este nuevo sistema de monitoreo, la líder del Estuario recordó que, en agosto de 2020, cuando se registró una mortandad masiva de peces y anguilas en la zona metropolitana, específicamente en la playa de Ocean Park, hubiese sido posible alertar a las agencias pertinentes previo al evento.

“Si nosotros hubiésemos tenido esta plataforma activa, hubiésemos podido alertar a las agencias sobre el potencial impacto al ecosistema y eventual mortandad de peces que íbamos a estar viendo”, precisó, al urgir a la ciudadanía a cuidar de estos instrumentos, que podrán identificar por su distintivo color amarillo.

Mientras tanto, el doctor Jorge Bauzá Ortega, director científico del Estuario, sostuvo que las boyas permitirán “tomar los vitales” de los distintos cuerpos de agua impactados.

“Los momentos más interesantes son los momentos en que no podemos salir al campo a medir. Esa laguna que tenemos aquí atrás, de día es una cosa, de noche es otra; cuando viene una tormenta es una, cuando viene una sequía es otra, y la clave para poder proteger este ecosistema primero es entenderlo, y ahí nos estamos moviendo, a lo que es la tecnología de vanguardia en la ciencia”, expresó.

Por su parte, el doctor Gustavo Martínez, científico del RUM, destacó que la boya que operarán en la Laguna San José –ya instalada– cuenta con un sensor de ficocianina, un pigmento exclusivo de las cianobacterias, conocidas también como algas verde-azules, que pueden producir toxinas que enferman a las personas y los animales. Este sensor permitirá recopilar datos para alimentar la plataforma predictiva de predicciones de proliferaciones de microalgas peligrosas, desarrollada por su equipo.

“Esta plataforma, eventualmente, nos va a ayudar a alertar a la comunidad, ‘mira, viene un brote de algas’, pero también a las agencias para que implementen protocolos de protección a la comunidad y protección a los ecosistemas. Pero no tan solo eso, sino que nos ayuda también a determinar la vulnerabilidad de los ecosistemas y a desarrollar medidas de protección y corrección de los problemas”, destacó el especialista en el tema de calidad de agua.

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