Unos 6,000 científicos y expertos en el campo de las disciplinas STEM participaron en la conferencia de diversidad organizada por SACNAS en Puerto Rico, que se extendió por tres días (jueves a sábado).
Unos 6,000 científicos y expertos en el campo de las disciplinas STEM participaron en la conferencia de diversidad organizada por SACNAS en Puerto Rico, que se extendió por tres días (jueves a sábado). (Suministrada)

En respuesta a las diversas crisis de los pasados cinco años –Irma, María, #RickyRenuncia, terremotos, COVID-19 y Fiona–, más los problemas concurrentes que se viven a diario, la ciencia boricua ha usado su conocimiento e influencia para proveer soluciones, considerando también los saberes de las comunidades y poniéndolas en el centro de todo.

Pero, ¿qué es la ciencia boricua? Esa fue la primera pregunta abordada durante un panel de la Conferencia Nacional de Diversidad en STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) de la Sociedad para el Avance de los Chicanos/Hispanos y Nativos Americanos en las Ciencias (SACNAS, en inglés), que por primera vez se celebró en Puerto Rico y concluyó ayer.

Al presentar el panel, la maestra de ceremonias Mónica Feliú Mójer, directora de Comunicaciones y Enlace Científico para Ciencia Puerto Rico (CienciaPR), se refirió a la ciencia boricua como “esa rica y diversa comunidad científica que está comprometida a poner la ciencia al servicio de Puerto Rico”.

Para mí, ciencia boricua es lo que somos como puertorriqueños: gente que pone su esfuerzo y conocimiento a favor de los que quieren. Es amor, responsabilidad y camaradería. Y es también esperanza realista, que es a lo que yo llamo usar la evidencia científica para alcanzar el mundo digno que nos merecemos”, expresó, por su parte, la periodista independiente, gerente de Proyectos Comunitarios y especialista en divulgación científica en CienciaPR, Edmy Ayala Rosado, tras ser cuestionada por la moderadora del panel, Rosa Ficek Torres, quien es antropóloga cultural y catedrática auxiliar de la Universidad de Puerto Rico (UPR) en Cayey.

Mientras, Danilo Trinidad Pérez Rivera, estudiante doctoral en neurociencia computacional, definió la ciencia boricua como “esa respuesta que coge lo que la gente dice que es cierto para exigir las políticas públicas que nos merecemos”.

“La ciencia boricua se mueve a la fuerza de cada generación de jóvenes que se levanta sobre los hombros de mentores y mentoras que, ante la necesidad, apuestan a la diversidad en la innovación y acción”, dijo el también exprincipal analista de datos para el Sistema Municipal de Investigación de Casos y Rastreo de Contactos de Puerto Rico (SMICRC).

Precisamente, cuando Ficek Torres inquirió a los panelistas por “ejemplos específicos” de ciencia boricua, Pérez Rivera mencionó la creación del SMICRC, para medir el avance de la pandemia de COVID-19 en la isla, y de la Coalición de Salud Comunitaria de Puerto Rico (Cosaco), que ayuda a que los expertos se expresen en consenso y que los datos publicados se procesen.

Ayala Rosado hizo referencia a la colección Aquí Nos Cuidamos, un proyecto de prevención de COVID-19 y bienestar comunitario creado por CienciaPR, que desarrolló cuatro campañas de servicio público con contenidos educativos sobre ciencia y salud pública.

A futuro, coincidieron, la ciencia boricua tiene rostro comunitario. Pérez Rivera abogó por “no copiar lo del norte”, sino emprender soluciones culturalmente relevantes, y Ayala Rosado vislumbró “un mundo liderado por y para las comunidades, en el que la ciencia y los científicos estén insertados en las estructuras políticas”.

“Las redes de solidaridad que tejen científicos para responder a las crisis de Puerto Rico, que construyen conocimiento desde posiciones diversas y que aportan al bienestar colectivo y en especial al bienestar de comunidades, demuestran que otra ciencia es posible”, resumió Ficek Torres.

“El pueblo salva al pueblo cuando las comunidades y sus líderes se cuidan a sí mismos, pero eso no es excusa para que el gobierno no haga su trabajo. El cuidado colectivo es un superpoder puertorriqueño, y estoy muy orgullosa de que aquí lo estamos celebrando”, abundó Feliú Mójer.

“Es un reconocimiento”

En un aparte con El Nuevo Día, todos celebraron que SACNAS escogió a Puerto Rico como sede de su Conferencia Nacional de Diversidad en STEM porque “es un reconocimiento” a la ciencia boricua.

“Los temas económicos, el aumento en la desigualdad, los retos del cambio climáticos… son cosas que ya se ven aquí y que, cada día más, se están viendo en otras partes del mundo. Esta conferencia resalta que el mundo entero puede aprender de la comunidad científica en Puerto Rico”, afirmó Ficek Torres.

En la misma línea, Feliú Mójer destacó que “la conferencia resalta la importancia de las alianzas, la interdisciplinariedad ampliamente definida y la comunidad”. A su juicio, en Puerto Rico, “es evidente el poder de la comunidad”, tanto científica como de sectores marginados y vulnerados “que tienen conocimiento y colaboran con nosotros”.

“Cuando pienso en la ciencia boricua, no pienso solo en la gente que está aquí (conferencia), sino en los líderes comunitarios, de los que hemos aprendido mucho sobre cómo se ve la gente desde su perspectiva y cómo poner la ciencia al servicio del pueblo”, declaró.

Por último, Feliú Mójer y la doctora en química Ingrid Montes, miembro de la Junta de Directores de SACNAS, coincidieron en que, a medida que la ciencia sea “más comunitaria”, habrá más diversidad y aumentará la cantidad de estudiantes interesados en el campo.

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