Los pozos contaminados ya no están en servicio.
Los pozos contaminados ya no están en servicio. (Ramon Tonito Zayas)

La Agencia federal de Protección Ambiental (EPA, en inglés) finalizó su plan para evitar que los residentes de Dorado se expongan a la contaminación de los pozos previamente utilizados para abastecer de agua potable a las comunidades del municipio.

Los pozos, que ya no están en servicio, integran la Lista de Prioridades Nacionales o Lista del Superfondo, como uno de los lugares más contaminados entre todas las jurisdicciones estadounidenses y que requieren limpieza inmediata.

Mediante comunicado de prensa, la EPA resaltó que, desde su cierre, los niveles de contaminación en los pozos están disminuyendo naturalmente. Aun así, la dependencia federal está tomando medidas para garantizar que las personas no se expongan a largo plazo y que el agua subterránea sea monitoreada “de cerca”.

“Las comunidades rurales y desfavorecidas, como las de Maguayo y Dorado, a menudo se ven afectadas de manera desproporcionada por los riesgos para la salud ambiental, y en la EPA estamos trabajando para revertir esta tendencia”, dijo el administrador regional interino Walter Mugdan.

“Afortunadamente, los datos de la EPA muestran que los niveles de contaminación están disminuyendo de forma natural y estamos imponiendo estrictas restricciones al uso del agua subterránea para permitir que el proceso natural continúe sin afectar la salud humana”, agregó.

Los sistemas públicos de agua de agua de Maguayo y Dorado Urbano tienen pozos que abastecen aproximadamente a 67,000 personas.

En las muestras de agua subterránea recogidas en parte del sistema por la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados, se encontró tetracloroetileno y tricloroetileno, dos solventes usados comúnmente en procesos industriales. Los pozos afectados fueron cerrados en la década de 1990 y ya no están en servicio.

La EPA efectuó una investigación del área que rodea los pozos, pero no identificó una fuente de la contaminación del agua subterránea.

En el comunicado, se indicó que, para abordar el sitio, la EPA continuará restringiendo el uso del agua subterránea impactada para que el público no la consuma.

Se explicó que la selección de este remedio se basa en el hecho de que no se ha encontrado una fuente activa de contaminación, los niveles son bajos y se espera que continúen disminuyendo de forma natural, según los datos de muestreo recopilados y analizados por la EPA.

De acuerdo con Mugdan, la EPA supervisará los procesos y realizará una revisión de la limpieza, al menos, cada cinco años para garantizar que los niveles de contaminación estén disminuyendo como se esperaba.

El pasado 5 de agosto, la EPA celebró una reunión pública para explicar su plan de limpieza propuesto. La dependencia federal aceptó comentarios públicos y los consideró antes de finalizar el documento. Tanto la decisión final como las respuestas a los comentarios estarán disponibles próximamente en su portal que puede acceder pulsando aquí.

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