El primer secretario del Partido Comunista de Cuba, Raúl Castro (al centro), junto al presidente cubano, Miguel Diaz-Canel (al centro izquierda). (Agencia EFE) (semisquare-x3)
El primer secretario del Partido Comunista de Cuba, Raúl Castro (al centro), junto al presidente cubano, Miguel Diaz-Canel (al centro izquierda). (Agencia EFE)

La Habana, Cuba - Cuba conmemoró hoy 60 años del triunfo de la Revolución que derrocó en 1959 a Fulgencio Batista, con un acto en el cual Raúl Castro Ruz le advirtió a Estados Unidos que los cubanos no tienen miedo de un escenario de agresión e invitó al gobierno estadounidense a apostar por la paz entre los dos países.

Castro Ruz, primer secretario del Partido Comunista de Cuba (PCC) y expresidente del país, fue el orador principal del acto por el 60 aniversario del triunfo de la Revolución que, dirigida por su hermano Fidel, ha gobernado por 60 años en la isla.

El acto se realizó en el cementerio de Santa Ifigenia de Santiago de Cuba, donde están los restos del prócer José Martí y el comandante en Jefe de la Revolución, Fidel Castro Ruz, entre otros héroes de la patria cubana.

Ya vamos por 12 administraciones norteamericanas que no han cejado en el empeño de forzar un cambio de régimen en Cuba... Ahora nuevamente el gobierno norteamericano parece tomar el rumbo de la confrontación con Cuba... De manera creciente, altos funcinarios de la actual administración, con la complicidad de algunos lacayos, difunden nuevas falsedades y otra vez pretenden culpar a Cuba de todos los males de la región. Como si esto no fueran consecuencias de las despiadadas políticas neoliberales que provocan la pobreza, el hambre, la desigualdad, el crimen organizado, el narcotráfico, la corrupción política”, expresó Raúl Castro Ruz, quien habló con la voz un tanto ronca ante unas 2,000 personas, entre ellas la cúpula de la dirigencia cubana.

“Son los mismos que declaran la intención de seguir forzando el deteiroro de las relaciones bilaterales y promueven nuevas medidas del bloqueo para restringir el desempeño de la economía nacional, provocar limitaciones adicionales en el consumo y bienestar del pueblo, obstaculizar aún más el comercio exterior y frenar el flujo de la inversión extranjera”, agregó

Vestido de uniforme militar con sus rangos de General de Ejército, el menor de los hermanos Castro Ruz aprovechó la ocasión para enviar un mensaje con visos de clima bélico, al invitar a los cubanos a no bajar la guardia ante un escenario de confrontación.

“Reitero nuestra disposición a convivir civilizadamente pese a las diferencias, en una relación de paz, respeto y beneficio mutuo con los Estados Unidos”, indicó. “Los cubanos estamos preparados para resisitir un escenario de confrontación, que no deseamos. Esperamos que las mentes más equiilibradas en el gobierno norteamericano lo puedan evitar”, añadió.

El expresidente cubano sostuvo que “la derecha cubana en la Florida ha secuestrado la política de Estados Unidos hacia Cuba” y aseguró que “no nos intimida el lenguaje de la fuerza ni las amenazas. No nos intimidamos cuando el proceso revolucionario no estaba consolidado y no lo lograrán ahora que la unidad del pueblo es una realidad”.

Advirtió de que “una chispa podría desatar un incendio que dañaría los intereses nacionales de todos” y llamo a todos los cubanos a continuar “priorizando las tareas de preparación para la defensa, en todos los niveles, en el interés de salvaguardar la independencia, la integridad territorial, la soberanía y la paz, partiendo de la concepción estratégica de la guerra de todo el pueblo, como se acoge en la recién aprobada Constitución de la República”.

La máxima figura política de Cuba, que en rango incluso está por encima del presidente Miguel Díaz-Canel, sostuvo que “es nuestro deber prepararnos meticulosamente con anticipación para todos los escenarios, incluyendo los peores, no sólo en el plan militar, de modo que no dejemos espacio al desconcierto y la improvisación”.

El discurso de Castro Ruz elevó el tono aún más hacia la política de enfriamiento que Donald Trump mantiene desde la Casa Blanca, un giro opuesto al que condujo Barack Obama, quien junto al entonces presidente cubano reanudó las relaciones diplomáticas y mantuvo un acercamiento histórico.

Ante ese escenario el gobierno cubano busca consolidar el apoyo popular en un momento que la economía sufre serios problemas, tan complejos que en los estantes de las tiendas no se encuentran productos básicos como el pan o los huevos.

“Un reto que enfrentaremos en el año que hoy comienza es la situación de la economía, agobiada por las presiones en las finanzas externas, a causa de las afectaciones de los ingresos de las exportaciones, y el recrudecimiento del bloqueo y sus efectos extraterritoriales”, mantuvo. “El costo para Cuba de esta medida ascendió el pasado año a 4,321 millones de dólares, lo que equivale casi a 12 millones de dólares por daños al día”.

Llamó a reducir los gastos y ahorrar más, así como a diversificar las exportaciones, elevar el proceso inversionista y patrocinar la inversión extranjera, “que no es un complemento, sino un elemento fundamental”.

Castro Ruz se mostró satisfecho con el cambio generacional que se da en el país a 60 años del triunfo de la Revolución y sostuvo que el PCC respalda a Díaz-Canel y su estilo de trabajo.

“Puedo afirmar que el proceso de transferencia a las nuevas generaciones marcha bien, digo, muy bien, sin tropiezos ni sobresaltos, y estoy consciente de que así continuaremos”, afirmó, antes de lanzar una frase que dará mucho de qué hablar.

“A 60 años, la revolución no ha envejecido, sigue siendo jóven, y no es una frase retórica, es una confirmación histórica, ya que desde los primeros momentos sus protagonistas fueron los jóvenes y así ha sido a lo largo de estas seis décadas”, dijo.

Se mostró satisfecho con el proceso de reforma comstitucional que dirigió desde una comisión especial a tales fines y anunció que el documento final será hecho público pronto para que la población tenga la oportunidad de leerlo antes del referendo de validación del próximo 24 de febrero.

Se despidió recalcando que “tenemos un país libre, independiente y dueño de su destino” y con el mismo grito de guerra que lanzaron los guerrilleros del Movimiento 26 de julio tras su victoria sobre el ejército de Batista el 1 de enero de 1959: “¡Viva por siempre la Revolución cubana!”.


💬Ver 0 comentarios