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El gobierno ha admitido que confronta problemas para sustentar la demanda de productos como el gas licuado, gasolina, leche, café y mercancía para el aseo personal o del hogar, como jabones y detergentes.
El gobierno ha admitido que confronta problemas para sustentar la demanda de productos como el gas licuado, gasolina, leche, café y mercancía para el aseo personal o del hogar, como jabones y detergentes. (Benjamín Morales Meléndez)

La Habana, Cuba - Los cubanos enfrentan una nueva ola de escasez de productos básicos de consumo, lo cual ha levantado nuevamente malestar entre la población, mientras el gobierno batalla con las restricciones financieras que enfrenta para sustentar sus operaciones y señala al cerco económico que mantiene Estados Unidos como el principal responsable de la crisis.

El gobierno ha admitido que confronta problemas para sustentar la demanda de productos como el gas licuado, gasolina, leche, café y mercancía para el aseo personal o del hogar, como jabones y detergentes.

Las autoridades cubanas han dicho que la presión económica de la Casa Blanca es la principal causa principal para el desabastecimiento, pues los barcos que traen la materia prima o las importaciones para la elaboración de esos productos en Cuba se retrasan o no llegan por temores a represalias de Washington.

Francisco Silva, director de Venta del Ministerio de Comercio Interior, detalló que el arribo de las materias primas, las cuales proceden de diversas zonas geográficas del mundo, “no escapa al hostigamiento al que Cuba es sometida, a causa del bloqueo económico del Gobierno de Estados Unidos. Barcos retenidos, que no pueden llegar al país o retrasan su llegada…, unido a las presiones económicas que vive el país, han afectado estos aseguramientos”.

Agregó que “ante tal escenario, la industria ha tenido que buscar alternativas, que no sólo se remiten a los financiamientos, sino también a nuevas fuentes de suministro. El conjunto de estas acciones deberá reflejarse en un mayor nivel de estabilidad a partir del segundo trimestre”.

El último de los problemas de abastecimiento ha atacado a la leche en polvo, un alimento fundamental en la canasta alimentaria cubana, pues se consume en los desayunos y las meriendas de casi toda la población.

Genisley Hernández González, segundo jefe de la División Agroalimentaria del Grupo Empresarial de la Industria Alimentaria, explicó a la Agencia Cubana de Noticias (ACN) que la política de presión de Estados Unidos ha impactado en la disponibilidad de leche en polvo, porque “ha incidido en la ampliación de los ciclos de reaprovisionamiento de las navieras, a lo que se han sumado las limitaciones financieras para adquirir la leche en polvo en el mercado internacional”.

Hernández González señaló que “se ha trabajado con mucha presión para poder cumplir con los ciclos de distribución de la leche. Por el atraso con el cual ha llegado el producto al país, hemos tenido que distribuirlo casi directo del puerto a las bodegas, sin tiempo para embolsarlo”.

El gobierno también ofreció explicaciones para la ausencia de gas licuado, pero hasta el momento se desconoce de manera oficial qué ha provocado el racionamiento de combustible en las gasolineras de la isla, donde han vuelto las filas kilométricas y de horas para repostar.

Desde finales de la semana pasada, los consumidores comenzaron a recibir sorpresas en las gasolineras, donde les informaban que la gasolina estaba racionada y que se daría prioridad a quienes paguen con tarjetas electrónicas y no en efectivo.

Contrario a finales del año pasado, cuando el presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez salió públicamente a hablar de la llegada de un “periodo coyuntural” que traería problemas de abastecimiento en los combustibles, en esta ocasión no se ha dicho nada, lo cual no le ha agradado a los ciudadanos.

“Esto ha sido una sorpresa y uno no sabe qué va a pasar. Llegas, haces una cola de dos horas y se acaba la gasolina para los que pagamos en efectivo, pero para los que tienen tarjetas, que son casi todos del Estado, hay gasolina. Yo no entiendo”, dijo Roberto, un ciudadano que hizo sentir su molestia en la gasolinera Tángana del barrio capitalino del Vedado.

La situación de la gasolina sigue sin resolverse y el gobierno aún no expresa si es un problema coyuntural nuevamente o si se trata de alguna medida permanente. Mientras, la promesa es que a partir de marzo se estabilice la oferta de la leche, el café y los productos de aseo.