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Una modelo usa una creación de "Clandestina", una de las primeras marca de moda privada cubana, durante el lanzamiento de la colección llamada "Glorias Deportivas". (AP)
Una modelo usa una creación de "Clandestina", una de las primeras marca de moda privada cubana, durante el lanzamiento de la colección llamada "Glorias Deportivas". (AP)

La Habana, Cuba - La marca “Clandestina”, novel en Cuba por su orientación hacia la moda, tuvo otro hito exitoso en su incipiente existencia, esta vez de la mano de las mayores glorias del deporte cubano.

La convocatoria de público que le viene siendo difícil al deporte cubano, algo maltrecho en las competencias domésticas y sin los resultados internacionales de hace años, la logró el viernes un “fashion show” de la marca Clandestina, el primer sello independiente de moda de la “Mayor de las Antillas”.

La presentación de su colección 2020 “Glorias Deportivas”, con piezas de Idania del Río, Gabriel Lara y Celia Ledón, ocurrió a lleno total en la Sala Polivalente Ramon Fonst, un local con aforo para miles de personas y concebido para competencias de baloncesto, futsal y otros deportes.

El preámbulo del show combinó audiovisuales de los Juegos Panamericanos Habana 1991, únicos en los que esta isla alcanzó el primer lugar, incluso por encima de Estados Unidos, con las grabaciones de comentaristas de radio y televisión narrando grandes triunfos de lo que aquí se llamó “el deporte revolucionario”, considerado una práctica amateur y altamente subvencionado por el estado de corte socialista.

Poco después de las 8:00 de la noche y al ritmo de tambores afros tocados por la jazzista Brenda Navarrete, combinados con música electrónica, dio inicio el desfile con la corredora campeona mundial y doble medallista olímpica Ana Fidelia Quirós. La llamada “Tormenta del Caribe”, ovacionada por el público, recorrió el tabloncillo con una antorcha olímpica en la mano y luciendo un vestido con estilo muy deportivo.    

También en otros momentos del desfile, alternando con decenas de modelos profesionales, lucieron piezas de la colección “Glorias Deportivas” los míticos campeones olímpicos Regla Torres, considerada por la FIVB la mejor voleibolista del siglo XX, y Javier Sotomayor “El príncipe de las alturas”, recordista de salto alto cuyos récords de 2.45 (al aire libre) y 2.43 (bajo techo) se mantienen imbatibles.    

Según los diseñadores, la colección se inspira en la moda urbana y cómo ha tomado elementos de la práctica atlética. Muchas de las piezas lucidas por los modelos llevaban al frente o al dorso el cartel “Cla 099”, remedando las identificaciones deportivas en un resumen de su popular slogan “Clandestina, 99% Diseño Cubano”.

Fiel a su estilo de parodiar con cierto cariño nostálgico la historia reciente de Cuba, en “Glorias Deportivas” abundan las referencias a la cultura rusa y exsoviética, mezcladas con un poco de la herencia afrocubana. También se estrenó la colaboración de Clandestina con la cotizada marca de calzado italiana Superga. 

Se vieron coloridos pantalones cortes, t-shirts y camisetas del corte de los años 80, trajes de baño, juegos de chándal y otros vestidos más fantasiosos, que no son para el uso cotidiano, además del calzado deportivo de Superga, con diseños gráficos de Clandestina.   

Para Ana Fidelia Quirós “es importante apoyar un evento así porque es una manifestación de la cultura cubana, para nosotros es un orgullo y un honor, aunque no seamos modelos, nos sentimos muy contentos con este gran reconocimiento”. 

La legendaria deportista ve muy bien esta alianza entre el ente estatal del Instituto de Deportes y un negocio privado, impensable años atrás cuando los emprendedores al margen del estado eran visto con recelos y estigmatizados.

Están haciendo un trabajo que dignifica a nuestra nación. Clandestina es una marca que se está abriendo espacio a nivel internacional, como cubana me siento orgullosa que se haga en nuestro país”, dijo Quirós.       

Idania del Rio, una de las creadoras de la colección y fundadora de la marca, afirmó que “siempre es importante reconocer el deporte cubano, el esfuerzo del pueblo cubano, esa era nuestra inspiración y nuestro deseo. Llevamos meses trabajando y pidiendo permisos, y ha funcionado; siempre es costoso el esfuerzo para negociar, hay que hacerlo para lograr las cosas, a veces funcionan o no”. 

A pesar del mal momento económico que vive la “Mayor de las Antillas”, complicado por las sanciones económicas del gobierno de Donald Trump, estos emprendedores no se detienen y se las arreglan para producir y comerciar sus creaciones.  

“Seguimos inventando como todo el mundo, buscando el producto local, reciclando, imprimiendo materiales fuera y trayendo las muestras para poder hacer prototipos. Vamos a intentar mover la colección hacia Europa y Estados Unidos, producir las piezas sencillas y que estén a nuestro alcance”, explicó Idania del Río. 

Otro de los diseñadores, Gabriel Lara, reconoció que este evento “hace diez años no era posible, todo es un proceso que viene a partir de la aceptación del emprendimiento y el cuentapropismo, y tenemos la posibilidad de hacerlo ahora que es favorable para quienes compran nuestro producto. Siempre estamos enfocados en el mercado interior, pero tenemos mucho público exterior que compra y sigue nuestra marca, también porque estamos en entorno turístico de la Habana Vieja”.

Lo cierto es que Clandestina, fundada en 2015, no se ha conformado con esperar a que los descubran en su pequeño taller y tienda del centro histórico de la capital cubana y hoy son un referente de pequeño negocio privado, autosustentable en la “Mayor de las Antillas”. 

Actualmente tienen una tienda online para entregas en Estados Unidos y ha colaborado con el gigante informático Google, además de mantener presencia física en The Canvas by Querencia Studio (Brooklyn, Nueva York), donde se pueden comprar las piezas del sello cubano que con creatividad y humor aprovecha lo bueno y lo malo de su contexto social.