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Las autoridades inspeccionan los restos del avión accidentado en Cuba.  (EFE)
Las autoridades inspeccionan los restos del avión accidentado en Cuba. (EFE)

La Habana, Cuba - Un avión fletado de la aerolínea Cubana de Aviación se estrello ayer en La Habana, lo que causó la muerte de un centenar de personas y se convirtió en el segundo peor accidente de este tipo en la historia de Cuba, que se ha sumido en un ambiente de luto tras la catástrofe.

El aparato, un Boeing 737-200 rentado a la aerolínea mexicana Damojh Global Air (propiedad de la empresa Aerolíneas Damojh, S.A. de C.V.), llevaba 104 pasajeros y seis tripulantes, y se estrelló al intentar despegar desde el aeropuerto internacional José Martí.

Tres pasajeros sobrevivieron, todas mujeres, pero fueron llevadas en condición de suma gravedad a un hospital capitalino, informaron las autoridades cubanas y la aerolínea.

Cinco de los pasajeros eran ciudadanos extranjeros, según los medios cubanos, y el restante eran cubanos. Había igualmente en la nave cinco menores, uno de ellos de menos de dos años. Dos de los extranjeros que perdieron la vida eran argentinos.

El Consejo de Estado de Cuba decretó un duelo por las víctimas desde las 6:00 a.m. del sábado hasta las 12:00 de la madianoche del domingo.

“A las 12:08 horas de hoy, un Boeing 737-200 arrendado por Cubana de Aviación, con tripulación extranjera y 104 pasajeros a bordo, que hacía el recorrido desde La Habana a Holguín en el vuelo DMJ 0972, en el momento del despegue se precipitó a tierra entre el aeropuerto José Martí y Santiago de Las Vegas. Fuerzas de rescate y salvamento se encuentran en el lugar”, publicó Granma, el órgano oficial del Partido Comunista de Cuba (PCC), cuando se dio a conocer el accidente.

“La aeronave marca Boeing, modelo B737-200 y con matrícula XA-UHZ sufrió un accidente el día de hoy aproximadamente a las 12:30 horas, cuando la aeronave cubría la ruta Habana-Holguín, de la empresa Cubana de Aviación, con 104 pasajeros y seis tripulantes”, certificó la compañía mexicana en declaraciones escritas.

El accidente provocó una densa columna de humo, que se elevó sobre la zona y era visible desde el aeropuerto, el cual fue reabierto poco después de una hora de ocurrido siniestro.

Testigos que vieron el accidente aseguraron que la nave hizo un giro inusual, perdió altura y rompió unos cables eléctricos, para finalmente caer y estallar con violencia. Afirmaron que en menos de cinco minutos trabajadores agrícolas y personas cercanas a la zona acudieron al área del accidente para ayudar a los bomberos y socorristas, que llegaron unos 10 minutos después.

“El avión medio se viró de un lado, no despegó bien. Se tambaleó y se cayó. Hubo una explosión terrible, mucho humo y pareció como si un temblor hubiese acabado de ocurrir”, dijo Angel Martínez, quien trabaja en una empresa estatal cercana al área del accidente y al aeropuerto.

Cuatro personas fueron sacadas a toda prisa en ambulancia para intentar salvarles la vida y llevadas al hospital capitalino Calixto García, una de ellas, un hombre, murió en el camino. Sólo una de las tres mujeres ha sido identificada hasta el momento.

Su nombre es Emiley Sánchez de la O, quien según la prensa nacional cubana es “residente de Urbano Noris, en Holguín, de 39 años”. La mujer sufre de “fractura bilateral de tibia y peroné, quemaduras del 30 por ciento del cuerpo, traumatismo craneoencefálico, intubada y ventilada”.

A ella se suman dos féminas cuyas identidades no han sido hechas públicas, pero que fueron señaladas como de tez blanca.

La primera, de aproximadamente entre 18 y 25 años, mantiene “traumatismo craneoencefálico, fractura de pelvis, fractura expuesta de tibia y peroné, escoriaciones faciales y una herida frontal. Llegó al hospital en estado de shock, pérdida de sangre, inestabilidad hemodinámica. Estado grave”.

La segunda tiene unos 30 años y “llegó al hospital con hematoma subdural agudo, fractura de fémur y tibia del lado derecho y fractura de tibia de lado izquierdo. Fue intervenida quirúrgicamente”.

Mientras, la Cancillería argentina emitió un comunicado en el cual “lamenta informar que dos ciudadanos argentinos fallecieron hoy en La Habana como consecuencia del accidente aéreo de un avión comercial de pasajeros que se estrelló al despegar del aeropuerto de esa ciudad. El Gobierno de la República Argentina se encuentra profundamente conmocionado por el fallecimiento de los compatriotas”.

Agrega la comunicación que “en estos momentos, la Embajada argentina en Cuba está en permanente contacto con las autoridades locales y la Dirección Consular de esta Cancillería trabaja en el aviso y auxilio a los familiares de las víctimas”.

El avión cayó en un área destinada a cultivo agrícola y sin residencias entre la comunidad Boyeros y Santiago de las Vegas, localizados en la zona suroeste de la ciudad capital. El aparato se hizo pedazos y se incendió, dejando piezas de equipaje y ropa regadas por el área del accidente.

Los accesos a la zona del accidente fueron herméticamente cerrados por las autoridades cubanas, que sólo dan acceso a personal de rescate, seguridad y prensa oficial.

El presidente cubano, Miguel Díaz Canel, se dio cita al lugar para dirigir las labores de rescate e investigación, y calificó como “lamentable” el accidente.

“Es un lamentable accidente de aviación… En nombre del Gobierno cubano y del PCC (Partido Comunista de Cuba) lamentamos el hecho y nos sumamos a la condolencias a las familias por este trágico accidente”, dijo Díaz-Canel a la Televisión Cubana.

“En poco tiempo estuvieron acá las máximas autoridades del Transporte, de la ciudad, los compañeros del aeropuerto, del Minint (Ministerio del Interior), del Minsap (Ministerio de Salud Pública), de Medicia Legal..., y se tomaron todas las medidas previstas ante este tipo de eventos”, añadió.

“Se extinguió el fuego, se investigan los hechos por una comisión. Además de lamentar los hechos y solidarizarnos con las familias, se investigan los sucesos y se dará toda la información. No se dañó ningún centro, ni las viviendas. La población se ha comportado con mucha disciplina y ha estado colaborando”, manifestó el presidente cubano, quien acudió al lugar del accidente tan pronto se enteró de los hechos junto al vicepresidente Salvador Valdés Mesa.

El primer secretario del Comité Central del PCC, Raúl Castro Ruz, emitió una declaración en la cual afirmó que se recupera “satisfactoriamente de una reciente intervención quirúrgica, programada con anticipación para suprimir una hernia”, pero que “se mantiene al tanto de la situación y ha impartido las indicaciones pertinentes. Además solicitó trasmitir sus condolencias a los familiares de las víctimas del catastrófico accidente”, dijo la Televisión Cubana.

La oficina de Calidad y Comunicación Institucional de Cubana de Aviación informó que los números 011-537-649-7233 y  011-537-649-7234 fueron habilitados para dar atención a los familiares de los pasajeros. La Embajada de México en Cuba activó los protocolos de emergencia tras el accidente y activó para sus ciudadanos los teléfonos +5352869620, +5356050732 y +5352804811, además del correo electrónico [email protected]

La Secretaría de Comunicaciones y Transportes de México emitió un comunicado en el cual señaló que “la aeronave marca Boeing, modelo B737-201 ADV, matrícula XA-UHZ, operada por la empresa Aerolíneas Damojh, S.A. de C.V., en posesión de la empresa Cubana de Aviación por un arrendamiento húmedo, la cual despegó del Aeropuerto Internacional de la Habana para dirigirse al Aeropuerto Internacional Frank País en la Ciudad de Holguín, Cuba; para realizar un vuelo Charter. Durante el despegue aparentemente sufre una falla y se precipita al terreno accidentándose entre el Aeropuerto Internacional de la Habana y la localidad de las Vegas ubicada a 10 kilómetros de dicho Aeropuerto”.

El avión, fabricado en 1979, era comandado y tripulado por el capitán Jorge Luis Núñez Santos y el primer oficial Miguel Ángel Arreola Ramírez. La jefa de Cabina era María Daniela Ríos y la acompañaban las sobrecargo Abigail Hernández García y Beatriz Limón.  A ellos, todos mexicanos, se sumó el técnico en mantenimiento Marco Antonio López Pérez.

“Aerolíneas Damojh, S.A. de C.V., cuenta con los permisos y la autorización correspondiente para realizar operaciones en Subservicio (arrendamiento húmedo) con Cubana de Aviación, en vuelos de fletamento, manteniendo la aerolínea toda la documental correspondiente en regla”, sostiene la comunicación de la autoridad mexicana.

El gobierno cubano comenzó a recibir a los familiares de las víctimas que están en La Habana y habilitó un vuelo, además de autobuses, para los que esperaban a sus seres queridos en Holguín.

El flete de aviones es normal en Cuba, pues la aerolínea nacional no da abasto y necesita recurrir a este sistema para poder cumplir con las rutas nacionales e internacionales que vende. Este es el tercer accidente aéreo en Cuba en menos de 10 años. El más reciente ocurrió el 29 abril de 2017, cuando un avión AN-26, perteneciente a las Fuerzas Armadas Revolucionarias, se estrelló en la provincia de Artemisa. Allí fallecieron sus ocho tripulantes.

En noviembre de 2010 cayó un ATR 72-212 de la línea aérea Aerocaribbean S.A. que cubría la ruta Santiago de Cuba-La Habana, lo que causó la muerte acuarenta cubanos y 28 extranjeros de una decena de nacionalidades.  

El peor accidente hasta el momento, teniendo en cuenta el número de víctimas, ocurrió el 3 de septiembre de 1989, cuando un IL-62 con matrícula CU-T1281 que cubría la ruta La Habana-Milán se precipitó a tierra poco después de despegar del aeropuerto internacional José Martí, dejando un saldo de 171 fallecidos (126 pasajeros y tripulantes, más 45 residentes en la zona donde cayó la nave).

Este es el segundo peor, pero el luto ha sido igual para todo el país.