Desde el 1 de marzo se han realizado pruebas a 2.64 millones de personas en Florida y de ellas un 10.7% ha dado positivo. (CRISTOBAL HERRERA)

Miami - Florida inició la semana con 12,624 nuevos casos de COVID-19 después de haber anotado un récord nacional de 15,300 este domingo y en medio de reclamos para que las autoridades tomen medidas para frenar la escalada de contagios.

Según las cifras suministradas por el Departamento de Salud de Florida, desde el 1 de marzo hasta hoy ha habido 282,435 casos y 4,277 muertes, incluyendo solo las residentes en este estado.

Como reconoció el gobernador, Ron DeSantis, este sábado, "el sur de Florida es donde está el brote más grave" y las cifras de las últimas 24 horas lo confirman.

En Miami-Dade se registraron en las últimas 24 horas 3,269 casos nuevos y 4 muertes por COVID-19, lo que significa que desde el 1 de marzo 67,713 personas se han contagiado y 1,143 han fallecido en este condado del sur de Florida con unos 2.8 millones de habitantes.

Detrás están Broward y en Palm Beach, también en el sureste de Florida, con 31,484 contagiados y 464 fallecidos y 21,806 y 611, respectivamente.

Los casos nuevos en estos dos condados fueron 1,459 y 788, muy inferiores a los de Miami-Dade, que este domingo registró un récord de más de 3,500 casos nuevos en un solo día.

El alcalde de la ciudad de Miami, Francis Suárez, dijo este lunes en el programa de televisión Good Morning America que no descarta la posibilidad de tener que emitir de nuevo "la orden de quedarnos en casa" para detener la propagación del nuevo coronavirus.

Suárez, que se enfermó de COVID-19 y estuvo en cuarentena al inicio de la pandemia en Florida, dijo que los hospitales de la ciudad "están sintiendo la presión" y hay "muy poca capacidad en nuestras UCI".

"Es posible aumentar esa capacidad, pero es algo realmente preocupante. Acabamos de pasar la barrera del mayor número de respiradores en la historia de este virus y eso también es preocupantes porque es un indicador de que la tasa de fallecidos puede ir en aumento también", agregó.

No hay duda, según Suárez, que el número de muertes irá "ligeramente hacia arriba después de la siguiente semana o la próxima, es algo que esperamos y que muy probablemente será una realidad".

Disponibilidad hospitalaria

Se sabe oficialmente que en todo el estado se han producido al menos 18,498 ingresos hospitalarios desde el 1 de marzo a causa de la pandemia, pero las autoridades no informan puntualmente de cuantas personas hay hospitalizadas cada día.

De acuerdo con cifras estatales, solo el 18.57% de las plazas de Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) para adultos en Florida está libre, y un 39.46% de las pediátricas.

En Miami-Dade, los porcentajes bajan al 16.26% y el 18.29%, respectivamente.

En condados pequeños y poco poblados de Florida, como Escambia, el porcentaje de ocupación de plazas en la UCI es del 97%.

En cuanto a camas hospitalarias en general, de las 46,171 existentes en Florida están libres 13,764, según los datos de la Agencia para la Administración del cuidado de la Salud en Florida.

Algunos especialistas, como Jill Roberts, del departamento de Salud Pública de la Universidad del Sur de Florida, ven motivo para la esperanza en el descenso de la tasa de casos positivos respecto al total de pruebas realizadas en un día.

El miércoles pasado esa tasa era del 18% a nivel del estado y la cifra de hoy, en base a las pruebas conocidas el domingo, es del 11.4%, algo que puede indicar una estabilización de los contagios.

Desde el 1 de marzo se han realizado pruebas a 2.64 millones de personas en Florida y de ellas un 10.7% ha dado positivo, pero la cifra importante para conocer la realidad de la enfermedad es el porcentaje de positivos en cada día.

En Miami-Dade este último indicador está ahora en el 20.2%.

Críticas al gobernador

Las críticas al gobernador DeSantis por haber llegado a esta situación son cada vez más numerosas.

"Desde que el coronavirus comenzó su marcha mortal a través de Florida, hemos estado la mayor parte del tiempo sin el liderazgo de nuestro gobernador", escribió en un artículo de opinión la senadora demócrata en el Congreso estatal Lori Berman.

La legisladora criticó que DeSantis ni siquiera haya dictado una orden para el uso obligatorio de mascarillas en el estado y se lamentó de que no se hayan hecho suficientes pruebas, que los laboratorios entreguen con retraso los resultados y que no haya suficientes rastreadores de contactos de los contagiados.

"Florida está en un punto crítico y se necesita actuar de manera inmediata", escribió Berman en el Palm Beach Post antes de exhortar a DeSantis a que "de una vez se involucre en esta lucha".

A falta de medidas drásticas por parte de las autoridades hay negocios que toman ellos mismos las decisiones, como el conocido hotel Clevelander de South Beach (Miami Beach), que recientemente reabrió sus puertas tras haber permanecido cerrado varios meses por el confinamiento y anunció este lunes que vuelve a cerrar indefinidamente.

“Dadas las actuales circunstancias, simplemente no podemos garantizar la seguridad y salud de la gente más importante para nosotros: nuestros clientes y empleados”, avisó el hotel en su página web.