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En la foto, Joesmarie Jiménez empleada de El Cilantrillo limpiando las mesas del local.
En la foto, Joesmarie Jiménez empleada de El Cilantrillo limpiando las mesas del local. (Carla D. Martínez Fernández)

Orlando, Florida - Puertorriqueños dueños de restaurantes en la zona de Orlando intensifican sus precauciones y se preparan para el endurecimiento de las medidas de contención del coronavirus.

En entrevista con El Nuevo Día, los propietarios de los restaurantes El Cilantrillo y Melao Bakery – ambos con subsidiarias en Orlando y Kissimmee-, explicaron las medidas que toman para fortalecer los protocolos de seguridad de sus clientes y trabajadores.

“Estoy en contacto directo con las cámaras de Comercio y a la expectativa de lo que dice el gobernador (Ron) DeSantis”, indicó Hiram Turrull, dueño de El Cilantrillo.

Cuando un cliente entra al restaurante, la gerencia de El Cilantrillo solicita que se utilice de inmediato uno de los varios desinfectantes de mano que se tienen disponibles. La limpieza se ha fortalecido y los trabajadores utilizan guantes.

Pero, Turrull dijo que también toma las previsiones en caso de que las autoridades de las ciudades de Orlando y Kissimmee, o el gobierno estatal de Florida prohíba tener comensales, lo que implicaría – como sucede ahora en Puerto Rico y en localidades como la ciudad de Nueva York-, limitar los servicios a despachar comida “para llevar”.

“Estamos preparados (para eso). No tendríamos resistencia en seguir las recomendaciones en favor del bienestar de los clientes”, sostuvo, al indicar que cuentan además con los servicios de Uber y DoorDash para servir a su clientela.

Turrull indicó que el cierre de los comedores, si ocurre, impactará adversamente el negocio, en momentos en que muchos restaurantes seguían repletos durante el pasado fin de semana.

“Un restaurante es para pasar tiempo con la familia, reuniones de negocios, definitivamente va a afectar la economía”, sostuvo Turrul.

Janira Torres, condueña del ‘Melao Bakery’, sostuvo, por su parte, que antes de que se dé la orden oficial, ha comenzado a poner mayor distancia entre las mesas de su local en Kissimmee y colocar algunas afuera.

Sus trabajadores utilizan guantes y limpian las áreas comunes constantemente.

Torres indicó que también sustituyen los ‘bípers’ que se le entregan al cliente - para notificar a una persona que su pedido está listo-, por mensajes de texto.

Además, comienzan a llevar la comida a los clientes  hasta su automóvil en el estacionamiento del negocio  y se preparan para tener servicio a domicilio.

Torres sostuvo que advierten a sus clientes a mantener distancia cuando están en línea, lo que lamenta haya que están recordándole a las personas. Dijo además que hasta han sufrido el hurto de desinfectantes de mano.

“Pienso que necesitamos que el gobierno sea más específico en sus guías, para que la gente reaccione a eso. Estamos pendientes a todas las conferencias que ofrece el gobierno”, agregó Torres, antes de que el gobierno federal recomendara a comunidades en que se propaga el virus evitar reuniones de 10 o más personas, además de ir a restaurantes y barras.

Los casos de coronavirus en Florida alcanzaban hoy los 155. Cuatro personas han muerto.

Un total de 19 casos de coronavirus son de residentes de Florida central, incluidos cuatro en el condado de Orange, que tiene como base a Orlando.

Otros cuatro se han confirmado en el condado de Osceola, que incluye a Kissimmee.

El gobierno de Florida suspendió las clases por lo menos hasta el 30 de marzo, y las principales atracciones turísticas, como Disney World, cerraron temporalmente desde el domingo en la noche hasta finales de mes.

A pesar de ello, mañana tendría lugar el último día de votación de las primarias presidenciales demócratas en el estado.