En el centro gubernamental de la ciudad de Florida se lleva a cabo una audiencia por la oposición al depósito de cenizas de la planta generatriz AES en Guayama.

Kissimmee, Florida – Algo claro tienen los vecinos del Condado de Osceola, y es que los cinco comisionados -uno de ellos puertorriqueño- pusieron sus manos en el fuego para permitir un contrato que viabiliza el depósito de cenizas de la compañía AES en Guayama en la ciudad de Saint Cloud.

Y sus manos ciertamente se les quemaron.

Ahora estará por verse si estos cinco comisionados sobrevivirán la próxima vez que sus nombres aparezcan en una papeleta electoral.

Decenas de ciudadanos, puertorriqueños, hispanos y norteamericanos depusieron hoy en una concurrida audiencia, y uno por uno expresó su oposición a la decisión que los comisionados de este condado tomaron para que cenizas de la planta AES se depositaran en este condado. Para esta decisión no hubo notificación ni audiencias públicas.

La audiencia de hoy fue citada para las 5:00 p.m. En el estrado estaban todos los comisionados, excepto Fred Hawkins quien ha recibido las críticas más duras porque el relleno sanitario donde se depositan las cenizas -JED Landfill- fue propiedad de su familia; porque laboró allí por varios años dirigiendo las operaciones de esa instalación; y porque aceptó públicamente que recibió donativos financieros de Waste Connections, actuales dueños de ese relleno sanitario.

Hawkins dijo la semana pasada que se recusaría de participar de los procesos relacionados con este tema. Sin embargo, ha estado concediendo entrevistas periodísticas e, inclusive, participó en una rueda de prensa junto a funcionarios de AES en las que dijo que las cenizas no son tóxicas y que el relleno sanitario donde se depositan es seguro y cumple con las leyes federales.

La mayoría de los deponentes hoy fueron anglosajones. Uno de ellos fue John Wales, vecino de Saint Cloud. “Ustedes han dado tantas razones para justificar este contrato que esto parece una película”, comenzó el hombre durante sus tres minutos de alocución.

“Deberían estar avergonzados de ustedes mismo por la falta de consideración a los ciudadanos. Deberían interrumpirme mientras hablo e irse de aquí. Nos quieren subir los impuestos, pero nos tiran esta basura. Esto es absolutamente ridículo y no veo ni una onza de responsabilidad en ustedes”, agregó.

Diana Sherman tomó su turno y, entre lágrimas, señaló a los comisionados por el alto grado de ansiedad que esta controversia le ha creado.

“Toda mi vida he tratado de cuidar lo que como y los productos de belleza que uso para cuidarme del cáncer ¿y ahora ustedes permiten que esto sea depositado en el patio de mi casa? Nuestras propiedades van a perder valor y nuestra salud se va a deteriorar. Terminaremos yéndonos de aquí. Hagan todo lo posible para parar esto”, afirmó.

Los comisionados escuchaban callados, con los ojos inyectados en los deponentes. Ninguno hablaba excepto Cheryl Grieb, quien preside la comisión.

Samuel Quiñones, natural de Peñuelas, dijo que las protestas en ese pequeño pueblo de Puerto Rico, en donde ubica el vertedero donde AES intentó continuar depositando las cenizas de su planta finalmente se han escuchado y han tenido eco en Osceola.

En resumen, las deposiciones plantearon la ironía de que las cenizas que nadie quiso en Puerto Rico ahora llegan al condado donde más boricuas residen en Florida; cuestionaron reiteradamente la manera acelerada y sin notificación pública en que los comisionados permitieron este acuerdo entre AES y Waste Connections/JED Landfill; y exigieron que tomaran los pasos necesarios para detener el depósito.

Al culminar las ponencias, Grieb dijo que el ámbito de acción del condado era limitado y que este era un asunto bajo la jurisdicción estatal y federal. Pidió a los presentes que contactaran a los funcionarios en ese nivel gubernamental para que hicieran llegar sus preocupaciones.

Mientras, la comisionada Peggy Choudhry sometió varias mociones que quedarán para ser consideradas en la próxima audiencia. Una es para que los comisionados ejerzan lo que estipula el contrato entre AES y JED Landfill de manera que puedan hacer inspecciones en las instalaciones del relleno sanitario.

La otra es para que el Condado contrate a un contratista independiente que cada cierto tiempo haga análisis de calidad de agua para conocer si las operaciones de la instalación no están contaminando los abastos de agua. La tercera moción fue para que nunca más se vuelvan a colocar asuntos de última hora en las agendas de la comisión. Todos los asuntos serán considerados en la próxima reunión.

“Sé que hemos perdido la confianza del público y sé que tomará tiempo el volverla a ganar”, dijo Choudhry.

Previo a esta audiencia, y a las afueras de la cámara sonde sesionó la comisión, organizaciones comunitarias puertorriqueñas se manifestaron contra los comisionados y la decisión de permitir el depósito de las cenizas en esta región.

“Los comisionados aprobaron esto secretamente. La única manera de restaurar la confianza en ellos es que los comisionados prohíban el depósito de cenizas en nuestros rellenos sanitarios”, dijo Marcos Vilar, director de Alianza for Progress.

“Nos asombra la ironía la forma en que etas cenizas tóxicas han llegado al Condado de mayor concentración puertorriqueña”, agregó Zulma Vélez, de la misma organización.

A la manifestación se sumaron otros grupos puertorriqueños incluyen a Boricua Vota, Organize Florida, Faith in Florida, Mi Familia Vota, Misión Boricua, entre otros.

Destacaron que las voces de poderosos líderes políticos puertorriqueños no han detenido el envío. “Hay que investigar a fondo lo que está pasando en este Condado”, dijo.

Recientemente el senador estatal Víctor Torres dijo a El Nuevo Día que está investigando si el depósito de estas cenizas requería un permiso previo del Departamento Ambiental de Florida. Igualmente, el congresista puertorriqueño Darren Soto ha denunciado este acuerdo.

Mientras, los propios comisionados del Condado de Osceola que autorizaron esta transacción intentaron sin éxito echar hacia atrás este acuerdo, pero el abogado de este ente gubernamental alertó que tal acción estaba impedida de realizarse por tratarse de un contrato ya suscrito entre dos empresas privadas

En su defecto, los comisionados optaron por enviar una carta para pedir al relleno sanitario JED Landfill -que ubica en la ciudad de Saint Cloud para que voluntariamente desistiera de recibir las cenizas.

“Pero sabemos que esa carta no ha detenido la transportación de toneladas de cenizas desde Puerto Rico al Condado de Osceola”, dijo.


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