Ambientalistas y grupos comunitarios expresaron su preocupación en una vista pública.

Kissimmee - Los comisionados del condado de Osceola votaron hoy para enviar una carta a los administradores del relleno sanitario JED Landfill y solicitarle que voluntariamente desistan de recibir las cenizas que llegarán desde Puerto Rico y que se producen por la quema de carbón en la planta eléctrica AES Puerto Rico.

Esta determinación surge porque los comisionados quedaron con las manos amarradas al abrir las puertas para que la empresa privada JED Landfill, que opera un relleno sanitario en la ciudad de Saint Cloud (y donde trabajó hasta hace unos años uno de los comisionados de ese condado) aceptara las cenizas que surgen del proceso de generación eléctrica de la empresa AES Puerto Rico.

Según el contrato entre las partes, ese relleno sanitario recibiría 650 millones de libras de cenizas. AES Puerto Rico pagará $2 por cada tonelada. El contrato es hasta el 31 de diciembre de 2019.

Así las cosas, el contrato no puede ser cancelado como intentó hacer la comisionada Peggy Choudhry quien reconoció que, si hoy día supiera todo lo que sabe sobre las cenizas, no hubiera endosado este contrato. Por ello, hoy sometió una moción para que el acuerdo se invalidara. Sin embargo, el abogado de la comisión, Andrew W. Mai, explicó que solamente las dos empresas que suscriben el contrato podrían cancelarlo mediante acuerdo.

El planteamiento avivó los ánimos ya exacerbados en un salón de audiencias repleto donde todos y cada uno de los que depusieron, puertorriqueños y no puertorriqueños, se expresaron en contra de la decisión de que tales cenizas se depositen en un relleno sanitario del condado de Osceola. De hecho, hubo personas que se levantaron de los asientos del auditorio y manifestando su inconformidad con la incapacidad de acción de estos comisionados -entre los cuales hay una puertorriqueña, Viviana Janer- abandonaron abruptamente el salón.

Janer, citó un estudio en el cual dice que las cenizas objetos de la controversia no son tóxicas y que el relleno sanitario de Osceola posee todas las tecnologías que aseguran la protección del ambiente, pero también se inclinó con la idea de conocer si era posible detener del depósito de este producto por vías legales. Sin embargo, el abogado de la comisión reiteró que era imposible.

La moción para que se envíe una carta pidiendo JED Landfill que no reciba las cenizas se llevó a votación: tres a favor y un voto abstenido. El voto abstenido fue el del comisionado Fred Hawkins Jr. cuyos padres fueron dueños del relleno sanitario y donde el funcionario trabajó hasta el año 2001 como administrador de esa instalación de basura. Hoy Hawking reiteró que no tiene ningún interés económico en esa instalación, sin embargo, aceptó que recibió donativos de campaña de Waste Connections.

Mientras, el congresista puertorriqueño dijo que el tema sea atendido en la Cámara de Representantes federal y por la Agencia Federal de Protección Ambiental (EPA). 

Durante las audiencias, una veintena de ciudadanos desfilaron para expresar su molestia ante los comisionados que viabilizaron este contrato y, sobre todo, cuestionaron la falta de trasparencia al dar el visto bueno para el depósito de las cenizas sin efectuar audiencias públicas ni notificar a la ciudadanía.

“Es irónico que en Florida, donde todo es público, desde los fichajes hasta la compra de una casa, se haya tomado esta decisión en secreto y todo por dinero, porque al comisionado Hawkins, a quien felicito por reconocer públicamente que trabajó para el relleno sanitario, se le olvidó decir que recibió donativos de campaña de AES Puerto Rico”, dijo en su turno el abogado puertorriqueño Phillip Arroyo.

“En el pasado se decía que el pesticida DET y el agente naranja no eran tóxicos, que eran seguros y que eran legales, al igual que la esclavitud. Eran legales, pero no eran morales. Y lo que está ocurriendo aquí es un acto de injusticia ambiental”, declaró la abogada ambiental Josephine Balzac-Arroyo.

Samuel Quiñones y su padre, José, se mudaron al Condado de Osceola desde Peñuelas. Llegaron aquí buscando mejores oportunidades y un mejor ambiente. “Pero ahora que vivimos aquí nos encontramos con que esas cenizas que combatió mi pueblo, ahora las quieren traer para acá”, dijo a El Nuevo Día en un aparte.

“Tienen que repeler esta decisión o nosotros los repeleremos a algunos de ustedes en las próximas elecciones”, dijo Jackie Masson, norteamericano y residente de Saint Cloud.

Un reclamo puntual fue el pedido de los ciudadanos para que los comisionados no vuelvan incurrir en la práctica de tomar decisiones sobre asuntos como este sin consultar. “No queremos que esto vuelva a pasar. Ustedes han dicho que estas cenizas estarán llegando solo durante seis meses pero, ¿cómo podemos estar seguros de que algo así no ocurrirá de nuevo”, planteó Alex Barrio, de la organización Alianza for Progress.


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