La mayoría de la población en Azalea Park es hispana y principalmente puertorriqueña

Orlando – Florida es para muchos puertorriqueños la “tierra prometida”, pero puede tornarse en una pesadilla para quien no domine el idioma inglés y carezca de una adecuada preparación académica para acceder a empleos de paga adecuada que le permitan acceder a bienes raíces, pago de servicios de salud y una calidad de vida adecuada.

Lo anterior se desprende de un estudio del doctor Howard Rodríguez-Mori, catedrático retirado de la Universidad Estatal de Florida (FSU) sobre Azalea Park, una comunidad en jurisdicción del condado de Orange, donde el 63% de su población es hispana, principalmente puertorriqueña.

Y aunque harán faltas estudios adicionales y particulares de comunidades mayoritariamente boricuas en este estado, Rodríguez Moris indicó que los parámetros estudiados en la investigación de Azalea Park se detectan en otras comunidades y podrían encontrarse los mismos problemas y retos socioeconómicos.

El académico encontró que esta comunidad constituye un bolsillo de extrema pobreza dentro de un condado relativamente próspero porque sus residentes no dominan el inglés, tienen baja preparación académica y la realidad del costo de vida aquí los hace tener más de un empleo para poder sobrevivir. Entonces, quedan atrapados en un círculo de pobreza que, según dijo, se profundiza cada vez más.

Según datos del Censo del 2010 (que no considera el impacto poblacional que tuvo la llegada de desplazados de Puerto Rico tras el huracán María), Azalea Park tenía una población de 12,555 habitantes, el 51% habla español, apenas el 12% tiene estudios universitarios, el desempleo es de un 5.7% y el ingreso promedio familiar es de $40,725.

Lo anterior contrasta con el perfil socioeconómico del condado de Orante, donde el 33% tiene grado universitario, el desempleo es de 4.5% y el ingreso promedio de $51,586 al año. A nivel del estado, el 28.5% tiene estudios universitarios, el desempleo es de 4.5% y el ingreso familiar promedio anual es de $50,883.

“Hay bolsillos de pobreza extrema y la pregunta es qué se puede hacer para romper ese ciclo”, dijo.

Estos datos son parte de unos estudios que el Rodríguez Mori presentó durante una actividad de la organización SOS Urbander y sus Talleres de Bienvenida, los que consisten de orientaciones para los que recién se mudan a Florida de manera que sepan las reglas de vida en el estado, su adaptación sea más adecuada, se integren a la comunidad y hasta identifiquen posibles empleos.

Samí Haiman-Marrero, presidenta de SOS Urbander explicó que estos hallazgos serán utilizados para identificar modelos de intervención que permitan ayudar a esta y otras comunidades que, por tener dos y tres empleos no tiene tiempo para asistir a orientaciones o buscar ayudas que suelen estar disponibles.

Algunas de estas ayudas podrían ser cuido de niños, tutorías a menores que son estudiantes, servicios de salud preventivos, programas educativos para lograr certificaciones que les permitan empleos de mejor paga y servicios de salud preventivo.


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