El saliente presidente Donald Trump. (The Associated Press)

Washington D.C. – El presidente Donald Trump dijo hoy que fue “totalmente apropiado” su mensaje del 6 de enero en que avivó a sus seguidores a ir al Capitolio a reclamar que se reviertan los resultados de las elecciones, un evento que degeneró en un acto de insurrección contra el Congreso.

En momentos en que se enfrenta a un segundo proceso de destitución, por incitar a la insurrección, Trump evitó asumir responsabilidad por su conducta y palabras, al hablar con periodistas antes de viajar a Alamo, Texas, donde llevará a cabo un evento para acentuar avances en la construcción de partes de un muro en la frontera con México.

También describió como una “cacería de brujas” el proceso de destitución en su contra.

Para Trump, quien por dos meses ha dicho a sus seguidores que fue víctima de un fraude electoral masivo sobre el cual no hay evidencia-, la opinión pública, que según las encuestas le denuncia, ha validado que no hizo nada fuera de lugar ese día.

Más aún quiso comparar el asalto al Capitolio con protestas llevadas a cabo en ciudades como Portland (Oregón), en contra de la brutalidad policial y el racismo. “La gente pensó que lo que dije era totalmente apropiado...Si miras lo que han dicho otras personas, políticos de alto nivel sobre los disturbios durante el verano, los horribles disturbios en Portland y Seattle y varios otros lugares, ese fue un problema real”, dijo.

Las expresiones de Trump contradicen informes de que había dicho a líderes republicanos que estaba consciente de que tenía cierta responsabilidad sobre los sucesos del día de Reyes, que provocaron cinco muertes e interrumpieron el proceso constitucional de corroborar los votos del colegio electoral estadounidense.

Tras el asalto al Capitolio, Trump ha estado prácticamente en silencio, luego de que las principales empresas de redes sociales cerraran sus cuentas, en busca de evitar nuevos incidentes de violencia.

La Cámara de Representantes de Estados Unidos puede aprobar, tan pronto como mañana, un cargo de destitución en contra del presidente Trump.

Sería la primera vez en la historia en que un presidente de Estados Unidos se enfrenta a dos juicios políticos en el Senado, por haber sido imputado por el pleno de la Cámara de Representantes de cargos de destitución.