En momentos en que hace campaña por Florida, Biden presenta su plan para Puerto Rico. (Agencia EFE)

Washington D.C.- Justo al llegar a hacer campaña al estado clave de Florida, el ex vicepresidente Joe Biden presentó hoy su plan para Puerto Rico, en el que apoyó el acceso igual de los residentes de la Isla a los programas de asistencia alimentaria, Medicaid y SSI y abrió la puerta a considerar legislación para reformar la ley Promesa.

Biden, quien cerraba esta noche su jornada de hoy en Kissimmee – epicentro de la diáspora boricua de Florida-, mantuvo, a su vez, su compromiso de trabajar con representantes de todas las opciones de status en favor de “un proceso justo y vinculante” de libre determinación.

El ex número dos del gobierno de Barack Obama afirmó que de ganar la Casa Blanca creará un grupo de trabajo federal que se reporte directamente a su oficina y se asegure de que la Isla “tiene los recursos y la asistencia técnica que necesita para no solo recuperarse, sino prosperar”, incluido un desembolso ágil de las asignaciones de emergencia tras el huracán María, que han sido entregadas a la Isla con lentitud.

El acceso de la Isla al Seguro de Ingreso Suplementario (SSI) y al Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP), le pudiera significar asignaciones federales adicionales de $2,300 millones y $700 millones anuales, respectivamente.

“Como presidente, Biden trabajará (con el Congreso) para hacer que Puerto Rico sea elegible para SNAP y garantizará que los puertorriqueños que cumplan con los criterios de elegibilidad de SNAP reciban el mismo apoyo que recibirían en los Estados Unidos continentales”, afirma el plan.

En una conferencia telefónica, su campaña no precisó que haría Biden si está viva aún la decisión del Tribunal Federal de San Juan que le garantizaría a la Isla también acceso al programa de subsidios para medicamentos del programa Medicare (LIS). El LIS - que solo existe en los 50 estados-, tendría un impacto de hasta $2,500 millones en la isla, según el Centro para una Nueva Economía (CNE).

El gobierno de Donald Trump ha anunciado que apelará las decisiones que han declarado inconstitucional la exclusión de la Isla de esos programas federales. Al acudir al Tribunal Supremo de Estados Unidos en busca de revertir una decisión del Primer Circuito de Apelaciones, el procurador interino Jeffrey Wall, sostuvo que el Congreso tiene “un interés legítimo” en evitar que “Puerto Rico comparta los beneficios financieros pero no la carga financiera de la estadidad”.

Biden “trabajará para asegurar que Puerto Rico pueda participar en el programa Medicaid a la par con otras jurisdicciones” y atenderá las “tarifas históricamente bajas de Medicare Advantage”, indica el plan.

Biden ya ha propuesto triplicar los fondos que se otorgan al título 1 de educación – para escuelas con estudiantes pobres-, lo que considera elevará a $1,200 millones anuales los fondos que recibe la Isla bajo ese programa. También prevé que un aumento en asignaciones aumente a $300 millones anuales los fondos para educación especial.

Status

Con respecto al status, la campaña reconoció que en el pasado Biden ha expresado que la estadidad puede ser la forma más efectiva para tratar a Puerto Rico con igualdad dentro del gobierno federal.

“Como presidente, Biden trabajará con los representantes que apoyan cada una de las opciones de estatus en Puerto Rico para iniciar un proceso justo y vinculante para que determinen su propio status”, indica el plan de la campaña del candidato presidencial y la senadora Kamala Harris (California), la candidata a la vicepresidencia. En ese sentido mantuvo básicamente la misma posición que presentó en diciembre en un artículo de opinión en El Nuevo Día.

Sobre el referéndum estadidad sí o no de noviembre, el comité de Biden advirtió esta noche que el exvicepresidente no tiene posición sobre esa consulta.

El comité quiso aclarar expresiones de Carmel Martin, asesora senior del comité electoral de Biden y la senadora Kamala Harris, quien al ser preguntada que pasaría si la estadidad ganaba, había expresado que el candidato presidencial “trabajará con la gente en Puerto Rico para determinar cuáles son los próximos pasos correctos y será deferente a una decisión que sea hecha por el pueblo de Puerto Rico”.

“(Biden) ha dicho en el pasado que piensa que la estadidad puede ser la forma más efectiva para asegurar que los residentes de la Isla son tratados con igualdad y con igual representación al nivel federal, pero su compromiso es que la gente de Puerto Rico tome su decisión y que el gobierno federal actúe sobre esa decisión”, agregó Martin.

Promesa

En torno a la ley Promesa, el exvicepresidente Biden ha acentuado en su plan que la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) que controla las finanzas públicas de la isla “necesita un cambio significativo en el enfoque”, lo que define como “revertir la política pública de austeridad impuesta por la Junta”, una auditoría de la deuda, asegurar que “los representantes puertorriqueños tenga una voz” y “asegurar que los puertorriqueños de bajos ingresos y moderados y los pensionados están protegidos en cualquier reestructuración de la deuda”.

“Es posible que miles de millones de dólares en deuda se hayan emitido ilegalmente en violación de la Constitución de Puerto Rico y, por lo tanto, sea nula. Una auditoría de la deuda permitirá a Puerto Rico planificar un camino fiscal justo y sostenible”, agrega el plan.

Además, el documento sostiene que “Biden trabajará para aclarar los respectivos roles del gobierno de Puerto Rico y la JSF, para que puedan resolver los desafíos financieros de Puerto Rico de una manera que respete la autoridad de los líderes electos de Puerto Rico para gobernar”.

Martin afirmó que se trata de “principios para un nuevo acercamiento en la reestructuración de la deuda”, al preguntársele porque Biden, quien fue vicepresidente de Estados Unidos cuando se impuso la ley Promesa, propone reformar el proceso, no derogar la ley.

“El vicepresidente está abierto a acercarse a ese asunto en la forma que sea más conveniente para la gente de Puerto Rico, abierto a la posibilidad de que legislación pueda ser necesaria, pero también ansioso por buscar formas de moverse hacia delante bajo la estructura actual si eso es posible”, agregó Martin, quien en el pasado trabajó con la oficina del ya fallecido senador Edward Kennedy (Massachusetts), y tiene alta experiencia en temas educativos.

Martin indicó que el candidato demócrata a la Casa Blanca reconoce “que cambios significativos deben ser hechos en términos del acercamiento a la reestructuración de la deuda, incluida la cantidad de deuda a ser cancelada debido a eventos que han ocurrido y políticas públicas dañinas que han sido perseguidas por la Junta actual”.

También reconoció que hay unas plazas vacantes en estos momentos en la JSF creada por la ley Promesa y que “es importante incluir gente en esas posiciones críticas que pongan las necesidades de la gente de Puerto Rico primero” y se dé “prioridad a las pensiones”.

Con respecto a las normas de cabotaje, Martin sostuvo que el exvicepresidente apoya la Ley Jones de 1920, pero “quiere trabajar con representantes de Puerto Rico para ver como apoyar la economía y asegurar que los trabajadores también son colocados en primera fila en la Isla y hacer inversiones críticas para la recuperación económica”.

Reconstrucción

De cara al proceso de recuperación, junto al grupo de trabajo para ordenar el desembolso de fondos, el plan de Biden se compromete a dar instrucciones que eliminen las restricciones del Departamento de Vivienda federal (HUD) en el acceso al programa de desarrollo comunitario para atender desastres (CDBG-DR) y -como establece el plan demócrata-, se condonen los préstamos de ayuda por desastre a los municipios de la Isla que otorgó FEMA,, que rondan los $300 millones.

La campaña presentó los compromisos de Biden en momentos en que Puerto Rico solo ha recibido cerca del 40% de los fondos de recuperación prometidos y solo un 16% de las asignaciones del programa CDBG-DR, clave para la reconstrucción de viviendas.

“Su administración también desarrollará un tablero similar al establecido por la administración Obama-Biden para los fondos de la Ley de Recuperación y Reinversión Estadounidense (ARRA, por sus siglas en inglés), con el fin de brindar al pueblo de Puerto Rico información precisa, transparente y actualizada sobre el gasto público”, agregó.

El plan se compromete a respaldar la mejora del sistema eléctrico de Puerto Rico y a impulsar que las empresas locales se beneficien del proceso de reconstrucción de la isla. También hizo alusión a invertir en la Universidad de Puerto Rico “como motor de crecimiento económico”.

Para el puertorriqueño Javier Cuebas, director de Coaliciones de la campaña de Biden en Florida, “ningún presidente ha provisto un plan tan abarcador” como el del candidato demócrata.

Cuevas sostuvo que los puertorriqueños no se olvidarán de las expresiones derogatorias de Trump y su interés en “vender o intercambiar” a la isla por Groenlandia, como han corroborado dos ex altos funcionarios de su gobierno.

Una encuesta reciente de la empresa Equis Research, fundada por demócratas, indicó que el 62% de los puertorriqueños de Florida tiene la intención de votar por Biden el 3 de noviembre. A Trump solo le respalda un 28%. Pero, el respaldo a Biden es más bajo que el que tuvo Hillary Clinton en 2016.

El promedio de encuestas de Real Clear Politics coloca a Biden con solo 1.2% de ventaja sobre Trump en Florida.

Biden comenzó su jornada de hoy en Tampa, donde tuvo una mesa redonda con veteranos. Terminaba el día en Kissimmee, el estado péndulo más importante de estas elecciones presidenciales.