Alaska (Gregorio Mayí/Especial GFR Media)
Icy Strait Point, localizado a una milla de la localidad de Hoonah, en la isla de Chichago en Alaska (Gregorio Mayí/Especial GFR Media) (ELNUEVODIA.COM)

Diminuta y como sacada de una postal. La primera estampa de árboles frondosos, niebla y una fina llovizna, dio paso a brillantes colores verdes y rojos, en sus pocas estructuras y facilidades.

Esa fue la primera impresión y el recibimiento que nos dio Icy Strait Point, un destino de cruceros privado, en unas de las regiones más bellas de Alaska, que visitamos a bordo del Norwegian Encore, de Norwegian Cruise Line.

Ubicado a 30 millas de Juneau, la capital del estado, y accesible solo por ferry o pequeños aviones, Icy Strait Point, está a una milla de la localidad de Hoonah, en la isla de Chichagof, en el Pasaje Interior de Alaska.

El destino, con 23,040 acres de playas y bosques, fue abierto como parada de cruceros en el 2004 y se ha ido desarrollando poco a poco, ofreciendo prácticamente todo lo que viene a la mente cuando se piensa en Alaska: aventuras, intercambio cultural con indios nativos Tlingit, y una impactante flora y fauna, con abundancia de osos y ballenas. La gran cantidad de estos cetáceos hace que sean considerados una de las mejores áreas para ver ballenas en toda Alaska.

Icy Strait Point es propiedad de Huna Totem Corporation, cuyos accionistas son unos 1,400 nativos de Alaska, entre los que hay numerosos indios de la tribu Tlingit.

Alaska (Gregorio Mayí/Especial GFR Media)
Barco que te lleva a ver las ballenas. (Gregorio Mayí/Especial GFR Media)

Sus propietarios demostraron con creces por qué garantizan que se verán ballenas cuando se hace uno de sus tours. Al abordar el barco, en media hora nos llevaron a disfrutar del festín visual que representa ver docenas de ellas, en estos días ballenas jorobadas, haciendo su ritual de salir o saltar a la superficie para luego dejar su cola visible majestuosamente antes de desaparecer en el océano.

Pero el destino de cruceros ofrece todavía más, incluyendo una plataforma de avistamiento de osos pardos y el zipline ZipRider más largo del mundo. Luego de una subida en autobús de 45 minutos y llegar casi al tope de una montaña, los más atrevidos pueden lanzarse para tener unas vistas impresionantes de los árboles del lugar, las montañas y el mar. El rapidísimo recorrido de menos de dos minutos, y unas 60 millas por hora, es una de las actividades más populares entre los viajeros, y está completamente vendida antes de cada viaje, así que hay que reservar con tiempo a través del crucero, antes de llegar.

Quienes desean solo caminar por el área pueden hacerlo subiendo en las góndolas de ransporte gratuitas, cuya primera fase fue inaugurada el día de nuestra visita. Las gondolas, construidas en alianza con Norwegian Cruise Holdings, llevan en un corto recorrido al área de actividades, donde está el histórico Salmon Cannery, creado en 1912, el museo, las tiendas y restaurante. Además tienen un área de mar, que aunque con fuerte oleaje, puede caminarse para disfrutar mejor del paisaje. Pronto inaugurarán la segunda fase de las góndolas, para subir directamente a 1,600 pies de altura para el zipline, logrando así una zona libre de autos, que es una meta en la región para mantenerla menos contaminada.

Alaska
Ballena jorobada en Alaska. (Gregorio Mayí/Especial GFR Media)

La actividad turística de cruceros es solo de temporada, ya que los barcos visitan solo entre mayo y octubre, pero durante el resto del año los habitantes de Hoonah, que son unos 670 en total, se dedican a la pesca del salmón y la caza. Los viajeros también pueden recorrer Hoonah, a una milla, tener clases de cocina y compartir con sus residentes.

Aunque este año la temporada de Alaska solo durará unas semanas (se reanudó en julio), la llegada de los barcos representan para los habitantes de Hoonah un renacer. Era palpable la alegría de los residentes queriendo mostrar sus artesanías y sus facilidades. Allí toda la familia se involucra con el turismo de cruceros, que es su fuente de ingresos, y es común ver desde niños pequeños hasta los ancianos participar en todas las actividades, como en nuestro caso, que fuimos recibidos con cánticos y danzas de los Tlingit, para celebrar la llegada del Norwegian Encore, el primer barco en inaugurar el nuevo muelle y las góndolas.

Alaska (Gregorio Mayí/Especial GFR Media)
En este puerto en Alaska hay numerosos indios de la tribu Tlingit. (Gregorio Mayí/Especial GFR Media)

Muelle exclusivo para barcos de Norwegian Cruise

En Icy Strait Point no solo están celebrando la vuelta de los cruceros, sino también la alianza con Norwegian Cruise Holdings que permitió el estreno de instalaciones exclusivas para sus pasajeros, que incluyeron el nuevo muelle Wilderness Landing y las góndolas. En el lugar hay otro muelle para recibir otros cruceros y las gondolas están disponibles para todos los visitantes.

“Nuestro regreso a Alaska es un momento monumental no solo para nosotros, sino también para las comunidades”, dijo Harry Sommer, presidente y director ejecutivo de Norwegian Cruise Line durante la ceremonia de corte de cinta. “La ausencia de cruceros el año pasado fue perjudicial para estas comunidades, que perdieron aproximadamente $ 1,500 millones. Nuestro regreso representa nuestro compromiso continuo con Alaska, y el brindar a nuestros huéspedes más oportunidades para experimentar y comprender la belleza natural y cultural del destino y su gente “.

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En Icy Strait Point no solo están celebrando la vuelta de los cruceros, sino también la alianza con Norwegian Cruise Holdings que permitió el estreno de facilidades exclusivas para sus pasajeros. (Gregorio Mayí/Especial GFR Media)

Para su visita recomendamos llevar zapatos resistentes al agua, abrigo impermeable y abrigo regular, así como gorra y guantes. Puede hacer mucho frío y lluvia algunos días. No olvides los binoculares.

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