El armador Carlos Arroyo jugó las pasadas dos temporadas del BSN cuando Fajardo volvió a tener una franquicia de los Cariduros, gracias al acuerdo entre él y Felo Rivera. (semisquare-x3)
El armador Carlos Arroyo jugó las pasadas dos temporadas del BSN cuando Fajardo volvió a tener una franquicia de los Cariduros, gracias al acuerdo entre él y Felo Rivera. (GFR Media)

El veterano armador Carlos Arroyo no jugará en la temporada 2019 del Baloncesto Superior Nacional (BSN) según anunció el abogado que lo representa en el caso del jugador contra el apoderado de los Cariduros de Fajardo, Félix “Felo” Rivera.

El licenciado Ricardo Carrillo, representante de Arroyo ante la liga en este conflicto entre las partes, señaló que la petición del propio jugador reclamando su agencia libre pasó a ser académica ya que decidió que no jugará este año, por lo que ahora solo busca que el oficial examinador designado por el BSN, el licenciado Lee Sepulvado, tome una decisión en cuanto a su reclamo, de que la liga no tiene jurisdicción para resolver el conflicto específico en la relación apoderado-coapoderado entre Rivera y Arroyo.

El conflicto entre las partes inició en noviembre de 2018 cuando Arroyo radicó ante la liga una querella por incumplimiento de pago del apoderado, reclamando un dinero que alega se le adeuda de la temporada pasada. Rivera respondió al BSN planteando también un reclamo contra el jugador, alegando que en su doble función como coapoderado, además de jugador, Arroyo incurrió en unos compromisos como socio de él y que por lo tanto, él también debía asumir los riesgos y pérdidas de la franquicia.

El BSN emitió el lunes un comunicado en que informó que la vista que debía celebrarse para adjudicar los reclamos entre Rivera y Arroyo tuvo que ser suspendida por la incomparecencia del jugador, y por no presentar la evidencia que solicitó la liga, que es el contrato entre las partes.

Sin embargo, es sobre esa relación entre apoderado  y coapoderado en la que Carrillo sostiene que el BSN no tiene jurisdicción para resolver el conflicto, por lo que él espera que se resuelva en otro foro.

Yo fui en representación de Carlos Arroyo. Hay un planteamiento de que él no asistió a la vista, pero no asistió a la vista por lo que voy a decir”, expresó el licenciado Carrillo. “Carlos Arroyo no va a jugar la temporada que viene. Por lo tanto, el planteamiento de él de la agencia libre se tornó académico. Al yo hacer ese planteamiento, queda fuera de la vista, porque no es una vista de si se declara agente libre o no”.

Podría jugar en el Big3

Carrillo señaló que la decisión de Arroyo de no jugar en la temporada del BSN que inicia el 1 de marzo, no necesariamente se relaciona a que esté molesto por la situación que tiene ante la consideración de la liga, sino por planes personales.

Cuando El Nuevo Día le preguntó si se relaciona a lo que el propio Arroyo manifestó a este diario semanas atrás, sobre el interés que tiene desde hace unos años de participar en el torneo Big3 de Estados Unidos (baloncesto 3x3 en que participan exjugadores de la NBA y otros profesionales), Carrillo no lo afirmó categóricamente pero sí dijo que es algo que ha estado en sus planes.

El abogado sí dijo que su enfoque es demostrar que el BSN no tiene una reglamentación sobre la relación de apoderado-coapoderado en la liga, por lo que a su juicio, no tiene jurisdicción para resolver el caso en que Rivera hace unos reclamos contra Arroyo.

Estamos planteando que como no hay reglamentación en torno a la relación entre apoderado y coapoderado, y es una cuestión contractual, el BSN no tiene jurisdicción. La situación interna entre Felo y Carlos no se resuelve por la liga, tiene que ser en algún otro foro”, insistió el abogado, un pasado coapoderado de los desaparecidos Cangrejeros de Santurce, exdirector de torneo del BSN y exvicepresidente de la Federación de Baloncesto Puerto Rico.

Carrillo señaló que el licenciado Lee Sepulvado, nombrado por el director de torneo Alfredo Morales como oficial examinador del caso, le dio un plazo de cinco días para hacer por escrito el planteamiento formal de ausencia de jurisdicción, para luego entonces tomar una decisión.

“Dependiendo de lo que él decida, uno tiene varios recursos. Si no es favorable a Carlos, uno apela al presidente del BSN (Fernando Quiñones), después va al comité ejecutivo de la Federación, y después al Tribunal Apelativo y de Arbitraje (TAAD) Deportivo del Comité Olímpico de Puerto Rico”.

Quiñones insiste en que el jugador presente el contrato

Por su parte, el licenciado Fernando Quiñones, presidente del BSN, no quiso entrar en los méritos del caso ni opinar a favor o en contra de ninguna de las partes, ya que en caso de apelación de alguna de las partes, él tendrá ante su consideración el reclamo.

Más bien explicó cuál ha sido desarrollo del caso. Quiñones recordó que en efecto ya hubo un fallo mediante el cual se adjudicó en favor de Arroyo que existe una deuda del apoderado, pero que no se ha podido resolver el reclamo de Felo Rivera en contra del armador.

“El jugador alega que se le adeuda dinero por su contrato de 2018 y en respuesta, el apoderado (Rivera) hace una reclamación contra el jugador. Alega que sí le debe al jugador, pero que el jugador le debe dinero a la franquicia como coapoderado y socio”, explicó Quiñones.

“Ahora falta por determinar si en su función de coapoderado, él (Arroyo) le debe a la franquicia”, agregó.

En ese sentido Quiñones aclaró que por esa razón es importante que Arroyo presente copia del contrato que hizo con Rivera cuando asumió la responsabilidad como coapoderado para que el básquet volviera a la ciudad de Fajardo.

Sin copia del contrato Felo Rivera ni el BSN

Cuando se le preguntó a Quiñones si le consta que exista algún contrato entre Felo y Carlos Arroyo, el presidente del BSN dijo que sí porque ambas partes han hecho alusión al mismo, asegurando cada uno que el documento les da la razón en cuanto a cuáles fueron los términos.

Sin embargo, el BSN insiste que Arroyo no ha presentado el documento que se le lleva pidiendo hace semanas. “El contrato entre las partes no se ha llevado y es imposible que el BSN decida, si no se presenta el contrato”, explicó Quiñones.

De hecho, en el comunicado emitido por el BSN tras la suspensión de la vista del lunes, se indicó que la orden solicitando el contrato fue dada desde el 7 de diciembre de 2018. Según el BSN, Arroyo acepta la existencia del acuerdo y se ampara en este para argumentar que sus términos son distintos a lo reclamado por Rivera.

Se le preguntó a Quiñones por qué el apoderado Felo Rivera no presenta entonces él dicho contrato, ya que esto le permitiría, en teoría, validar su punto. A esto Quiñones contestó que al parecer Rivera no tiene copia del documento.

El líder de BSN admitió que la liga tampoco tiene el contrato y que fue algo que se les había solicitado a las partes desde que se aprobó el traslado de la franquicia de Manatí a Fajardo, pero nunca el documento se radicó en la liga.


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