Carlos Arroyo recibió una suspensión de 10 partidos. (GFR Media) (semisquare-x3)
Carlos Arroyo recibió una suspensión de 10 partidos. (GFR Media)

San Germán - La gerencia de los Leones de Ponce decidió no jugar el partido del jueves contra los Atléticos en el coliseo Arquelio Torres tras apelar la suspensión de 10 juegos emitida por el Baloncesto Superior Nacional (BSN) al veterano armador Carlos Arroyo por la violación del tope salarial individual durante su participación en la temporada de 2015 con los Cangrejeros de Santurce.

La decisión de Ponce de no jugar resultó en una confiscación del partido a favor de los Atléticos, que consiguieron su primera victoria del año luego de perder sus primeros cinco compromisos del año.

A minutos de comenzar el partido, el apoderado de Ponce, Gerardo Misla, junto al coapoderado Oscar Misla y el gerente general Gaby Ortiz, ordenaron a sus jugadores a regresar al camerino del coliseo hasta que la liga aprobara la apelación.

Los árbitros colocaron 15 minutos extra en reloj mientras se resolvía el asunto. Terminado el tiempo añadido por los árbitros, los oficiales de mesa se marcharon del tabloncillo mientras que los Misla, junto con la gerencia de los Atléticos, seguían en cancha.

Acto seguido, César Vivaldi, unos de los propietarios de los Atléticos, oficializó la suspensión del juego, lo que provocó el abucheo de los fanáticos presentes.

“No es culpa de mis compañeros de Ponce. No es culpa de nosotros. Se les avisó (de la suspensión de Arroyo) hace una hora. Entendemos que fue una decisión errónea”, expresó Vivaldi.

Quiero, en nombre de la franquicia de Ponce, disculparme con la fanaticada de San Germán. No es nuestra intención. Tenemos respeto a la fanaticada de San Germán. Fuimos avisados una hora (de la suspensión de Arroyo) antes de partido. Lo que estamos haciendo es una situación de principio. Estas cosas no pueden pasar en ningún deporte profesional. Me avergüenzo de participar en esto y espero que puedan disculparme algún día”, dijo, por su parte, Gerardo Misla, a los presentes.

Un visiblemente molesto Gerardo Misla no quiso emitir comentarios a El Nuevo Día sobre el resultado de la investigación de la liga sobre el contrato de Arroyo hace cuatros años, pacto que sobrepasó los $120,000, límite establecido por el organismo en aquel entonces. 

“No quiero hacer comentarios porque no quiero afectar a mis colegas apoderados. Así de molesto estoy”, contestó.

Según Oscar Misla, fueron los jugadores quienes votaron para no salir a jugar sin Arroyo.

El dirigente de los Leones, Wilhelmus Caneen, describió a El Nuevo Día lo vivido en el camerino antes de la suspensión del encuentro.

“No sé todo lo que está pasando. Obviamente, sé lo que todo el mundo sabe. Pero, si algo te puedo decir, en ese camerino hay una familia unida. Esos chamacos se unieron allá adentro, apoyaron a uno de su familia y se pararon firmes en decir: ‘somos todos o ninguno’”, dijo el técnico.

“No sé cuáles será las repercusiones. Lamento mucho la situación por el respeto que le tenemos al baloncesto y a la fanaticada puertorriqueña, en especial a la de San Germán que conoce los lazos que yo tengo con ellos. La fanaticada de Ponce siempre visita esta cancha e hicieron un sacrificio de venir aquí. Lo que le pido a papa Dios es que ilumine a todas las cabecitas que están involucradas en esta situación y que se pueda solucionar por el bienestar de todo el mundo y nuestra liga”, añadió Caanen.

Sobre Arroyo, Caneen indicó que no lo vio molesto por lo sucedido.

“Qué puedo percibir. El sentimiento que tenía no era molestia. Lo veo, en este caso como coach, como si le estuviera pasando algo al hijo de uno. Eso fue los difícil”, expresó.

El castigo hacia Arroyo, de 39 años, también incluye una multa de $8,000. El base es representado en el caso por el licenciado José "Picky" Servera.

Arroyo tardó en salir a calentar con el resto de sus compañeros después de que los Misla indicaran a los oficiales de mesa su decisión de apelar la suspensión.

El excapitán de la Selección Nacional suma tres partidos con los Leones después de llegar a la franquicia vía cambio desde los Cariduros de Fajardo. En el canje, los Leones accedieron a pagar la deuda de $24,000 que le debía el apoderado Félix ‘Felo’ Rivera y enviaron a Fajardo a Edwin Ubiles y dos turnos de primera ronda del sorteo de novatos de 2022.


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