Serge Ibaka (9), de los Raptors, intenta tranquilizar el público a la salida de Kevin Durant del tabloncillo. (AP) (semisquare-x3)
Serge Ibaka (9), de los Raptors, intenta tranquilizar el público a la salida de Kevin Durant del tabloncillo. (AP)

Varios jugadores de los Warriors de Golden State arremetieron anoche contra los fanáticos de los Raptors de Toronto, quienes inicialmente parecieron celebrar la lesión del estelar alero Kevin Durant en el quinto partido de la serie final de la NBA.

Tan pronto Durant cayó lastimado en el segundo parcial, es escucharon aplausos y celebraciones por parte del público en el Scotiabank Arena.

“Eso es una locura. Eso no es clase. Para mí, siempre he visto a los canadienses ser las personas más agradables con las que he encontrado y eso no fue clase” dijo el alero de los Warriors, Draymond Green, a los reporteros tras el partido.

Al notar la respuesta del público, varios jugadores de los Warriors reaccionaron molestos con el público. Luego, canasteros de los Raptors como el armador Kyle Lowry le pidieron a la afición que dejara de aplaudir.  

Durant se lesionó cuando tenía posesión del balón e intentó desplazarse al centro de la cancha y dejó ir la pelota al sentir una molestia que lo hizo caer al piso.  El alero se mantuvo unos segundos en el tabloncillo, tomó la pantorrilla derecha y pidió ayuda para levantarse. Luego, se fue al vestidor con ayuda de sus compañeros Andre Iguodala y Curry.

El diagnóstico luego del partido fue una lesión en el tendón de Aquiles. 

Durant había hecho su debut en las Finales de la NBA luego de estar ausente por aproximadamente un mes por lesión en la pantorrilla de la pierna derecha.

Los Warriors ganaron el partido, 106-105, para recortar la ventaja de los Raptors a 3-2. El sexto juego será el jueves en Oakland.

 “Estoy muy confundido con las reacciones. No es mi experiencia con la gente de esta ciudad. Felicito a los jugadores de los Raptors, Danny Green y a Kyle Lowry por señalar a la multitud. Espero que esa indignación no se vuelva a repetir”, señaló Stephen Curry, quien vivió parte de su vida en Toronto mientras su padre era jugador de los Raptors.

Mientras, el pívot DeMarcus Cousins fue aún más categórico al describir a los fanáticos de Toronto como “Basura… tan basura. Como decía: nos ven solo como superestrellas, no como seres humanos. Siempre se trata de lo que podemos hacer. Eso es todo lo que siempre importa”.

“Eso fue ridículo. Ni siquiera puedo expresar con palabras lo molesto que estaba por eso”, manifestó, por su parte, el escolta Klay Thompson.


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